Juan Carlos Monedero
Nadie sabe quienes son los números dos, tres, cuatro.. de la lista que elige en las elecciones generales.
Porque se vota al número 1 de Madrid -ni siquiera de cada provincia-, porque ese número 1 es tradicionalmente el candidato a la presidencia del gobierno. Salvo para los partidos regionales, cuyo número 1 es a quien mandan al parlamento español a defender los intereses de su territorio (o de sus élites, como ha hecho tradicionalmente el PNV o CiU hoy Junts).
De manera que si dices que presentas a Pedro Sánchez en Madrid, la lista del PSOE en Albacete o en Barcelona es igualmente la de Pedro Sánchez. A no ser que renuncies a ello, como ha hecho PODEMOS al presentar el tándem Rufián/Montero como encabezamiento de la lista.
Para ERC está claro: Gabriel Rufián irá a la carrera de San Jerónimo a defender los intereses de ERC, quedando en una suerte de limbo qué defenderá Irene Montero al haber ido de la mano de una lista encabezada por un independentista (la defensa de asuntos sociales no va a separarse tan fácil del hecho territorial, como se vio con el asunto de la transferencia de las cárceles a la Generalitat).
Con el añadido de la contradicción de hacer campaña en Cataluña a favor de Rufián y en contra de Ada Colau. Más el añadido de esperar a ver a qué grupo parlamentario, llegado el caso, se adscribirán. Un arroz con mango que dicen en el Caribe, o un lío de "narices" que dicen en Vallekas.












































