lunes, 18 de mayo de 2026
jueves, 23 de noviembre de 2023
Podemos Sumar
viernes, 3 de noviembre de 2023
¿ Nos Movemos?
viernes, 16 de abril de 2021
¡¡¡ A Desatar!!!
Manuel Delgado Milán
jueves, 14 de enero de 2021
La verdad y el programa frente a trileros y parásitos
Sin paños calientes digo la mía, en estos momentos duros.
2. El Gobierno debe obligar también a crear una red de protección y cuidados de personas vulnerables por dependencia, falta de vivienda, en definitiva garantizar los DERECHOS HUMANOS elementales. Ayuntamientos y CCAAs, tienen que tener financiación y deben rendir cuentas de su aplicación. Es una vergüenza la existencia de Cañadas de la vergüenza.
3. En energía, el gobierno debe intervenir el mercado eléctrico, y que no vendan la energía más barata al precio de la más cara. Además de prohibir los cortes, debe bajar el IVA al mínimo a las familias, al menos en los meses más duros del invierno y el verano.
Debe imitar a Barcelona y Cádiz y crear una empresa pública de energías, basada en renovables. Cada ciudad debe imitar esos ejemplos que funcionan, ahorran y protegen a la gente. Más en general debe priorizar la transformación energética, de transporte y de movilidad en las ciudades, como una de las bases del cambio del sistema productivo.
sábado, 26 de diciembre de 2020
Hoy me toca a mí
Manuel Delgado Millán
jueves, 10 de diciembre de 2020
La España de los Derechos Humanos
jueves, 15 de octubre de 2020
Sopa de Ayuso
miércoles, 9 de septiembre de 2020
"Pueblo mío"¿todo claro?
miércoles, 12 de agosto de 2020
Por una red de poder cívico
Manuel Delgado Milán.
La República no es un bien per se. Quizá podemos decir que hay tantas formas de "repúblicas" como experiencias republicanas haya habido en la historia de los pueblos. Están mucha gente en el error de creer que la República vendría, por si misma, si se va el rey detrás de su padre.
No es así, aunque la monarquía es un mal en sí misma. Incluso aunque el monarca se comporte como la mejor de las personas, supone una desigualdad antidemocrática que convierte al resto de personas en seres inferiores. No es racional, y por tanto su instauración siempre fue impuesta por la fuerza, el engaño de un falso origen divino, y nunca fue fruto de una decisión colectiva, decidida, libremente, en ausencia de miedo o mentira.
Pero sería un error gravísimo creer que todo se consigue, echando al rey. Es más, la República a la que debiéramos aspirar se debiera construir en positivo, sobre las bases firmes de garantizar las condiciones de vida digna en base a la efectividad de los derechos, la calidad de los servicios públicos, universales y económicamente sostenibles, en base a un nuevo, potente y sostenible sistema productivo, y a la justicia fiscal.
La República será el fruto de una intensa profundización democrática; de la participación de todos los sectores sociales, intelectuales y productivos, en una planificación democrática de la economía, y todas las políticas, en un proyecto de España, sentido como propio por la inmensa mayoría de la ciudadanía.
domingo, 8 de marzo de 2020
El Virus de la Corona
En la necesidad absoluta de poner negro sobre blanco todo la negrura de la corrupción Real, está la primera y principal muestra de qué sociedad, qué salud democrática, qué valores nos mueven y, por consiguiente, qué podemos esperar del futuro.
No hay salida a enfrentar está vez a una disyuntiva que va mucho más allá de nuestras ideas sobre monarquía o República. No se puede tapar lo evidente, ya no vale salvarse con un "lo siento, no volverá a ocurrir". Los telediarios lo intentan con 20 minutos de datos médicos sobre el coronavirus, pasando de puntillas sobre lo que en cualquier país democrático sería el escándalo del siglo; sobre una corrupción de siglos de una ralea de sátrapas.
Una abdicación a tiempo, un hijo en su puesto, una ley de sucesión con nuevos privilegios no puede cubrir una epidemia que nos pudre a todos, a las instituciones y a la sociedad de arriba a abajo. Cualquier medicina a ese mal es inocua sin abrir el foco de infección, sin sanar de dentro afuera con potentes desinfectantes y antibióticos de amplio espectro.
Las noticias sabidas que ahora nos llegan de Suiza, Panamá o Barbados, hace tiempo que eran moneda común en la corte. El silencio impuesto, la sordina de hoy, no ha impedido, no impedirá mañana, que las vergüenzas monárquicas nos desnuden a todos. Es un test para el gobierno, sabremos qué PSOE tenemos hoy. Ya veremos en breve si ha habido una ruptura suficiente con el felipismo que ha tapado la ciénaga Real durante más de cuarenta años. Recordad que el ciego sabía que el Lazarillo que se las comía de tres en tres.
martes, 11 de febrero de 2020
Paz y Esperanza
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| Guayasamín: Los trabajadores |
martes, 14 de enero de 2020
El Rey nos debe lealtad
domingo, 5 de enero de 2020
Hablemos claro de la Ley, de España y Cataluña
miércoles, 27 de noviembre de 2019
Vas a tener que pelear
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| Robert Köehler: La Huelga |
domingo, 8 de septiembre de 2019
La Verdad y los relatos
lunes, 29 de julio de 2019
¿Qué futuro tenemos?
lunes, 15 de julio de 2019
Somos tan grandes como nuestros sueños compartidos
miércoles, 5 de junio de 2019
A los salvadores de lo suyo
Manuel Delgado
Sé muy bien cómo está la administración de justicia. Todos los abogados tenemos demandas presentadas que llevan más de un año esperando que les llegue el turno para ser admitidas a trámite, para que el demandado sepa que le hemos demandado. Y los colectivos implicados, no estamos haciendo nada. Nada los jueces, nada los fiscales, nada los procuradores y abogados. Nada la sociedad, nada la prensa. La justicia de España está rota. Nada esperamos del gobierno andaluz, a pesar de que en él marcan el paso los patriotas que dicen que no quieren que España se rompa.
Si hablamos del campo, no es noticia que este año el aceite se pague a los olivareros a la mitad que el año pasado, aunque no hay más aceite ni menos demanda. Algo pasa cuando en Italia se paga a 5,80 euros, y aquí se ha vendido aceite a 1, 85 y el miedo es que baje más. Es la ruina de mayor sector productivo de Andalucía, y de otros muchos territorios. Igual pasa con la naranja en Huelva, en el Valle del Guadalquivir, y por supuesto en Valencia y Murcia: naranjas a 0,08 euros. La agricultura y la ganadería, la pesca, que nos dan de comer están rotas, pero no lo saben nada más que los que salen al campo o el mar, cada amanecer.





















