
Procesión de disciplinantes
Medalla de oro de la ciudad a la virgen del Rosario (Cádiz)
- El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía desestima el recurso de Europa Laica que impugnaba esta distinción
- La sentencia da por buena la discrecionalidad y los méritos netamente irracionales que el ayuntamiento argumentó para otorgarla
- Europa Laica denuncia que esta medalla y la sentencia conculcan la aconfesionalidad y neutralidad exigida a las instituciones del estado
- La política no puede basarse en las creencias religiosas particulares de los cargos públicos
El Ayuntamiento de Cádiz, en 2017, con el alcalde de Podemos, José María González (Kichi) al frente, decidió otorgar la medalla de oro de la ciudad a la Virgen del Rosario, un título que venía a complementar el que ya disfrutaba desde 1967 como alcaldesa perpetua (!!!!).
Los “méritos” que esgrimió el Ayuntamiento para esta concesión fueron, en esencia, que en 1646 una epidemia de peste asoló la ciudad, se organizaron rogativas y procesión con la imagen de la Virgen, y la peste desapareció. Y que en 1730, durante la epidemia de fiebre amarilla, toda la Corporación asistió a una función solemne a modo de voto ante la imagen de la Virgen, con el mismo resultado.
Y también que en 1755, un maremoto amenazó destruir Cádiz, los frailes dominicos sacaron en procesión la imagen para conjurarlo, salvando a la ciudad de la violencia del mar.



