Juan Rivera
Colectivo Prometeo
Hay
una España que se siente cómoda bebiendo la hez del Oscurantismo y
pese a lo trasnochado de sus propuestas se resiste a morir. Por
desgracia aparece siempre en los periodos negros de nuestra historia.
Vestida de trabucaire, ultramontana o intolerante, cambiando disfraz
y apellido político cuando conviene, pero manteniendo intacto el
adn: entre Fanatismo y Razón nunca eligen lo segundo. En
estos tiempos -que pueden ser Nuevos y Esperanzadores si los mimamos-
anda frenética y desatada.
No
debemos menospreciarla por nuestra salud democrática pues mantiene
intensos vínculos con ese magma que definimos como Poder
Oligárquico. Últimas decisiones cuestionables y nada gratuitas
dan prueba de ello. Tratan con ellas de amedrentar a la Ciudadanía y de
paso demostrar hasta donde están dispuestos a llegar defendiendo sus
intereses.
El miércoles recibíamos la noticia esperada. No extrañó porque sabemos con
quienes nos la estamos jugando. El juez ordenaba el
ingreso
inmediato en prisión de Carmen y Carlos tras ser condenados a ¡3
años! por participar en un piquete informativo del 15-M durante
la huelga general del 29 de marzo de 2012.Se cumple así el deseo de
quienes pretenden acallar el activismo social con Represión. Como
dice la propia Carmen”...
la
Fiscalía repitió durante el juicio una frase varias veces: condena
ejemplarizante. La repitió hasta la saciedad, y así lo contempló
el juez”.
Eso
está pasando ahora en la España de cerrado y sacristía. En la
misma que tarda meses y meses en ejecutar las órdenes de
encarcelamiento contra presidentes de equipos de fútbol o donde “
antiguos consellers” condenados a ocho años pueden eludir su
internamiento pagando doscientos mil euros. El país que sigue sin
actuar contra los banqueros corruptos, políticos sobornables y
empresarios amorales responsables de la actual catástrofe económica
y social.


