domingo, 3 de mayo de 2026
Políticas Públicas para Andalucía ( 2026-2030)
viernes, 27 de febrero de 2026
jueves, 4 de diciembre de 2025
jueves, 14 de noviembre de 2024
Instituciones públicas de Andalucía: memoria democrática y obligaciones políticas ineludibles.
Ángel B. Gómez Puerto
Profesor Ayudante Doctor de Derecho Constitucional (Universidad de Córdoba)
En junio de 2022 Andalucía votó la composición de su Parlamento autonómico, nuestra asamblea legislativa, el centro de la vida democrática en nuestra tierra, la alta dirección de las políticas autonómicas, el órgano de representación del pueblo andaluz. Constituye una de las instituciones que conforman la Junta de Andalucía, junto al Consejo de Gobierno y a la Presidencia de la Junta. Estamos, pues, a menos de dos años para la siguiente convocatoria electoral andaluza, la de 2026.
Las funciones del Parlamento de Andalucía, según lo dispuesto en nuestro actual y reformado Estatuto de Autonomía, aprobado en referéndum por el pueblo andaluz el 18 de febrero de 2007, se pueden agrupar en legislativas (aprobación de leyes autonómicas); institucionales (entre las que destaca la elección del Presidente o Presidenta de la Junta de Andalucía, o la designación de senadores autonómicos); de orientación e impulso a la acción de gobierno; de fiscalización o control de la actividad del Consejo de Gobierno (preguntas parlamentarias, moción de censura, la cuestión de confianza); o las presupuestarias/económicas (aprobación de los presupuestos generales de la Junta de Andalucía, planes económicos de la comunidad autónoma, tributos autonómicos)
Como podemos observar, es realmente importante la decisión democrática que tenemos los andaluces cada cuatro años, la elección de las 109 personas que conforman el Parlamento de Andalucía, órgano clave de nuestro sistema institucional, que tiene su origen en el proceso histórico de configuración de nuestra Comunidad Autónoma, en el marco del artículo 151 de la Constitución. Recordemos hitos históricos clave. Uno de ellos tuvo lugar en la ciudad de Córdoba, en 1919, donde se dio uno de los pasos más importantes de la construcción de la idea de Andalucía. En ese año se adoptó el Manifiesto Andalucista de Córdoba, que describe a Andalucía como realidad nacional, fórmula que precisamente recoge el actual Estatuto de Autonomía. Un año antes (1918) del cónclave cordobés se habían aprobado en la Asamblea de Ronda algunos de los símbolos de Andalucía: la bandera verde y blanca y el escudo.
viernes, 3 de noviembre de 2023
¿ Nos Movemos?
sábado, 3 de diciembre de 2022
martes, 31 de mayo de 2022
Andalucía Se Encuentra:Presentación de la campaña "En Defensa del Estatuto Andaluz de Autonomía"
Presentación de la campaña “En defensa del Estatuto Andaluz de Autonomía”
Dirigida a la Sociedad andaluza y partidos políticos inscritos en la convocatoria electoral del 19J
Intervienen:
Don Javier Pérez Royo, jurista, catedrático de Derecho Constitucional por la Universidad de Sevilla e integrante del equipo redactor del Estatuto de autonomía de Andalucía
Doña Delia Langa Rosado, profesora de Sociología de la Universidad de Jaén y miembro de AsE
Don Juan Jurado Martínez, profesor jubilado y miembro fundador de AsE
miércoles, 23 de febrero de 2022
jueves, 2 de diciembre de 2021
Políticas públicas para Andalucía.
Doctor en Derecho por la Universidad de Córdoba y Profesor de Derecho Constitucional.
Las funciones del Parlamento de Andalucía, según lo dispuesto en nuestro actual y reformado Estatuto de Autonomía, aprobado en referéndum por el pueblo andaluz el 18 de febrero de 2007, las podemos sistematizar de la siguiente manera:
b)Institucionales: entre las que destaca la elección del Presidente o Presidenta de la Junta de Andalucía o la designación de senadores autonómicos (a Andalucía le corresponden 9 “Senadores autonómicos”, uno, más otro por cada millón de habitantes).
c)Orientación e impulso a la acción de gobierno
d)Fiscalización o control de la actividad del Consejo de Gobierno: preguntas parlamentarias, moción de censura, la cuestión de confianza.
Presupuestarias/económicas: aprobación de los presupuestos generales de la Junta de Andalucía, planes económicos de la comunidad autónoma, tributos autonómicos.
Como podemos observar, es realmente importante la decisión democrática que tendremos los andaluces el próximo año. Y revisaremos a continuación las orientaciones de políticas públicas para las 109 personas que resulten elegidas que dispone nuestro Estatuto de Autonomía, a las que habrían de dar cumplimiento.
Unos años más tarde, en la II República, se impulsó de nuevo la aspiración política de Andalucía con la constitución de las Juntas Liberalistas de Andalucía, con la decisiva participación de Blas Infante, que aprueban el himno de Andalucía y redactan un proyecto de Estatuto. Lamentablemente, el golpe de Estado, la consiguiente la Guerra Civil y la terrible dictadura franquista interrumpieron ese proceso para la autonomía política de Andalucía, para la democracia en España, con el trágico fusilamiento de Blas Infante en agosto de 1936, una de las tantísimas víctimas mortales del franquismo.
En plena restauración democrática tras la muerte de dictardor, la histórica manifestación de 4 de diciembre de 1977 en las ocho provincias andaluzas, y el referéndum del 28 de febrero de 1980, vuelven a poner a Andalucía al nivel jurídico y político de Galicia, Euskadi y Cataluña, con plena autonomía, acogida al procedimiento marcado en el artículo 151 de la Constitución de 1978.
Otro hito muy importante fueron las primeras elecciones andaluzas, celebradas el 23 de mayo de 1982, en las que se eligieron nuestros primeros representantes, constituyeron el primer Parlamento de Andalucía. Desde esa fecha hasta diciembre 2018 (fecha de las anteriores elecciones) se han sucedido diez legislaturas, en las que han ido evolucionando las representaciones parlamentarias. En las de 2022 se atisban importantes cambios también, tanto en el centro del espectro político como a la izquierda.
Por otro lado, en ese conjunto de objetivos y principios se obliga a los poderes públicos a impulsar actuaciones para lograr la autonomía y la integración social y profesional de las personas con discapacidad, de acuerdo con los principios de no discriminación, accesibilidad universal e igualdad de oportunidades, el uso de la lengua de signos española y las condiciones que permitan alcanzar la igualdad de las personas sordas que opten por esta lengua, que será objeto de enseñanza, protección y respeto; y la atención social a personas que sufran marginación, pobreza o exclusión y discriminación social.
Establece también el artículo 37 un importante bloque de principios sobre cuestiones laborales como la integración de los jóvenes en la vida social y laboral, favoreciendo su autonomía personal; la integración laboral, económica, social y cultural de los inmigrantes; el empleo de calidad, la prevención de los riesgos laborales y la promoción en el trabajo; la plena equiparación laboral entre hombres y mujeres y así como la conciliación de la vida laboral y familiar, o el impulso de la concertación con los agentes económicos y sociales.
Se apuesta claramente también en este conjunto de principios todo lo relacionado con el impulso del desarrollo económico de nuestra tierra como objetivos tan importantes como el fomento de la capacidad emprendedora, la investigación y la innovación. Se reconoce en estos ámbitos la necesidad de impulsar la labor de las universidades andaluzas; el fomento de los sectores turístico y agroalimentario, como elementos económicos estratégicos de Andalucía, o el acceso a la sociedad del conocimiento con el impulso de la formación y el fomento de la utilización de infraestructuras tecnológicas.
La apuesta por un modelo de respeto hacia los valores ambientales de Andalucía tiene también bastante relevancia entre los 25 principios de actuación. Así, figuran objetivos políticos tan esenciales como el respeto del medio ambiente, incluyendo el paisaje y los recursos naturales y garantizando la calidad del agua y del aire; el impulso y desarrollo de las energías renovables, el ahorro y eficiencia energética la conservación; la puesta en valor del patrimonio cultural, histórico y artístico de Andalucía; el consumo responsable, solidario, sostenible y de calidad, particularmente en el ámbito alimentario; o el uso racional del suelo, adoptando cuantas medidas sean necesarias para evitar la especulación y promoviendo el acceso de los colectivos necesitados a viviendas protegidas.
El objetivo de profundización democrática y respeto e integración de la diversidad cultural es también parte integrante de este programa que desarrolla el Estatuto de Autonomía en ese clave artículo 37: el fortalecimiento de la sociedad civil y el fomento del asociacionismo; el libre acceso de todas las personas a la cultura y el respeto a la diversidad cultural; la convivencia social, cultural y religiosa de todas las personas en Andalucía y el respeto a la diversidad cultural, de creencias y convicciones, fomentando las relaciones interculturales con pleno respeto a los valores y principios constitucionales.
Son suficientes e importantes cuestiones las expuestas, que las fuerzas políticas que obtengan representación en el Parlamento de Andalucía en las próximas elecciones andaluzas deben proponer como medidas legislativas y planes de actuación, en el marco des sus facultades antes expuestas.
martes, 11 de mayo de 2021
Arreglar lo del Sur y no arreglar el Sur ( II)
Como continuación de la primera entrega de este artículo publicado en los habituales "Análisis de Paradigma" en el medio de comunicación hermano, aquí os dejamos la segunda parte del trabajo que realizan Mariví Serrano y Juan Carlos Cadenas.
Fuente: Paradigma Media Andalucía.
En la anterior entrega del análisis que nos ocupa expusimos cómo un más que discutible sistema de cálculo de población ajustada, considera que Andalucía tiene un 5% menos de población que la real a la hora del reparto de fondos y transferencias procedentes del Estado. Analizábamos también el reparto de los dos primeros tramos de los fondos Covid, en el que se han utilizado variables de cálculo muy discutibles y nada equitativas, donde no se ponderaba, por ejemplo, el tiempo de hospitalización ni variables socioeconómicas que son también determinantes en salud, ni el impacto de la segunda y tercera olas Covid. Pese a eso e incluso sin modificar las variables de cálculo manejadas por el gobierno en dichos fondos, la ponderación realizada ha dado como resultado que Andalucía ha recibido 1,9 veces menos fondos que la media estatal, por cada afectado o afectada Covid, ya que el Decreto gubernamental contabiliza solo hasta 30 de abril y 31 de octubre de 2020 respectivamente.
La consecuencia de las variables asignadas para el reparto, así como de la forma de cálculo de las mismas y sus diferentes ponderaciones ha conllevado que, tras la tercera “ola” Andalucía principalmente y la Comunidad Valenciana, tengan un enorme déficit de financiación de los sobrecostes sanitarios derivados de esta pandemia. El reparto de los 9.000 millones de euros, que pagamos todos y todas (para pagar no se considera población ajustada sino la real), da como resultado que Andalucía ha dejado de recibir 363.16 millones de euros con los criterios aplicados por el Estado. Este déficit se incrementa hasta los 616.11 millones de euros si consideramos un reparto de los 9.000 millones sanitarios en función de la población real, y sería mucho mayor si se considerara un reparto con criterio de equidad que hubiera tenido en cuenta variables tales como la población en exclusión o riesgo de exclusión social u otras.
Sea como fuere, las Comunidades Autónomas “ricas” salen favorecidas con el reparto realizado, mientras que las “pobres” presentan déficits en el citado reparto. La Comunidad de Madrid y Cataluña son las más beneficiadas por los 9.000 millones del fondo sanitario.
martes, 27 de abril de 2021
Arreglar el Sur y no arreglar lo del Sur (I)
En los habituales "Análisis" que nuestros compañeros de Paradigma Media Andalucía publican mensualmente, en abril vuelven a incidir en la falta de equidad que vienen teniendo de forma histórica los repartos desde el Estado hacia nuestra tierra, Andalucía. Un mal endémico que seguimos consintiendo a pesar de la situación de extrema precariedad que sufrimos siendo un territorio rico en todos los aspectos. Como viene siendo habitual en estos "Análisis", merece la pena su lectura detenida e incluso repetida.
Fuente: Paradigma Media Andalucía
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| Juan Manuel Moreno Bonilla, Presidente de la Junta de Andalucía |
Los bienes y servicios que están en el mercado son cosas y tienen precio. Los servicios públicos no han de estar en el mercado, y por tanto no han de tener precio, aunque sí tienen un coste, menor que el de mercado si se gestiona eficientemente, ya que no buscan beneficio empresarial y reparto de dividendos, sino el beneficio social.
El mercado iguala de hecho mercancías muy diversas en cuanto a su naturaleza y cantidad, mediante su precio (un café con leche tomado en un bar es igual a un kilo de naranjas, si pagamos lo mismo por ambos). Pero las Administraciones deben igualar la accesibilidad a los servicios públicos de todos y cada uno de los miembros de la sociedad, mediante el criterio de equidad, y no intentando valorar exclusivamente el coste de los mismos e igualarlo, enorme error que continuamente es cometido por los gestores de lo público, y que conlleva la generación de desigualdades, y por ende de discriminación de parte de la sociedad. Sin embargo usan índices basados en costes y no en accesibilidad a los servicios públicos, y lo hacen de forma que incrementan la brecha preexistente entre territorios, ya que anteponen criterios de necesidades político-partidistas a criterios sociales.
Cuando se constituye el sistema para “valorar” las necesidades de gasto de los servicios públicos esenciales en cada CCAA, se procede a implementar un mecanismo que divide la población en 7 grupos de edad, y a ponderar con diferente valoración las necesidades de gasto de cada uno. La cuestión no es baladí, ya que según se realice la división por edad, y se usen diferentes variables para determinar la citada necesidad de gasto, así como las ponderaciones de las diferentes variables consideradas, obtendremos resultados muy diferentes, cuya validez desde el punto de vista de la equidad puede resultar más que cuestionable. Así, por ejemplo, si no introducimos como variable la cantidad de población en exclusión o riesgo de exclusión social en cada territorio (que de hecho no se incluye), obviamos uno de los principales parámetros que contribuiría a la equidad de las políticas. Así, la valoración sesgada de las necesidades tiene su reflejo en el cálculo de la distribución de recursos por CCAA.
lunes, 1 de marzo de 2021
28F: Otros cuarenta años de falta de equidad
Nuestros compañeros de Paradigma Media Andalucía publicaron ayer domingo, 28 de Febrero, día institucional de Andalucía, un artículo de análisis sobre la realidad de la situación de Andalucía en cuanto a inversiones, en los últimos 40 años, y cómo sigue perpetuándose la debilidad estructural de su economía y la falta de respeto a nuestro medio ambiente heredados del franquismo.
Este análisis entra dentro de los artículos que Paradigma publica cada mes sobre un tema de actualidad.
Fuente: Paradigma Media Andalucía
Nadie discute la esencialidad de las leyes presupuestarias en la acción política de un gobierno. El debate nuclear que define la acción política del mismo suele ser, anualmente, el debate de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) así como los presupuestos de la Comunidad Autónoma Andaluza en lo que nos atañe. La razón obvia es que éstos afectan directamente a la capacidad de desarrollo real, a la potenciación y/o transformación del modelo productivo y al bienestar de la población.
No obstante, las decisiones de gasto no solo dependen de los presupuestos de la Comunidad. También es esencial analizar las líneas políticas plasmadas en una variopinta y laberíntica ensalada de herramientas de financiación que afectan a la Comunidad Autónoma y que no dependen directamente de ella: Las inversiones públicas estatales reales en las Comunidades Autónomas (CC.AA.), el Fondo de Compensación Interterritorial (FCI), las transferencias a las Comunidades Autónomas en concepto de Políticas Activas de Empleo, el Sistema de Financiación Autonómica (SFA)… Sin olvidar las políticas de desarrollo europeas y estatales, siendo las políticas europeas sobre las que menos capacidad de acción presentan los gobiernos autonómicos. Políticas –las europeas- muy sesgadas en cuanto a los intereses de los estados económicamente más fuertes.
Los diferentes estudios de economía financiera demuestran un aumento paulatino de la centralización de los gastos redistributivos, dejando cada vez menos margen a políticas presupuestarias de administraciones inferiores. Cada vez más, los Presupuestos Generales del Estado y los Presupuestos Generales de Andalucía se conforman como las principales herramientas de redistribución de los recursos, tanto entre territorios como entre colectivos sociales y no sólo por su faceta fiscal o de transferencias a colectivos desfavorecidos, sino por el imprescindible papel que en esta redistribución tiene la financiación de unos servicios públicos y unas infraestructuras de todo tipo imprescindibles para permitir el acceso en igualdad de condiciones a los mismos.
Teóricamente el principio de solidaridad enmarcado dentro de la obligada equidad debería marcar todas estas decisiones políticas. Según éste, el gasto público, y más específicamente las inversiones públicas, han de ser desiguales para permitir cumplir el objetivo de nivelación. Este principio moral y político con operatividad jurídica se desarrolla a través de la Ley. El principio de solidaridad es necesario para la aplicación de la EQUIDAD que implica necesariamente igualdad de oportunidad, ecuanimidad, justicia, rectitud y equilibrio y, por ende, ofrecer un trato diferenciado que permita superar desigualdades existentes. Si se aplican políticas carentes del principio de equidad permitiéndose la perpetuación de los desequilibrios o el incremento de los mismos se está discriminando a unos territorios respecto de otros, o a unos colectivos sociales respecto de otros.
domingo, 28 de febrero de 2021
Declaración de Andalucía Laica con motivo del 28 de febrero de 2021
Cuando celebramos el 28F, conmemorando la consagración legal de la autonomía del pueblo andaluz, desde Andalucía Laica pensamos que la autonomía real está lejos por las siguientes consideraciones:
Andalucía no tiene el dominio sobre su propio Patrimonio, que ha sido enajenado en gran parte por la Iglesia católica. Según el listado hecho público por la vicepresidenta primera del Gobierno de España, 2111 bienes inmuebles han sido inmatriculados a su nombre por obispos andaluces entre 1998 y 2015, aunque todos los estudios y listados realizados por Andalucía Laica contemplan un número bastante mayor. De ellos, 1554 son templos o dependencias de estos, y una buena parte son Bienes de Interés Cultural y patrimonial. Y esta expoliación se ha producido por simple “certificación eclesial”, es decir por una mera declaración del obispo. Por tanto, nuestro inmenso Patrimonio, en buena medida con reconocimiento internacional, como en los casos de la mezquita de Córdoba, la Giralda de Sevilla o la catedral de Granada, se ha dejado ilegítimamente bajo la propiedad de una entidad privada religiosa con sede en un Estado extranjero, el Vaticano. El informe del Gobierno ha avalado las inmatriculaciones realizadas, dejando al albur de difíciles, costosas e improbables reclamaciones la recuperación de bienes públicos. Además, ha dejado fuera del listado los bienes inmatriculados, merced a una ley franquista, entre 1946 y 1998, probablemente más numerosos que los del periodo considerado.En suma, se trata de un expolio histórico, escandaloso y monumental.
jueves, 25 de junio de 2020
Andalucía, memoria y futuro.
miércoles, 22 de abril de 2020
Impacto del Covid19 en Andalucía
martes, 11 de febrero de 2020
Paz y Esperanza
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| Guayasamín: Los trabajadores |








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