Juan García Ballesteros
Colectivo Prometeo
Los inmigrantes, con una regularización, se encuentran en situación
administrativa legal y pueden permanecer en nuestro país y conseguir un trabajo
en igualdad de condiciones a los españoles. Estos derechos están recogidos en
el desarrollo de la Ley Orgánica 4/2000 que asegura un trato digno, no
discriminación, asistencia sanitaria y acceso a servicios sociales, no sólo a
los regulados, sino incluso a inmigrantes irregulares, pendientes de normalizar
su situación. Este es el caso para que más de 500000 inmigrantes puedan
beneficiarse con el Real Decreto, aprobado el pasado día 27 en el Consejo de
Ministros.
España, a lo largo de su historia, ha sido un país de emigrantes. Su pobreza estructural, su riqueza en unas pocas manos y la enorme imposición de los poderosos y sus leyes (a veces por la fuerza de las armas) han generado un pueblo hambriento, indefenso y desarrapado que ha tenido, para liberarse de tanta miseria y opresión, que huir de su tierra y emigrar, muchos para salvar su vida y otros buscando medios de subsistencia que aquí se les negaba (Cataluña, Francia, Alemania, Países Sudamericanos).


















