jueves, 2 de mayo de 2019

¿ Cuál es la Izquierda que espera España?





José Aguza Rincón
Colectivo Prometeo


    Tras los resultados electorales del pasado domingo, empiezan a surgir las dudas respecto a la configuración del que puede ser el gobierno de Pedro Sánchez. El PSOE, a pesar de su campaña del voto útil y de que viene la derecha, no ha conseguido la ansiada mayoría absoluta y ahora empiezan las dificultades: obedecer los mandatos de la Unión Europea o los deseos de un amplio sector de la sociedad con un gobierno auténticamente de izquierdas.
Todas las posiciones tanto de la derecha, con Ciudadanos a la cabeza, como de la izquierda de Unidas Podemos, pueden variar dependiendo de “los sillones” y las concesiones.

    Es imprescindible reafirmarse en unas posturas firmes y un lenguaje sencillo, sin dar bandazos ni engañar al electorado con el consabido “dónde dije, digo, digo Diego” y mantener las promesas que se hicieron y se puedan cumplir.
Durante la campaña electoral Unidas Podemos defendían su deseo de gobernar, cosa a la que todos los partidos aspiraban, pero lo que dicha formación no decía, era que estaban dispuestos a hacerlo en coalición con el PSOE. Apenas 48 horas después de las Elecciones, Unidas Podemos manifiesta su disposición a pactar nombre de ministrables para apoyar a Pedro Sánchez.
Eso no es lo que quería la gran mayoría de quienes votaron Unidas Podemos, de seguir dando balones de oxígeno a la socialdemocracia socialista, ¿o es que ya se nos olvidó lo que ocurrió en las Elecciones Autonómicas de Andalucía en 2012?
Los protagonismos y ambiciones personales en Izquierda Unida en aquella cita, optaron por apoyar a los socialistas y entrar a formar gobierno con una vicepresidencia y tres consejerías (Gobernación, Turismo y Vivienda y Fomento), a pesar de las corrupciones y problemas que ya era conocido tenían a sus espaldas y apenas tres años después la dictadura del PSOE con Susana Díaz a la cabeza, rompían el acuerdo y convocaba elecciones adelantadas para pactar con Ciudadanos a continuación.


En estos momentos, la única posición posible y efectiva, sería apoyar la investidura de Pedro Sánchez, pero manteniéndose fuera del gobierno, como vigilantes del cumplimiento de las políticas sociales y no ser cómplices y reos de la mayoría socialista.
La cantidad de temas urgentes que España tiene sólo pueden abordarse desde la presión libre, la única posibilidad de derogar la Reforma Laboral, no de modificarla, así como la mejora de la Educación, de la Sanidad, de los Servicios Sociales, del blindaje de las pensiones, de una recuperación de la industria, de la agricultura o la ganadería favoreciendo una repoblación rural y dotación de servicios, de un impuesto a la banca y las grandes fortunas, de la anulación del Concordato de 1953 y ratificaciones posteriores en 1976 y 1979 del Estado con la Santa Sede, la devolución de bienes inmatriculados así como del pago del IBI por parte de la Iglesia, etc.
Todos estos asuntos solamente podrán defenderse con firmeza si se está en una posición de fortaleza y no formando parte de un establishment que únicamente prefiere reformar para contentar a sus socios europeos.
No nos engañemos, ni nos dejemos engañar, la única manera de modificar es la presión y a quienes hacían promesas hay que recordarles que las promesas hay que cumplirlas y no mentir a los electores, porque entonces sí que se le daría la razón aquellos que declaran que “todos los políticos son iguales”. No, no señor, ni todos los políticos son iguales ni la sociedad perdona los embustes.
Renunciemos a ambiciones personales y cúmplase lo prometido ¡Cuidado porque hay otras elecciones a la vuelta de la esquina!

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