A pesar del mal tiempo que nos acompaña, a pesar de que los 40 grados han venido para quedarse, os hemos convocado porque estamos convencidas de que solo la presión internacional, ejercida sobre los genocidas directamente o sobre los góbiernos incapaces de plantar cara al sionismo, solo la presión internacional puede parar los pies a un Israel que reconoce abiertamente que su objetivo es la expulsión definitiva del pueblo palestino de sus lugares de origen.
El genocidio continúa. Con las altas temperaturas que se registran en todo el área mediterránea hay dos millones de personas viviendo en una escombrera, sin servicios básicos, sin posibilidad de refugiarse del calor, con suministro escaso de agua si es que lo hay, dos millones de personas sometidas a todo tipo de padecimientos.
















































