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jueves, 13 de junio de 2024

Nuevo fracaso del Proyecto "Sumar" de Yolanda Díaz

 



Pepe Aguza

Colectivo Prometeo


No era preciso ser un visionario para prever lo ocurrido con el proyecto SUMAR de la señora Yolanda Díaz, en las Elecciones Europeas del 2024, igual que ya ocurriera en el pasado en su tierra, Galicia, o en el País Vasco o Cataluña, en los últimos procesos electorales autonómicos.


Como bien reconoce este lunes nuestro Coordinador General de Izquierda Unida, Antonio Maillo, el resultado para la formación ha sido decepcionante, a pesar del enorme esfuerzo y trabajo desarrollado por nuestro representante Manu Pineda y toda la organización, que ha supuesto que por primera vez Izquierda Unida desaparezca en el Parlamento de Bruselas, en el que siempre estuvo presente desde su nacimiento con al menos dos escaños.


Muchos, aunque no compartiéramos sus métodos, disciplinadamente aceptábamos la plataforma SUMAR, que integraba a Izquierda Unida y otras fuerzas de izquierdas, y considerábamos un grave error volver a crear un nuevo espacio, plagiado de otro que ya estaba constituido desde el año 1986 e inscrito en el Registro de Partidos Políticos desde noviembre de 1992, como federación de partidos en la que se integraban fuerzas como el Partido Comunista de España, Izquierda Republicana, Unión de Juventudes Comunistas, Partido Socialista Unificado de Cataluña, Federación Progresista, Partido de Acción Socialista o Candidatura Unitaria de Trabajadores, federación que lograría sus mejores resultados electorales en 1996, en tiempos de Julio Anguita

martes, 16 de enero de 2024

Podemos y el voto negativo

 





Juan García Ballesteros
Colectivo Prometeo

Después de estos años de expansión económica por la pandemia, la UE ha acordado que se ha acabado la época de las “vacas gordas” y ha planteado un cambio de ciclo económico para volver a la austeridad: hay que reducir drásticamente la “deuda pública” de los países miembros, sobre todo para aquellos que sobrepasan el 60 % de su PIB. Este es el caso de España (110 %).

Hay que admitir que para lograr ese objetivo exigido por la UE, España no tiene más remedio que reducir su deuda pública. Pero hay dos formas de reducirla: recortando en derechos sociales (seguridad social, bajas laborales, desempleo, jubilación, maternidad, sanidad, educación, …) o elevando la recaudación de los impuestos para que todos (ciudadanos y empresas) paguen de acuerdo con sus ingresos. Esto último supone un cambio real de los impuestos de la renta para que se ingrese más y se logre una recaudación justa y progresiva. Esta es una opción política progresista que implicaría que el Gobierno no cargue sobre las espaldas de los trabajadores y los sectores más vulnerables la reducción exigida de la deuda pública.

Mucho revuelo ha levantado el voto en contra de Podemos sobre el real decreto de los subsidios de Yolanda Díaz. Diferentes grupos mediáticos y tertulianos han tachado de irresponsable la postura adoptada por el partido morado. Incluso la señora Díaz se ha despachado a su gusto y ha dicho que “Podemos ha golpeado a los trabajadores y trabajadoras de mi país y lo ha hecho de la mano de Vox y del PP”. Esta señora ministra sabe perfectamente que Podemos estaba de acuerdo con la subida al subsidio de desempleo, con el colectivo de trabajadores menores de 45 años sin cargas familiares, con el permiso de lactancia y con el subsidio de los trabajadores eventuales del campo. Pero en sus declaraciones “ha olvidado” que, junto a estas medidas positivas, había colado “el recorte en las bases de cotización de los desempleados de más de 52, una rebaja de la base progresiva (en cinco años) del índice actual de 125 % al 100 % de la base mínima lo que afectará a las futuras pensiones de cientos de miles de trabajadores”, según el sindicato CGT.

jueves, 23 de noviembre de 2023

Podemos Sumar



Manuel Delgado Milán

A quienes amamos la justicia social, la liberación y realización de los valores plenamente humanos, resumiendo a quienes pertenecemos a eso que llamamos "izquierdas" para entendernos, creo que ya ni nos deberían quedar ganas de quejarnos de la división entre los cabezas de cartel de las siglas respectivas, en que la han troceado.
Es un pérdida de tiempo, energías y tranquilidad mental. Me siento de la base, como tal y como ciudadano, ya ni me siento víctima de nadie, cuando entre todos la mataron y ella sola se murió. 
Ya lo he dicho todo, no aquí para no echar leña al fuego, donde pude y me dejaron. Por ello, a tanto lumbrera no solo los he sufrido colectivamente, como miembro de esa indefinida, y cada vez más indefinible izquierda.
He sufrido, en persona y por separado, a cada una de las facciones andaluzas de todas las divisiones anteriores al proyecto de Yolanda.
Suyo es, ojalá lo entregue a la gente, pero gastar la palabra "Sumar" ya me parece recochineo a estas alturas. De las palabras "Adelante Andalucía" o "Podemos"... mejor no decimos nada.

lunes, 20 de noviembre de 2023

Ser del Frente Judaico Popular o del Frente Popular de Judea, he ahí el dilema

 



Juan Rivera

Colectivo Prometeo

 

No, el título no alude al actual genocidio que Israel ( con la complicidad de tantos Gobiernos y cabezas pensantes)  está perpetrando ahora en Gaza y que en el Colectivo Prometeo llevamos denunciando desde su inicio .

Se refiere a la famosa escena  de “ La Vida de Bryan”  de los Monty Python cuando los cuatro gatos del Frente Popular de Judea -que en teoría luchan contra el poder imperialista romano- gastan todas  sus energías descalificando a otros  grupos como al Frente Judaico Popular, Frente del Pueblo Judaico , Frente Popular del Pueblo Judaico… mientras reconocen que son a los únicos que odian más que al pueblo romano.

Al nombrar a cada organización rematan con un “¡Disidentes!” hasta que uno de los miembros también califica de disidente al Frente Popular de Judea y el líder lo corrige con un “El Frente Popular de Judea somos nosotros” mientras el equivocado responde un “Creí que éramos de la Unión Popular”.

Traigo a colación la secuencia porque desde hace un tiempo asisto atónito a las peleas en redes sociales protagonizadas por los distintos sectores que se reclaman de la Izquierda Transformadora. Lo más suave que se puede decir de ellas es que a la menor oportunidad se desenfundan los cuchillos y por ninguna parte se encuentran los principios de Solidaridad, Fraternidad y Empatía que teóricamente deberían figurar en el frontispicio de nuestra acción política.

Me pregunto: ¿qué trasladamos a votantes, simpatizantes y militantes con estas actitudes? Evidentemente nada que pueda resultar atractivo y menos aún un proyecto político no personalista basado en la elaboración colectiva.

viernes, 29 de septiembre de 2023

¿ Gobernar, para qué?

 


Alfonso Bejarano

Colectivo Prometeo


Parto con una premisa previa, constatable. Si Pedro Sánchez no hubiera perdido las elecciones autonómicas y municipales a finales de Mayo, no habría tomado la decisión personal de convocar unas elecciones generales este verano. Sin todo eso el “ajuste nuevo territorial de Cataluña” o la posible amnistía no estaría en el debate político ni sería una prioridad alguna tal y como se demostró en la campaña electoral, no lo era ni lo es.

Segunda premisa: Estas prioridades que maneja la actual clase política no coinciden con los principales problemas del país donde vivimos.

Estas semanas estamos inmersos en un debate, dividido en dos partes, para decidir quien va a ser Presidente de Gobierno. Feijoó no ha conseguido los apoyos suficientes para serlo y ahora le toca el turno al PSOE a través de Pedro Sánchez con el apoyo incondicional de SUMAR, el autodenominado “bloque progresista” .

En este contexto me acuerdo de aquello que decía Julio Anguita : una cosa es gobernar y otra tener el poder. Sostenía el poco sentido de estar en las instituciones si no era para introducir un programa transformador de la realidad con la participación de todas las fuerzas políticas y también sociales , con un amplio debate popular de abajo a arriba, un contrapoder, que marque las medidas , las prioridades, vigile la agenda y su cuantificación. Es decir: qué se va a hacer en el gobierno, cuando se va a hacer , donde se va a hacer y con qué recursos y presupuestos. Aplicar un programa que has pactado con quien te ha elegido, sin salirte de ese marco porque los compromisos son sagrados.

domingo, 30 de julio de 2023

Una segunda oportunidad, no habrá una tercera




 Fuente:Público



Manolo Monereo
Colectivo Prometeo


Hay que empezar por lo importante: el sistema electoral, una vez más, ha discriminado a las fuerzas minoritarias, sigue erosionando gravemente el pluralismo real del país y está devaluando la democracia constitucional. Como argumentó válidamente Javier Pérez Royo, las normas que regulan el derecho de participación política son preconstitucionales y materialmente inconstitucionales; favorecen el bipartidismo y, lo fundamental, aseguran el poder de los que mandan y no se presentan a las elecciones. La primera condición para investir a Pedro Sánchez debería ser cambiar el sistema electoral, todo lo demás es secundario; insisto, secundario. Al final, es la prueba del nueve de que se va en serio, de que se quieren cambiar las cosas y derrotar a las derechas.

Volvamos a las elecciones del 23 de julio. Las encuestas diseñaban, al menos, dos escenarios:

a) un retorno a 1996, es decir, una mayoría precaria y débil de las derechas y un PSOE que se recuperaba, como siempre, convirtiendo sus debilidades en fortalezas. Era, hagamos memoria, una época en que Aznar hablaba catalán y negociaba con el "movimiento de liberación nacional vasco"

b) el marco de 1977, es decir, vuelta a un "bipartidismo imperfecto", donde Vox ocuparía el papel de Alianza Popular y Sumar el de un PCE fortalecido. Me interesa esta formulación de Iván Redondo porque da pie a introducir una idea —que él no desarrolla— que me parece la central, a saber, que estas elecciones tenían para las derechas unificadas un carácter de "cierre de régimen", de final de ciclo —el del 15M—, de restauración sobre nuevas condiciones del marco político-constitucional. Los resultados, lo sabemos todos, no han sido el que las encuestas anticipaban. Al final, lo que hay es un empate estratégico entre dos bloques, uno dirigido por el PP y el otro hegemonizado por el PSOE; que dicho empate sea o no "catastrófico" dependerá de las salidas políticas en contextos, no hay que olvidarlo, de cambios sustanciales en las relaciones de poder en el sistema-mundo y, por lo que nos toca, en la Unión Europea.

jueves, 27 de julio de 2023

Los “Perdedores”

 

Ejecución de Luis XVI.Reinterpretación




Juan Rivera
Colectivo Prometeo

Si no fuese por el nauseabundo olor del pensamiento político que desprenden hasta podía resultar enternecedora  la escena que desde el domingo noche se repite por los rincones de España: miles de “patriotas de opereta” ( para ellos la Patria es un significante vacío pues excluyen en la formulación a las personas que la habitan) mirándose una y otra vez la mano derecha cuajada de pulseras con la bandera rojigualda. Intentan entender porqué el amuleto no ha funcionado como antídoto ante la “kryptonita” de las fuerzas del Mal y los conjuros sin duda satánicos tras los que se parapeta “ la Izquierda” hispánica.

Si no fuese porque en España desde hace décadas – salvo contadas excepciones y a riesgo de que sobren dedos- juntar “ dignidad” y “ periodismo” es un oxímoron[1], pues la gran mayoría de periodistas dejaron de disimular hace mucho tiempo para convertirse en  “ la voz de su amo”, a estas alturas la prensa estaría ridiculizando a los Moreno Bonilla, Díaz Ayuso, Martínez Almeida y demás dirigentes del PP (que llegaron al poder sin ser la lista más votada)  cuando proclaman - aunque aguantando la risa para que no se derrame el cinismo que sus bocas destilan- que no se puede permitir un gobierno de “ perdedores” sino que debe ponerse alfombra para que lo haga la lista más votada.

Otro ejemplo de caradura, ley del embudo, doble rasero…y todos los calificativos que deseemos añadir. Como diría mi madre “para mear y no echar gota”.

Si no fuese porque los informes PISA de Educación atestiguan -con tozudez año tras año- el pobre dominio que los españoles tenemos en competencia matemática, los tertulianos que pusieron toda la carne en el asador para que el amigo del narco Marcial Dorado llegase a la Moncloa, reconocerían, aunque fuese con la boca chica, que cuando hablan de que “el PP ha ganado las elecciones y representa a la mayoría de España” están como su amado líder, mintiendo.Y además lo saben.

Pitágoras de Samos les pondría orejas de burro y los mandaría al rincón de reflexionar (aun sabiendo que “reflexión” y “derecha extrema/ extrema derecha” también entra en la categoría de oxímoron) pues hasta la persona más iletrada llega a comprender que el 45`65%, (incluyo en este apartado a PP+Vox+ UPN) de los votos son – para nuestra desgracia como país- muchos votos pero no la gran mayoría.

Fuera de la ecuación se sitúan el 54,35% de los españoles, es decir un 8,7% más de compatriotas lo que traducido en votos son  “solamente” unos 2,5 millones de diferencia a favor de la “ minoría de perdedores”.

martes, 13 de junio de 2023

El día después del día después




 Fuente: Público

Manolo Monereo
Colectivo Prometeo


He esperado al acuerdo entre Sumar y Podemos. El equipo de Yolanda Díaz tiene expectativas electorales espléndidas. Buena cosa. Hay que salir a ganar; al menos, intentarlo. El día a día de los cuadros y militantes de fuerza aliadas no parece tan feliz: se ha sufrido mucho y las heridas siguen abiertas. No hay que llorar por el pasado. Unidas Podemos fue lo mismo que Sumar: una coalición parlamentaria sin programa y sin organizaciones unitarias de base. Lo que ha cambiado es la hegemonía interna: Sumar es todo y Podemos solo refuerzo para una operación política de calado. Lo paradójico es que de Podemos formaron parte (casi) todos, empezando por una Yolanda Díaz que, por fin —le ha costado y mucho—, construye su propia legitimidad sobre la derrota política de Irene Montero. Como diría un clásico: no hemos venido hacer amigos. Y tanto que sí.

Tampoco es el momento para intentar hablar de política a lo grande o señalar los desafíos de país, que precisamente por serlos, están fuera de la agenda electoral. España o Sánchez, Feijoó o Sánchez, esos parecen ser los grandes dilemas de unas elecciones que se presumen decisivas. Sé que no es el momento, pero la coyuntura está determinada por tres asuntos relacionados entre sí, a saber:

a) El fin del ciclo 15M y el triunfo de la enésima restauración, siempre borbónica y constitucional. He escrito tanto sobre esto que no merece la pena subrayarlo más. Solo un apunte. Podemos ha jugado, al final, en los dos campos: con la ruptura y con la restauración, su muerte política expresa el dramático final de toda una generación que quiso asaltar los cielos y terminó defendiendo el gobierno de coalición con su principal adversario electoral, el PSOE;

domingo, 11 de junio de 2023

En defensa del “SANCHISMO”.

 




Antonio Pintor
Colectivo Prometeo

El término “sanchismo” se ha utilizado por las derechas y sus medios para denostar al presidente Pedro Sánchez y en sentido amplio para hacerlo sobre el gobierno de coalición. Es en este último aspecto en el que considero importante defender el “sanchismo” y poner en positivo los logros alcanzados por un gobierno en el que han estado presentes, junto al PSOE mayoritario, ministros pertenecientes a Izquierda Unida y Podemos. Una fórmula que ha permitido leyes de gran calado social, algunas poco probables en un gobierno monocolor del PSOE.

En el libro (1994) “Vendiendo prosperidad”, Paul Krugman (Premio Nobel de Economía en 2008) se pregunta ¿cómo es posible que dos políticos (se refiere a Reagan y Thatcher) cuyos programas, ya de entrada, favorecían solo a los ricos, fueran elegidos por mayoría? No digamos lo ocurrido más recientemente con Trump, elegido presidente en el 2017 y a punto de renovar mandato en el 2021.

En esa misma línea, Juan Torres se preguntaba en un artículo publicado en el diario Público el 6 de octubre de 2022 ¿Por qué no avanza en las encuestas el Gobierno de Pedro Sánchez si lo está haciendo bien?

Un Gobierno que recién constituido, tuvo que enfrentarse a la pandemia de la Covid-19 considerada el mayor desastre natural del último siglo, situación que, a pesar de las incertidumbres y dificultades, se ha gestionado de forma bastante satisfactoria, como fue reconocido a nivel internacional. Por si no fuera suficiente, tendríamos que añadir un volcán que arrasó parte de la isla de La Palma y una guerra en Ucrania que nos sigue salpicando en lo económico. A pesar de todo ello la economía española es de las que más crece dentro de la UE en opinión de la OCDE.

Si a lo anterior añadimos que muchas de las medidas adoptadas cuentan con un importante respaldo social: ERTE, aborto, eutanasia, subida del salario mínimo, pensiones, reforma laboral, impuestos a las eléctricas, a los bancos, a las grandes fortunas, el tope al precio del gas, la rebaja del IVA en la factura de luz, las bonificaciones a los carburantes etc. Sin embargo, esto no se refleja en votos como señalaban las encuestas y muestran los resultados electorales del 28 de mayo. Por ello nos volvemos a plantear los mismos interrogantes.

La respuesta simple, pero equivocada, sería porque eso es lo que quiere la mayoría de la población, respuesta nada satisfactoria, ya que las cosas son más complejas y nos obliga a buscar otras explicaciones. Algunas de ellas:

- La ola de derechización que recorre occidente, basada en la simplicidad de la formula neoliberal que hace del Estado, en nuestro caso del “gobierno social-comunista”, el enemigo que nos “acribilla” a impuestos y lo burocratiza todo. Por ello, la solución está en quienes defienden el Libre Mercado, la reducción de impuestos y las privatizaciones de los servicios públicos (sanidad, educación, etc.).

martes, 18 de abril de 2023

Otras visiones, otras lecturas: "La Izquierda, el exhibicionismo de las pequeñas diferencias y el tigre desbocado"

Goya: Duelo a garrotazos




Agustín Moreno
Diputado Unidas Podemos Asamblea de Madrid

[Reproducimos el artículo de nuestro querido compañero y amigo Agustín que hoy aparece en el diario " Público" ( arriba enlace). En el Colectivo Prometeo estamos convencidos de que reflexiones como la suya se hacen necesarias para huir del "cainismo" que tantas veces nos  ha devorado]


He dudado en publicar este artículo, porque como se ha abierto la veda del tiro al pichón, seguramente recibiré más de un escopetazo de algunas personas impulsivas. Pero como no estoy dispuesto a perder la libertad de expresión que siempre he tenido, ahí va.

El pasado 1 de abril puse un tuit que decía lo siguiente: "Estoy fuera del país, pero políticamente estaré en el Magariños con Yolanda Díaz. Los bárbaros están a las puertas y Sumar es el último tren de la esperanza de la izquierda, si es generosa, se une y tiene sentido de la supervivencia. Que así sea o la historia no nos lo perdonaría". Evidentemente me refería al acto de Sumar donde Yolanda Díaz anunció su candidatura como cabeza de lista. Tuvo 157 comentarios, muchos de ellos de una agresividad que no me parece normal. Como estoy de vuelta y de despedida de muchas cosas, no me lo tomo como una cuestión personal, pero conviene analizar qué nos pasa.

El problema político que refleja es el desencuentro entre Podemos y el proyecto Sumar que condujo a la ausencia del primero en el acto del 2 de abril. No voy a entrar a analizar las responsabilidades de cada parte. Doy por hecho que cada una cree que su planteamiento es el más justo: Podemos pide más protagonismo, porque considera que tiene más peso político que otras formaciones y lo expresó planteando primarias abiertas en un acuerdo previo al acto. Sumar está de acuerdo en que haya un sistema democrático de primarias a negociar antes de las elecciones de diciembre de 2023 con todas las fuerzas que formen parte del proyecto. Es legítimo que cada parte defienda sus posiciones, pero mucho cuidado con la manera de hacerlo.

Lo que realmente me inquieta, porque puede dar al traste con la necesaria unidad de toda la izquierda, es el clima de radical confrontación creado desde hace meses y que no deja de crecer. Una de sus manifestaciones se produce en las redes sociales. Mi preocupación por esta negativa dinámica la reflejé en un artículo donde venía a plantear una tregua hasta las elecciones del 28 de mayo.

Parecía que se habían tranquilizado un poco las cosas, pero de nuevo volvieron a recrudecerse en torno al 2 de abril, hasta el punto de que da la sensación de que se les están yendo de las manos a todos. Por ejemplo, a Juan Carlos Monedero, le han criticado por decir que puede haber dirigentes de la izquierda (por Yolanda Díaz y Mónica García) que se equivocan "pero no son el enemigo". Pablo Iglesias ha dicho en Twitter: "Sé que muchos militantes y simpatizantes de Podemos se sienten muy dolidos, pero creo que toca mantener la cabeza fría y seguir defendiendo la unidad con primarias. Hay intereses demasiado obvios en intentar romper, una vez más, la izquierda". Aunque abunda en la idea del agravio y de la conspiración permanente contra la izquierda, bien está que llame a la tranquilidad. Lo mismo ha venido a decir en Zaragoza: hay que apostar por la unidad "a pesar de los insultos, los ninguneos y los desprecios".

jueves, 6 de abril de 2023

Escenas barrocas de la política española en plena Cuaresma

 





Javier Lucena
Colectivo Prometeo

"Cuando agoniza el carisma de la porra amanece el día del consenso"
Rafael Chirbes " Asentir o desestabilizar"

Que la política institucional y la partidaria, que a fin de cuentas son representación, tienen claros vínculos con el teatro es algo comúnmente aceptado. De manera similar, ambas también presentan conexiones ideológicas y rituales con la religión; en el caso de nuestro país y por obvias razones históricas y culturales, con la católica. A su vez, teatro y religión guardan estrechos vínculos, como demuestra el hecho de que en nuestro país las primeras obras dramáticas surgieran en las iglesias medievales, con los autos sacramentales. Por eso, a veces, la interpretación de ciertos hechos políticos resulta más clara desde claves escénicas y religiosas.

Me sucede así con dos acontecimientos - más conectados de lo que en principio parecen -, que se han desarrollado en la presente Cuaresma y que pueden interpretarse como auténticos autos sacramentales, con la Transición al fondo, esa Transición que fue un "se hizo lo que de pudo", pero se nos vendió como modélica y ejemplar. Uno de los acontecimientos, la moción de censura de Vox/Tamames de los pasados días 21 y 22 de marzo; el otro, la reciente presentación de Sumar/Yolanda Díaz como candidata presidencial a las próximas elecciones generales, el 2 de abril. En ambos casos, aquello que se presenta como nuevo, en realidad tiene mucho pasado por delante, un pasado tan remoto y escabroso como el barroco de la Contrarreforma.


Auto Sacramental de Vox


En el primer caso, moción de censura de Vox, cabe señalar que ha sido tildada en la mayoría de los medios como inútil, patética, sin contenido claro, etc, en definitiva, como un intento fallido de la extrema derecha, aunque algunas voces minoritarias han disentido de dicho planteamiento. En realidad - es mi interpretación -, la moción, además de un intento de desprestigio del Parlamento para fomento de la desafección política, ha supuesto una puesta en escena de Vox para servir en bandeja a la parroquia de derechas la cabeza del Bautista/Excomunista Tamames. Da igual que este hombre hubiera transitado hacia la propia derecha desde los primeros momentos de la democracia, porque lo que interesaba recalcar era precisamente su carácter representativo de excomunista, y además de uno muy concreto, el de la Transición, el del compañero de los padres de la Constitución de 1978.

miércoles, 5 de abril de 2023

El eterno retorno de lo idéntico

 



Juan Rivera

Colectivo Prometeo.

 

Vaya por delante que  la música escuchada hasta ahora del proyecto Sumar encabezado por Yolanda Díaz no me chirría en los oídos. Pero espero a conocer también la letra- especialmente la pequeña, esas cláusulas inesperadas que al final se convierten en elemento central del debate- para pronunciarme con mayor seguridad.

 Reconozco que como gato escaldado huyo de los hiperliderazgos porque suelen venir acompañados de un vaciado de militancia y la desaparición de la reflexión colectiva en la toma de decisiones.

Mis reticencias son herencia del cáncer que para la Izquierda cordobesa supuso entregar el bastón de mando con poder absoluto a la nefasta y tránsfuga dirigente Aguilar Rivero y el precio  pagado en credibilidad, ilusiones y discurso. Desde entonces ha costado dios y ayuda levantar cabeza y a día de hoy aún no hemos conseguido recuperar el terreno perdido. 

Aunque la dirigente gallega transmite mucha más solidez ideológica y coherencia en sus intervenciones públicas, lo que a priori le hace estar a años luz de la exalcaldesa amiga de Juan Carlos I y Griñán.

Pero una vez asentada la polvareda del acto celebrado el pasado domingo 2 de abril en el Magariños, (donde Díaz anunció su candidatura a la presidencia) y realizada la foto final de presencias y ausencias, no he podido evitar la sensación de “déjà vu.

 Parece que toca sufrir otra vez en nuestras carnes una historia con muchos elementos comunes a los que se dieron en 2014 con la irrupción de Podemos y la reacción de la IU de Cayo Lara al nacimiento de la formación morada.

miércoles, 8 de febrero de 2023

Sánchez, la polarización y la izquierda






Manolo Monereo
Colectivo Prometeo

    Durante bastante tiempo he venido defendiendo tres ideas: 1) que el PSOE es el verdadero partido del régimen; 2) que estamos viviendo en plena etapa de restauración; 3) que el proyecto real de Pedro Sánchez no es otro que resituar al partido socialista en la nueva centralidad de un régimen en transformación. Las tres cuestiones, obviamente, están relacionadas y se engarzan positivamente.

Sobre la primera cuestión no creo que haya demasiadas dudas. El PSOE, desde la Transición, ha cumplido este papel con plena eficacia; en su centro, conseguir el apoyo de las clases populares sin poner en cuestión los equilibrios básicos del sistema. Ha sido más “juancarlista” que ningún otro partido y ahora está empeñado en asegurar el futuro del régimen monárquico de Felipe VI. Tezanos, que conoce bien el tema, dice desde hace tiempo que la derecha no gana las elecciones, las pierde el PSOE. El mapa político ha cambiado, pero sigue habiendo mucha verdad en esta afirmación.

La segunda cuestión es más compleja. Como nos enseñó un viejo maestro italiano, cambio y restauración van de la mano. El agotamiento de la renovación democrática impulsada por el 15M y el fracaso relativo de Unidas Podemos tiene mucho que ver con la incapacidad del núcleo dirigente para situarse bien en la fase histórica, dotarse de una estrategia definida y, sobre todo, organizar una fuerza política de masas. Pablo Iglesias, con su conocido talento populista, lo que hizo fue dar un salto -como siempre sin red- para intentar aprovechar lo que quedaba del impulso transformador del 15M para tocar poder y acompañar al PSOE en la restauración incipiente. Los resultados están ahí y tiempo habrá para evaluarlo.

jueves, 22 de septiembre de 2022

Contra la Resignación

Daumier:La Huelga




Manolo Monereo

El dato más relevante es la profunda distancia entre el momento histórico -sus dramáticos dilemas y problemas- y los análisis, propuestas y estrategias de las izquierdas realmente existentes en nuestro país. No se asume la gravedad y la novedad radical de los desafíos.
 Se dan viejas respuestas (en realidad formas renovadas de liberalismo social, trufadas de keynesianismo para andar por casa) a situaciones que definen una ruptura, una discontinuidad radical y que exigen cambios sustanciales en lo que se hace, cómo se hace y, sobre todo, a dónde se va y con quién. Estamos en un periodo de excepción, de crisis de toda una época histórica y, es la gran novedad, civilizatoria.
 Mientras, Yolanda Díaz nos dice que no llega a las elecciones municipales y autonómicas y que la operación Sumar se concretará en las elecciones generales. De UP se reciben noticias inquietantes sobre conflictos y rupturas, en lo que parece ser una segunda edición ampliada de la triste experiencia andaluza. Esta desconexión de los grandes problemas se da, no es casualidad, formando parte de un gobierno que es elemento decisivo del problema y que difícilmente lo será de las soluciones.

Mientras, los afiliados de base y los activistas sociales ven con enorme preocupación los escenarios que se dibujan en este comienzo del curso; toman nota de cómo las derechas extremas son las que van progresivamente llegando a los gobiernos en media Europa y cómo en España se va instalando el marco de que el PP más Vox ganarán las próximas elecciones. Sumar parece que se va a ir construyendo en paralelo a la elaboración de las listas municipales y autonómicas y a las previsibles movilizaciones sociales contra las consecuencias de una crisis energética/económica que está a las puertas.
 Todo ello, insisto, con Unidas Podemos en el Gobierno intentando paliar los efectos de un conjunto de políticas decididas por la OTAN y ejecutadas por la Unión Europea. Hay una contradicción difícil de superar:las movilizaciones sociales mayores o menores se harán contra las decisiones económicas, energéticas, sociales y político-militares impulsadas, consensuadas y legitimadas por el gobierno de España.

Lo mínimo que se puede decir es que hay una evidente escisión entre el proceso de formación de Sumar y el ciclo político-social y electoral. Centrarse en escuchar y debatir en medio del conflicto social y al margen de unas elecciones municipales y autonómicas, significa renunciar a una intervención política efectiva, esperar que la realidad se acerque y converja con los planes y cálculos de un aparato político-electoral. Pensar que sobre el posible fracaso de unas elecciones municipales y autonómicas se pueda construir una nueva formación política con voluntad de mayoría es apostar en el vacío y jugársela en la dura lotería de la historia.