Juan Rivera
Colectivo Prometeo
Esta semana es un buen momento para recordar una de las certeras reflexiones que nos regaló nuestro queridísimo Julio. En concreto la que decía: “Con la Dignidad no se come, pero un pueblo sin Dignidad se pone de rodillas y termina sin comer”.
El próximo domingo 17 de mayo se celebran las elecciones autonómicas andaluzas. Las encuestas, con cocina y dueño que encarga el menú, vaticinan un triunfo arrollador de las derechas, tanto la extrema del PP como la franquista de Vox.
Solo matizan si los primeros podrán gobernar con mayoría absoluta o tendrán que tirar de los diputados obtenidos por sus primos.
Si se confirma el vaticinio, todo quedará en casa y dentro de la “ famiglia”, tal como ha ocurrido en Extremadura, Aragón y Castilla León. También en Andalucía porque la experiencia es un grado.
No olvidemos que Moreno Bonilla logró la presidencia en 2019, gracias al apoyo de Vox, pese a obtener el peor resultado del PP.
Los franquistas, entonces encabezados por Francisco Serrano Castro, el juez en excedencia que tras una larga carrera de resoluciones “ llamativas” (en la línea más ultra), se enfrenta ahora a un juicio con petición de muchos años de cárcel por presunto fraude y estafa, no dudaron en respaldarlo.
Entonces ya sabemos, si a Moreno Bonilla no le cuadran las cuentas, ahí estará Vox para decir a coro: “¿Que no somos capaces de apoyarlo? Sostenme el cubata.”
Además Moreno Bonilla comparte con el "caudillito" de Vox, Abascal, la misma biografía. Ambos, fuera de las liberaciones de los “chiringuitos” y cargos políticos” tienen la hoja laboral en blanco pues siempre se han amamantado del erario público.
El roce de no haber pertenecido nunca a la “España que madruga” hace el cariño. "Solidaridad entre paniaguados" es el lema que llevan acuñando desde que militaban en Nuevas Generaciones.