![]() |
| Fuente: " El Contrato Social".El Manga.Edit.Herder |
Héctor Illueca
Fuente: Cuarto Poder
La república, o mejor dicho, el republicanismo, no es sólo una forma de gobierno diferente y opuesta a la monarquía. Es también, y acaso sobre todo, una reflexión sobre la libertad humana que se desarrolla en permanente tensión con el liberalismo. Veamos cuáles son los puntos más conflictivos. Para el liberalismo, la libertad es una idea esencialmente negativa que evoca la ausencia de interferencias del Estado en la vida de los individuos. En cambio, para el republicanismo, implica una situación de no dominación en la que los ciudadanos no dependen de la voluntad de otros para configurar su proyecto de vida. Desde el punto de vista liberal, la libertad es una facultad que preexiste al contrato social y que debe protegerse de cualquier injerencia indebida por parte del Estado. Desde el punto de vista republicano, es un producto del pacto social, correspondiendo al Estado crear las condiciones económicas, políticas y culturales que la hacen posible. Locke y Rousseau frente a frente, en un debate clave para comprender la problemática actual de la democracia y los derechos sociales.
En efecto, la idea de libertad liberal ha influido decisivamente en el tratamiento de los elementos fundamentales del Estado de Derecho que consagran las constituciones modernas. En primer lugar, y por lo que respecta a los derechos fundamentales, sólo se conciben como tales los derechos tradicionales de libertad que delimitan una esfera de inmunidad frente al Estado a partir de un amplio elenco de obligaciones negativas para los poderes públicos: prohibición de censura previa, secreto de las comunicaciones, inviolabilidad del domicilio, etc. Por contra, en la medida en que requieren una acción positiva del Estado, los principales derechos sociales como la salud, el trabajo o la vivienda, no se consideran auténticos derechos subjetivos, sino simples enunciados programáticos carentes de toda eficacia jurídica. En definitiva, los derechos fundamentales vendrían a ser una especie de frontera entre la sociedad y el Estado erigida para proteger la libertad individual de cualquier intromisión por parte de los poderes públicos.
