lunes, 1 de junio de 2026

Asuntos que apremian




Remedios Copa
Colectivo Prometeo

Si nos preguntásemos por los asuntos que de verdad preocupan a la población deberíamos mirar a lo que acontece en la calle, a las cuestiones por las que la sociedad civil clama en la calle, aunque la mayoría de las veces parece que clamen en el desierto, que los medios de comunicación no les ven ni oyen, los políticos no acaban de hacer suyas las demandas y, cuando se consigue trasladarlas al parlamento, las propuestas del Gobierno son sistemáticamente rechazadas por una derecha que no presenta alternativas salvo la pelea por alcanzar cuanto antes el sillón de mando sin importarle ningún otro objetivo.

Si hablamos del apoyo necesario para que las propuestas se materialicen en leyes, la derecha y ultraderecha están a lo suyo, demoler al Gobierno, y algunos de los socios se preocupan más de marcar diferencias con el PSOE que de sacar adelante lo que se somete a aprobación.

La ciudadanía debería tener muy en cuenta qué partidos apoyan las medidas que la población necesita y cuales hacen lo contrario, o se inhiben porque lo suyo es provocar desgaste al Ejecutivo; o incluso, cuando llegan las duras, sacar ventaja partidista del escarnio al que la derecha rancia somete al Presidente del Gobierno y al PSOE, mientras por contra parece que eso está sirviendo para que del juicio de la Kitchen no se hable, ni de cómo –tal como sucedió en el juicio de la Gurtel- se desestimaron pruebas de hechos acreditados, eliminaban testimonios, o se impedía a la defensa hacer determinadas preguntas que podían ser “incómodas” para los acusados.

La contaminación ideológica de la Justicia y la falta de neutralidad y respeto estricto al procedimiento reglamentario dependiendo de quién sea el supuesto reo, esa falta de credibilidad que se está trasmitiendo a buena parte de la ciudadanía es una cuestión grave e inadmisible en un Estado de Derecho y Democracia. A efectos de la opinión pública ambos están siendo muy dañados.

Y tan grave como la desafección y credibilidad en la Justicia es la intoxicación mediante bulos, exageraciones de los hechos aún cuando se carezca de pruebas fehacientes o la instrucción concluya, junto a interpretaciones tendenciosas difundido por medios de comunicación, tertulias y redes sociales, está provocando un daño irreversible en la imagen y vida profesional y familiar de los acusados, pero también en la sociedad que gracias a la “desinformación” producida por la falta de rigor y veracidad del contenido que se difunde, la ciudadanía termina acatando el relato distorsionador de la realidad que le ofrecen quienes manejan los medios y sus entresijos.

Fuera de lo que a nivel nacional nos interesa a los españoles, existen otros asuntos que también nos tocan de lleno y ante los que la población civil se manifiesta reiteradamente pidiendo que los Gobiernos y las Instituciones Internacionales tomen medidas drásticas frente a ellos: guerras y genocidios por el poder y la apropiación de los recursos escasos, sobre todo petróleo, tierras raras, tierras negras, recursos hídricos y agua potable; pero hay otros frentes no menos importantes que tenemos que afrontar con urgencia.

Uno de ellos es la guerra a la están intentando arrastrar a Europa. Ante la deriva de la política de Trump y Netanyahu, saltándose todas las normas de Derecho Internacional y atacando ilegalmente a Irán, arrasando a la población palestina y libanesa para apropiarse de su territorio y expandir Israel, secuestrando al Presidente de Venezuela, cercando a Cuba, amenazando a España y con la bota estadounidense puesta sobre Europa, con un Zelenski que viene a ser a los EE UU y a la OTAN para atacar a Rusia lo que Netanyahu es a los EE UU en oriente Medio, la entrada de Europa en la guerra ya está urdida y avanzada, implementada de la mano de la cada vez más empoderada y dictadora Ursula Von der Leyen y Rutte, el lacayo de Trump en la OTAN y la tercera pata, el dictador corrupto y adepto a la guerra: Zelenski.

El otro frente que nos amenaza de forma inminente trata del medioambiente, el calentamiento global y los desastres provocados por el cambio climático, cuyos efectos se están acelerando mucho más de lo previsto. Este último, incluso agravado y acelerado por las guerras, también traerá muertes por hambrunas y efectos adversos, será motivo de desplazamientos forzosos y conflictos sociales muy dolorosos, sobre todo porque no se está abordando ningún debate político serio y comprometido al respecto.

El colapso está ya en la puerta y cada uno de estos elementos le añade un grado de aceleración y complejidad. Si no se aborda y planifica con criterios de igualdad, solidaridad y justicia, la política de “sálvese quien pueda” será un infierno.

Con respecto a esta última parte, un grupo de científicos y expertos de diferentes disciplinas están llevando a cabo una campaña informativa y de movilización, desde el denominado “NON foi, NON é, NON será NORMAL”. El último acto dentro de esta campaña se celebró en Nigrán el pasado día 27, organizada por el IEM, que contó con la presencia de Antonio Turiel, Antonio Aretxabala y Carlos Taibo, con la colaboración de Bruno Centelle en la presentación y coloquio, dónde también presentaron el libro “A Farsa de Transición Ecolóxico-Enerxética”.

Con respecto a dicho evento, concluiré con un texto del epílogo que recoge lo siguiente: Los tres autores convergen en una tesis central: la llamada transición ecológico-energética dominante- industrial, eléctrica y macroproyectizada (REI)- no responde a límites biofísicos ni a justicia social, sino a la continuidad del poder económico, financiero y militar en un contexto de agotamiento material y energético. El resultado es un itinerario tecnocrático y oligopólico que multiplica impactos y desigualdades, al tiempo que aplaza (y no resuelve) las causas sistémicas de la policrisis”.




No hay comentarios:

Publicar un comentario