Pensar críticamente
La reflexión sobre los resultados obtenidos por la candidatura de En Comú Podem en las elecciones a la Generalitat de Cataluña del pasado 14 de febrero y su comparación con elecciones precedentes, hace necesario situarlas en un contexto político, económico y social determinado, además de los efectos de la Pandemia del Covid-19, en el notable incremento de la abstención.
En el ámbito político estatal podemos destacar el gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos, el fraccionamiento del espacio político de la derecha con la irrupción de VOX, el retroceso parlamentario del PP y el notable declive de Ciudadanos.
En Cataluña es de señalar la pésima gestión del gobierno de JuntsxCat y ERC especialmente en salud, gestión de las residencias, implementación de la Renta Garantizada de Ciudadanía, etc.., la aprobación de los presupuestos antisociales en 2020 gracias a la abstención del grupo parlamentario de En Comú Podem, con el rechazo por la izquierda del PSC y de la CUP.
Con carácter general los efectos económicos y sociales de la Pandemia ha incrementado el malestar social ante los cierres de la hostelería, restauración y comercio, en particular los sectores dependientes del turismo, pero también entre la juventud sin horizonte de empleo, y la clase trabajadora que ha visto reducir sus ingresos laborales o ha perdido el puesto de trabajo. Todo lo cual ha incrementado de manera notable la pobreza, en especial la pobreza severa, así como la desigualdad.
Valoración general de los resultados electorales del 14 F
Junto al notable incremento de la abstención en más de 25 puntos respecto de las elecciones de 2017 (20,91% en 2017 y 46,46% en 2021), hay que señalar que el voto nulo casi cuadruplica los de 2017 (1,43% sobre 0,37%) y el voto en blanco casi se duplica (0,84% sobre 0,44%).
EL PSC ha sido el ganador en votos con 652.858 y el 23,04%, incrementando la votación obtenida en 2017 (606.659 votos y el 13,86%). Ha obtenido 33 escaños en aplicación de la ley electoral vigente. Podemos concluir que ha sabido capitalizar la oposición de izquierda en el Parlament de Cataluña y su oposición a los presupuestos de la Generalitat, así como su papel en el gobierno de España ante la Pandemia, y un discurso sobre el conflicto territorial donde ha combinado la oposición a los objetivos independentistas con gestos hacia una solución dialogada dentro de los límites de la actual constitución española, todo lo cual le ha permitido recuperar gran parte de los votos que en 2017 perdieron en favor de Ciudadanos.
