viernes, 28 de noviembre de 2014

Otras visiones, otras lecturas: Si Italia saliera del Euro…



Jacques Sapir, economista

Fuente: Crónica Popular

     La prensa internacional y la italiana naturalmente, pero también alemana, estadounidense (1) y británica (2) cada vez habla más de la posibilidad de una salida de Italia del Euro, que podría ocurrir al final de la primavera de 2015. El silencio de la prensa francesa resulta por ello ensordecedor… Hay que entender por qué el proceso de destrucción del Euro podría comenzar por Italia, y cuales serían las consecuencias para Francia.
Una situación que se ha vuelto insostenible
Ahora ya está claro que la situación de Italia se ha vuelto insostenible en el marco de la moneda única. Desde la crisis de 2008, Italia se ha hundido en una situación de estancamiento de su PIB que parece mucho más grave que la que se ha vivido en España.


Gráfico 1
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Fuente: Base de datos del FMI, octubre 2014.
  

La situación es particularmente crítica si se miran los beneficios de la productividad en Italia comparados con sus competidores de la zona Euro desde 1999. Se constata que Italia está en la cola, y no solo con relación a Alemania y Francia, sino también con relación a España. En ese país, el cierre de numerosas empresas ha tenido como consecuencia la desaparición de los menos productivos mientras que aquí la ganancia de productividad puede explicarse directamente por el efecto de la contracción de la producción.

Gráfico 2
Fuente: Base de datos del FMI, octubre 2014

    De hecho, algunas conversaciones con consejeros económicos del gobierno Renzi ponen de manifiesto que son pesimistas en cuanto al futuro económico del país. Estiman que, salvo que este invierno se produzca un giro importante en la política económica alemana, Italia no tendrá otra opción que salir del Euro hacia el verano de 2015. Tengamos en cuenta que un partido, el Movimiento 5 estrellas, de Beppe Grillo, pide la celebración de un referéndum sobre el Euro, y que esta idea va ganando terreno en los medios políticos italianos.
    Italia realiza una gran parte de su comercio exterior (55% del comercio de bienes y cerca del 64% si se cuentan los servicios) con los países de la zona Euro. Se comprende, por tanto, que la bajada, siempre relativa, del Euro frente al Dólar no le beneficia en absoluto. La economía italiana padece un problema de competitividad en el interior de la zona Euro.

Consecuencias para Francia

    Si Italia tomara esa decisión tendría importantes consecuencias en la economía francesa. A causa de una especialización comparable a la de la economía italiana, no sería posible para Francia permanecer en la zona Euro si Italia saliera de ella (y lo mismo recíprocamente). Pero esa realidad económica corre el peligro de enfrentarse a la cabezonería de un gobierno que se encuentra paralizado por temor a que, en este momento, pudiera hundirse su estrategia política. Es necesario repetir una vez más que nada podría resultar peor para Francia que permanecer en una zona Euro que quedaría reducida a una zona Marco si uno de los grandes países –Italia es la tercera economía de la zona Euro- decidiera salir. El shock adverso de competitividad sería ciertamente catastrófico para la industria francesa.
    Por lo tanto, es necesario pensar esa posibilidad y preguntarse si, en realidad, no supondría una excelente oportunidad para la economía francesa. Si Francia e Italia salieran juntas de la zona Euro, a corto plazo implicaría una salida de España, Portugal, Gracia y Bélgica. En efecto, se comprende inmediatamente que España, debilitada por profundas tensiones políticas, no podría permanecer en el Euro si salieran Francia e Italia. Pero es que una salida de España implicaría la de Portugal, y después de esos cuatro ya no tendría justificación la permanencia de Grecia. Teniendo en cuenta sus relaciones con la economía francesa, es muy probable que Bélgica fuera la siguiente, tras algunas semanas de duda. La salida de Italia provocaría la dislocación de la zona Euro y, muy probablemente, Alemania recuperaría su antigua moneda.
   Este escenario, lejos de ser una catástrofe abriría inmediatamente la vía a nuevas oportunidades, y en particular a la posibilidad de reconstituir un bloque comercial, una vez establecidas las paridades entre las monedas de los diferentes países. Un bloque que no se basaría en una moneda única (un «Euro-Sur») –ya hemos dicho que eso implicaría un fuerte empobrecimiento de Italia y España- sino que debería basarse en reglas de co-variación de los índices de cambio, una vez admitido que las respectivas paridades de los países de ese bloque podrían revisarse de forma regular (anualmente), para tener en cuenta los diferentes movimientos de la productividad.
    Conviene, pues, estar atentos a la evolución del debate en Italia durante los próximos meses, y sobre todo a la forma en que lo contará la prensa francesa, acerca de la cual desgraciadamente no hay que hacerse ilusiones.
  1. Baker D., « Italy’s Stagnation: The Need to Share the Pain » en INSIGHT, Center for International SocialStudies, http://www.insightweb.it/web/content/italy’s-stagnation-need-share-pain
  1. « Lira looks set for a comeback », The Guardian, 16/11/2014, http://www.theguardian.com/world/2014/nov/16/lira-looks-set-for-comeback/print []
*http://russeurope.hypotheses.org/
** Ex director de estudios de la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS), de París, Jacques Sapir ha centradosus trabajos de investigación en tres dimensiones: el estudio de la economía rusa y la transición, el análisis de las crisis financieras y las investigaciones teóricas sobre las instituciones económicas y las interacciones entre los comportamientos individuales. A partir de 2000 investiga las interacciones entre los regímenes de cambio, la estructuración de los sistemas financieros y las inestabilidades macroeconómicas. Desde 2007 está implicado en el análisis de la actual crisis financiera, y en particular en la zona Euro.
Es autor de una veintena de libros, entre los que se encuentran El caos ruso (1996), ELos economistas contra la democracia (2002), El fin del euroliberalismo (2006), La desmundialización(2011), ¿Es necesario salir del euro? y El escenario de la disolución del euro (2013).

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