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lunes, 12 de agosto de 2019

La dictadura de lo políticamente correcto y sus agentes




Fuente: Cuarto Poder
 Manuel Monereo
    Todo comenzó en la mañana de ayer. Tuve conocimiento de un tuit de mi amigo Victor Lenore diciendo que Fusaro convocaba una manifestación en Roma para el 12 de octubre con el lema “Liberemos Italia” y que yo acudiría. Enseguida pensé en lo que me vendría encima. Efectivamente, no tardaron en aparecer los de siempre, directamente al cuello y al honor personal. Son los mismos que nos masacraron a Hector Illueca, a Julio Anguita y a mí. Se trata de un discurso disciplinario basado en la manipulación, en un engaño que oculta sus verdaderas intenciones. Algunos de nosotros nos sentimos bajo vigilancia. El verdadero objetivo no es otro que impedir el surgimiento de una izquierda patriótica, soberanista y socialista en España.
Enseguida retuiteé la página web en la que se convocaba la manifestación del 12 de octubre. Reproduzco la traducción del manifiesto y la convocatoria:

Liberemos Italia
¡Salgamos de la jaula de la UE! ¡Recuperemos la soberanía monetaria! ¡Reconquistemos la democracia! ¡Apliquemos la Constitución de 1948! ¡Trabajo y dignidad para todos!
Italia está en un punto de inflexión. O las exigencias europeas son rechazadas de una vez por todas  o el declive del país será imparable.
La pobreza, el paro y el empleo precario pueden y deben de acabar, pero las normas europeas nos impiden hacerlo. Las mismas, mientras garantizan los derechos a las finanzas privadas y especulativas, impiden a los Estados la posibilidad de perseguir el bien común.
Al pueblo italiano se le quieren negar todos los derechos, incluso el de salir de la crisis. Para la UE la única política permitida sigue siendo la de los sacrificios, mientras que la Constitución de 1948 es atropellada por los modernos carros armados jurídicos y financieros euro-alemanes.
Es hora de salir de esta jaula. Italia tiene los recursos y los medios para salir de la situación a la que fue condenada, hace casi treinta años, por una clase política irresponsable y corrupta.
Italia puede y debe hacerlo. Las ideas y las propuestas para salir de la crisis existen. Es hora de unir a todas las fuerzas disponibles para un gran proyecto de renacimiento. Es hora de vencer el miedo propagado por las élites dominantes (por ejemplo el del spread) para que nada cambie.
La liberación es posible, pero hay que creer en ello.
Se hará realidad solo con la movilización popular.
Invitamos a todos los que se reconocen en los valores del patriotismo democrático y constitucional a participar en la manifestación del 12 de octubre. Una manifestación abierta e inclusiva, para decir mientras tanto dos cosas : luchar es necesario, ¡vencer es posible!
¡Liberemos Italia!
A la manifestación no se admitirán símbolos de partido, sino sólo la tricolor de la República.

martes, 2 de octubre de 2018

Soberanía, democracia y socialismo






Fuente: Cuarto Poder
Héctor Illueca
Manuel Monereo
Julio Anguita 
 
   Desde que Bodino escribiera Los seis libros de la República en 1576, el concepto de soberanía ha recorrido un largo camino. En un principio se asociaba al Estado absolutista e implicaba la potestad de expedir y derogar leyes y obtener la obediencia de los súbditos sin necesidad de su consentimiento. Sin embargo, no será hasta bien entrado el siglo XVIII, tras un arduo conflicto social y político, que se reconozca al pueblo como verdadero titular de la soberanía y se afirme el papel de la ley como expresión de la voluntad popular. Había hecho su aparición Rousseau. Desde entonces, la idea de soberanía ha sido desarrollada y matizada por innumerables pensadores, generalmente en el sentido de establecer límites al poder del Estado e introducir garantías frente a la arbitrariedad. Pero conservando siempre aquella sustancia que había identificado Rousseau y que está en la base de la democracia: la capacidad de los pueblos de autogobernarse y decidir el modelo social, económico y político en el que desean vivir.
    Pues bien, la Unión Europea es la negación de la soberanía y de la democracia. Lo hemos dicho en el pasado y no vamos a insistir mucho en ello. La Europa neoliberal ha exacerbado la competencia entre países, ha liquidado los derechos sociales y está corrompiendo los valores cívicos de las sociedades europeas. Aún más, el neoliberalismo ha dividido el continente europeo en un núcleo de países industrializados dirigido por Alemania y una periferia cada vez más dependiente desde el punto de vista económico. En el espacio europeo no hay lugar para las políticas redistributivas; aquí lo único que cabe es un neomercantilismo feroz e inmisericorde que, en el mejor de los casos, genera crecimiento empobreciendo a las mayorías sociales. Los ciudadanos europeos empiezan a entender el significado de la lex mercatoria que impera en Europa: voten lo que voten, siempre es lo mismo. Y si alguien osa desafiar la autoridad de Bruselas, los mercados le hacen entrar en razón desencadenando ataques especulativos hasta provocar un corralito bancario. Primero fue Grecia. Ahora, tal vez, Italia.

lunes, 17 de septiembre de 2018

¿Por qué queréis blanquear a Salvini?

Fuente: CTXT

Completamos la serie de artículos generados sobre Salvini/ Italia  a raíz del primer escrito  publicado por nuestros compañeros Héctor/ Manolo/ Julio con la reflexión que  realiza Steven Forti en CTXT
  

sábado, 15 de septiembre de 2018

Entrevista a Manolo Monereo

Fuente: Cuarto Poder
[   A raíz de los dos artículos firmados por Héctor/ Manolo/ Julio sobre el "Decreto Dignidad" y las réplicas a las reflexiones de nuestros compañeros ( podéis encontrarlo todo en el blog  buscando la entrada "Matteo Salvini"), se ha generado en la red un interesante debate.
    Posteriores informaciones periodísticas han agrandado la repercusión e introducido dosis de desconcierto y estupor  por las afirmaciones puestas en boca de algún firmante, sobre lo que  pretendían políticamente con sus escritos.
    Hoy Manolo Monereo aclara algunos de los puntos más controvertidos.Creemos la  clarificación muy necesaria ya que sabemos - porque así nos lo han transmitido desde todos los rincones de España- que la confusión en muchos sectores de la Izquierda ha sido una realidad tangible.
      Reproducimos la entrevista aparecida en Cuarto Poder

El artículo publicado por Héctor Illueca, Manolo Monereo y Julio Anguita el pasado 5 de septiembre en cuartopoder.es ha suscitado un impresionante debate en medios de comunicación y redes sociales que ha abierto un mar de dudas sobre la actual situación política europea y el papel que han jugado, están jugando y deben jugar las izquierdas en ella. Respuestas desde la discrepancia y desde el apoyo a las tesis planteadas por los autores han sido publicadas en distintos medios de comunicación. Diferentes tonos, algunos amables y otros no tanto, hemos encontrado en los argumentos publicados durante el debate.
En este periódico, publicamos dos respuestas más, las cuales también fueron muy debatidas públicamente. La primera, la escrita por Miguel Urbán y Brais Fernández, ambos militantes Anticapitalistas, y, la segunda, por Alberto Tena y Giuseppe Quaresma. Ayer mismo, los tres autores del primer artículo volvían a responder en este diario a algunas de las críticas. Para intentar resolver algunas dudas que puedan quedar pendientes, preguntamos a Manolo Monereo (Jaén, 1950), diputado de Unidos Podemos y colaborador de este periódico, sobre la polémica suscitada y sobre un debate que tiene que ver con la viabilidad de la Unión Europea, la respuesta que esta está dando a la crisis migratoria y con hacia dónde van las izquierdas en la actualidad.
–  A lo largo de este debate, se ha destapado una vieja discusión de la izquierda sobre si es posible reformar la Unión Europea para desarrollar políticas que beneficien a las clases populares o es necesario romper con ella. ¿Es posible dentro del Euro desarrollar estas políticas?

– Nuestra posición en esto es clara y rotunda. La UE es una máquina de construir fascistas y extrema derecha porque provoca enorme desigualdades sociales, una pérdida de la calidad de la democracia y abandona la soberanía popular. La UE ha constitucionalizado las políticas neoliberales, ha construido una Europa bajo la hegemonía alemana y ha incrementado las desigualdades sociales, dejando a un lado la democracia como la conocíamos. Esta UE se ha convertido en la mayor enemiga de Europa. Nosotros queremos una UE europea y no norteamericana.

viernes, 14 de septiembre de 2018

¿Todos los gatos son pardos?



Fuente: Cuarto Poder
Héctor Illueca
Manolo Monereo 
Julio Anguita
     
     Hemos aprendido mucho y seguimos aprendiendo de la polémica que ha generado nuestro artículo sobre el Decreto Dignidad. Lo primero, la tiranía de lo políticamente correcto: una coincidencia amplia y consistente entre la extrema izquierda y los apóstoles del neoliberalismo. Los dos dicen lo mismo, descalifican de la misma forma y definen al actual gobierno italiano en términos similares. Las élites neoliberales europeas y algunos intelectuales de izquierda amalgamados en una extraña convergencia. Lo segundo que hemos observado es algo muy típico de nuestra cultura política: la banalización del fascismo. La política como espectáculo cotidiano y vacuo. Cuando todo es fascismo, nada lo es, y se pierde la sustancia de lo que fue y significa la dictadura terrorista del capital monopolista. Verdad es que de noche todos los gatos son pardos, pero no es de noche, sino de día, y el que no vea la realidad es porque está ciego o no quiere verla.
     Vayamos por partes. Amén de algún libelo que no merece mayor comentario, nuestro texto ha suscitado numerosas respuestas y reacciones que nos han hecho pensar. Permítasenos destacar entre ellas los escritos publicados por Enric Juliana (“Atracción fatal”), Esteban Hernández (“La izquierda: opción B”), Miguel Urbán y Brais Fernández (“Decreto dignidad: ¿Fascismo en Italia? Una respuesta”) y Alberto Tena y Giuseppe Quaresma (“Pensar Italia”). En general, se nos critica haber realizado un análisis descontextualizado del Decreto Dignidad, obviando las demás políticas del gobierno italiano, especialmente en materia de inmigración. Desde su punto de vista, y citamos literalmente a Urbán y Fernández, “es fundamental para comprender la política económica y social de un gobierno analizar el conjunto de su deriva, no presentar de forma aislada y parcial una medida”. También hay otras críticas, pero nos parecen secundarias y están subordinadas a esta idea principal.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

¿Fascismo en Italia? Decreto dignidad

Parlamento italiano



Fuente: Cuarto Poder

Héctor Illueca
Manuel Monereo
 Julio Anguita

     La aprobación del llamado “Decreto Dignidad” por parte del gobierno italiano ha provocado furibundas reacciones en diversos círculos políticos y empresariales. La multinacional alemana Foodora abandona Italia. Lejos de toda prudencia, las principales organizaciones patronales amenazan con despidos masivos. El día de su aprobación en el Senado, los representantes del Partido Demócrata exhibieron carteles en los que podía leerse #ByeBye lavoro (“Adiós trabajo”), lo que motivó que la presidenta de la cámara los llamara al orden. Periodistas a sueldo de las finanzas han emprendido una campaña sin precedentes contra el artífice de la norma, Luigi di Maio, el joven ministro de Trabajo y vicepresidente del país transalpino. Hasta los sindicatos han manifestado su oposición al Decreto, aunque en este caso por motivos muy distintos a los anteriores. Lo cierto es que el Decreto Dignidad ha abierto un intenso debate en la sociedad italiana sobre los parámetros que rigen las relaciones laborales y, más allá, sobre las políticas sociales y económicas aplicadas en Europa desde la aprobación del Tratado de Maastricht.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Patriotas



Juan Balsera Santos
Colectivo Prometeo

Fuente: Diario Córdoba

En estas fechas estivales se han venido sucediendo una serie de noticias y acontecimientos que han estado pasando desapercibidos para la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles. Estas acontecimientos han tenido, y tienen, como principal protagonista a los Estados Unidos y como actores secundarios a Corea, China, Rusia, Siria, Irán, Unión Europea y, cómo no, Venezuela.
Donald Trump ha llegado a la presidencia del país con el ejercito más poderoso del planeta para intentar imponer al resto del mundo su poderío militar, ya que el económico voló hacia otras latitudes hace décadas. Como botón de muestra de lo que digo tenemos la deuda externa de EEUU, si China y demás países exigieran su pago, inmediatamente pasaría a estar en banca rota; aunque sus mensajes suelen ser catalogados de paranoicos y contradictorios, no debemos en ningún momento perder de vista que representa al mayor imperio de nuestra época.
En mi modesta opinión, lo que lo diferencia de otros presidentes anteriores es que su lenguaje es más directo y la sumisión que requiere la va solicitando de sus aliados-súbditos de forma descarada y sin retórica, como se suele decir, por la cara, que para algo soy el que mando. Los únicos países a los que da un trato preferencial son Reino Unido e Israel, sus fieles escuderos.