Alfonso Bejarano
Colectivo Prometeo
Parto con una premisa previa, constatable. Si Pedro Sánchez no hubiera perdido las elecciones autonómicas y municipales a finales de Mayo, no habría tomado la decisión personal de convocar unas elecciones generales este verano. Sin todo eso el “ajuste nuevo territorial de Cataluña” o la posible amnistía no estaría en el debate político ni sería una prioridad alguna tal y como se demostró en la campaña electoral, no lo era ni lo es.
Segunda premisa: Estas prioridades que maneja la actual clase política no coinciden con los principales problemas del país donde vivimos.
Estas semanas estamos inmersos en un debate, dividido en dos partes, para decidir quien va a ser Presidente de Gobierno. Feijoó no ha conseguido los apoyos suficientes para serlo y ahora le toca el turno al PSOE a través de Pedro Sánchez con el apoyo incondicional de SUMAR, el autodenominado “bloque progresista” .
En este contexto me acuerdo de aquello que decía Julio Anguita : una cosa es gobernar y otra tener el poder. Sostenía el poco sentido de estar en las instituciones si no era para introducir un programa transformador de la realidad con la participación de todas las fuerzas políticas y también sociales , con un amplio debate popular de abajo a arriba, un contrapoder, que marque las medidas , las prioridades, vigile la agenda y su cuantificación. Es decir: qué se va a hacer en el gobierno, cuando se va a hacer , donde se va a hacer y con qué recursos y presupuestos. Aplicar un programa que has pactado con quien te ha elegido, sin salirte de ese marco porque los compromisos son sagrados.
