lunes, 10 de diciembre de 2012

El Front Civic de Cataluña en el día de los Derechos Humanos

Las leyes de los Mercados contra las leyes de la Humanidad:
Los Derechos Humanos y la lucha por una sociedad más justa.

      El Front Cívic de Catalunya se propone la redacción colectiva de un programa que, con el apoyo de la inmensa mayoría social -el 99%-, nos lleve al bienestar, a la democracia plena y a la justicia social. No es sólo un llamamiento a tod@s l@s personas implicadas ya en las luchas sociales, sino, sobre todo, es una invitación a los millones de ciudadanos y ciudadanas que, con su participación y sus fuerzas, van a hacer posible el cambio político, económico y social que tanto anhelamos. Para una convocatoria tan amplia, sólo nos podíamos fundamentar en la buena fe, el compromiso ético y unos ideales de justicia compartidos por toda la sociedad. Y, ¿qué mejor expresión de los ideales de justicia que la Declaración Universal de los Derechos Humanos?


     El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH). Apenas habían transcurrido tres años desde el final de una guerra mundial en la que habían muerto por causa de los combates o de los horrores del nazismo millones y millones de personas. Bajo los efectos de ese shock, se pusieron por escrito los más nobles ideales, para que la humanidad se convirtiera en una gran familia donde reinara la paz, el progreso y la concordia.

      Sin embargo, todos sabemos que aquellas buenas intenciones fueron pronto pisoteadas. L@s poderos@s y los gobiernos que los representan no han tenido escrúpulos en practicar una doble moral: se honran y enaltecen de palabra los Derechos Humanos, pero se violan sin reparos, si se interponen en los objetivos de los Mercados o de la seguridad nacional del 1%.

      Una ordenación clásica de los DDHH los divide en políticos -igualdad ante la ley, presunción de inocencia, derecho a un juicio justo, prohibición de la tortura- y sociales -derecho a un nivel de vida digno; a la salud, al bienestar, a la vivienda; a la protección en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de necesidad involuntaria.

Un sólo ejemplo -una gran vergüenza para tod@s l@s que estamos dotad@s de conciencia y razón- bastará para ejemplificar la violación de los DD.HH. considerados "políticos": Guantánamo. ¿Cuántos artículos de la DUDH viola el gobierno de los Estados Unidos con el mantenimiento de ese campo de concentración?

Desde el principio, también se ha ignorado el deber que teníamos con los DD.HH. sociales. Si el que se moría de hambre era un "negrito" en un remoto país del Tercer Mundo, era fácil ignorarlo o calmar la conciencia con un pequeño donativo. Cuando la pobreza va a rebasar pronto en nuestro país el 30% de la población, cuando el que tiene que ir a clase sin comer es el hijo o la hija de nuestr@s vecin@s, ya no es tan fácil mirar para otro lado.

Tod@s l@s activistas que nos esforzamos por la plena democracia y la justicia social sabemos que luchamos contra fuerzas poderosísimas, que a veces son invisibles y a veces se disfrazan de legalidad democrática. Por eso, para tod@s nosotr@s, la DUDH es una fuente de inspiración constante. ¿Cómo olvidar que en su preámbulo consagra "el supremo derecho a la rebelión contra la tiranía y la opresión"?

Cada día hay más defensores de los DD.HH. Cuando l@s compañer@s del S.A.T. ocupan una finca y la cultivan, están poniendo en práctica el derecho a un nivel de vida adecuado para su bienestar y el de sus familias. Cuando l@s activistas de la PAH impiden un deshaucio, lo hacen para que no se viole el derecho a la vivienda. Cuando nos concentramos sin autorización delante de una tienda de Telefónica-Movistar, para denunciar que no todos somos iguales ante la ley y que la legislación laboral favorece al poderos@, ¿qué estamos haciendo, sino defender los DD.HH.?

Por lo tanto, nos queda la capacidad de reflexión y el debate con nuestr@s conciudadanos, para crear entre todos una alternativa de paz, democracia y bienestar. Y, al final, nos queda también la rebelión, la desobediencia civil no violenta, la manifestación, la huelga general.

Sin duda, vivimos un tiempo de cambio histórico. El mundo se debate entre un futuro tenebroso y opresivo o una sociedad donde la democracia plena y la justicia social serán el fundamento del bienestar universal. El Front Cívic de Catalunya hace un llamamiento a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para releer la Declaración Universal de Derechos Humanos y meditar sobre la vigencia de su mensaje. Muchos de sus artículos nos servirán de guía en nuestra rebelión:

todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

Los hombres y mujeres del Front Cívic de Catalunya no dejaremos de luchar hasta que ese principio se cumpla sin excepciones en nuestra tierra.

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