Remedios Copa
Colectivo Prometeo
Hablar de escasez energética y de la elevación de su precio o de los problemas que las energías fósiles provocan con su contribución al calentamiento global y a la crisis climática ya nos viene sonando desde hace tiempo y, quien más quien menos, ya todos hemos experimentado la repercusión en nuestros bolsillos y en los fenómenos climáticos anormales con los que nos sorprende la naturaleza.
De lo que se viene hablando muy poco, pese a que la energía es su talón de Aquiles, es del sistema agroalimentario al que la dependencia de los recursos energéticos pone en graves riesgos. Tanto la escasez energética de los recursos no renovables de los que depende para el transporte y la obtención de los fertilizantes agrícolas como la incidencia del cambio climático en la producción agrícola, nos coloca en una posición de vulnerabilidad que puede alcanzar dificultad extrema para garantizar la soberanía alimentaria en un tiempo no muy lejano.

