Remedios Copa Sánchez
Las gestas de un pueblo
en defensa de su soberanía e independencia cohesionan y otorgan identidad y son
motivo de reivindicación y orgullo. Así celebra la ciudad de Vigo su fiesta de
la Reconquista.
Vigo fue la primera
ciudad europea tomada por las tropas del ejército del Primer Imperio Francés de
Napoleón Bonaparte que logró expulsarlos y retomar su soberanía mediante el
alzamiento popular, hecho que tuvo lugar en plena Guerra de Independencia
española, el 28 de marzo de 1809. Ese camino marcado por los vigueses le valió
el título de fiel, leal y valerosa, otorgado por Fernando VII.
La reconquista de Vigo
es además una prueba viva de cómo la soberanía es cosa de todos y de que la
unión hace la fuerza. El marinero vigués, conocido como “Carolo”, que empuñó el
hacha contra la puerta de Gamboa, acto en el dejó su vida, luchó junto con las
fuerzas civiles, militares y religiosas que formaron las milicias populares
para liberar la villa.
Claro que cuando se
habla de gestas, no todas son de la misma índole. Tal vez la de Vigo por ser
una lucha de liberación y en legítima defensa, honra y se celebra año tras año
con orgullo y dignidad.
Dice André Vltchek que
desde el fin de la Segunda Guerra Mundial han muerto en todo el mundo entre 50
y 55 millones de personas, víctimas del colonialismo occidental. Muchas de esas
masacres, afirma, fueron perpetradas en nombre de la libertad y la democracia y
llegaron de la mano de naciones europeas o de gobernantes que obedecen a
intereses de Occidente y que, a día de hoy cientos de millones han muerto de
indigencia y silenciosa miseria como consecuencia indirecta de guerras
iniciadas por occidente o de golpes de Estado a favor de sus intereses.
