Remedios Copa
Colectivo Prometeo
Decía Mahatma Gandhi que la tierra tiene recursos suficientes para satisfacer las necesidades de todos, pero no la codicia de algunos.
La realidad está mostrando la cara de las verdaderas consecuencias que tiene para la humanidad y para el planeta la conducta codiciosa y descarnadamente especulativa con la que una minoría se impone en función de sus intereses, pero que determina la calidad de vida y el futuro de la humanidad entera.
Destacan estos días los medios de comunicación lo preocupante que resulta una alarma por calor en el mes de octubre en España. Es un hecho insólito, como tantos otros que ponen de manifiesto las desastrosas amenazas que el cambio climático conlleva. La reactivación de incendios como el de Tenerife, la proliferación de incendios imposibles de controlar, las inundaciones cada vez más frecuentes y terribles, no solo suponen pérdidas económicas; estas circunstancias también son causantes de desplazamientos forzados por dichos acontecimientos y cada vez suponen mayor número de víctimas mortales.
Lo que no se puede olvidar es que el calentamiento global y el cambio climático tienen causas relacionadas con los comportamientos humanos y la contaminación que provocan. Unos comportamientos cuyos resultados negativos son múltiples y están causando importantes y continuas pérdidas de biodiversidad y, de seguir así, se cumplirá la advertencia de los científicos que será la extinción de la especie humana.