martes, 17 de junio de 2025
Distopias
martes, 15 de abril de 2025
Crecimiento del autoritarismo: La democracia como fachada
martes, 1 de abril de 2025
La guerra civil del Occidente Colectivo
miércoles, 5 de junio de 2024
La extrema derecha y el fin del neoliberalismo
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| Lang: Metrópolis |
Colectivo Prometeo
lunes, 4 de marzo de 2024
Otras visiones, otras lecturas: Socialismo o Barbarie
Documento político SOCIALISMO O BARBARIE
1.- La crisis de la globalización neoliberal, conflictos geopolíticos, ventanas de oportunidades
La tesis de Francis Fukuyama del “fin de la historia”, como resultado de su ilusa percepción del triunfo de la democracia liberal en el marco de la globalización neoliberal, fue arrojada al basurero de la historia. La crisis de la globalización neoliberal, fruto de sus contradicciones, ha abierto profundos cambios geopolíticos, con una tendencia imparable de un mundo unipolar bajo la dominación del imperialismo norteamericano y sus serviles aliados, a un mundo multipolar que ofrece mejores posibilidades al desarrollo de los países del llamado Sur Global, y facilita unas relaciones entre países más justas, equitativas y pacíficas cuyos beneficios se extienden a todo el mundo.
La apuesta en 1972 del presidente Nixon de Estados Unidos y su consejero de Seguridad Henry Kissinger de invertir y deslocalizar producciones en China para debilitar y aislar a la antigua Unión Soviética ha tenido con el paso de los años un efecto imprevisto: en los últimos 15 años China ha sido el motor principal del crecimiento económico en el mundo, aportando el 35% del crecimiento del PIB mundial, superando a Estados Unidos cuya contribución fue el 27%. En la actualidad, si comparamos el PIB a partir de su valor en Paridad de Poder Adquisitivo (PPA), China según los datos publicados por el Banco Mundial en 2022 supera ampliamente a Estados Unidos, 30.327.320 miles de millones de dólares China, 25.462.700 miles de millones Estados Unidos, además, China es el primer país en el ranking de exportaciones a EEUU. con el 17,1%.
La pérdida de peso económico de Estados Unidos en el mercado mundial, y el ascenso de otros países como China, India, etc., junto a la acumulación de desequilibrios económicos y financieros, especialmente de su deuda nacional que ascendió a 30 billones de dólares en 2022, y que el FMI prevé pueda alcanzar los 44 billones en 2028, amenaza de manera creciente su estabilidad económica, con el riesgo de precipitarse en una grave recesión con serios efectos en la economía mundial, especialmente sobre sus aliados. Todo lo cual, provoca el debilitamiento del dólar como moneda de cambio internacional, facilita el ascenso de los BRICS, el abandono del dólar por los principales países exportadores de petróleo, y acelera las contradicciones del sistema capitalista.
Sin embargo, pese a su debilidad económica, EEUU sigue siendo claramente la mayor potencia militar. Su gasto militar es el 38% del mundial. Pero las múltiples guerras en que se halla inmerso, el altísimo grado de corrupción en su sector militar-industrial y el mantenimiento de casi 900 bases militares en todo el mundo, hace que su poder militar real quede muy por debajo de esa proporción porcentual y que la construcción de alianzas entre otros países este amenazando esa hegemonía1 .
1.1.- El giro proteccionista de Estados Unidos y su estrategia belicista contra China y Rusia
Bajo la administración de Trump se aplican una serie de medidas proteccionistas, estableciendo de manera unilateral aranceles a las importaciones de aluminio y acero que afectan especialmente a China con la cual desata una guerra comercial, se paraliza el acuerdo con la UE (TTIP), se renegocia el acuerdo comercial con Méjico, se imponen nuevos aranceles a la importación de lavadoras, paneles solares, etc., todo ello con la pretensión de que se relocalice a EEUU actividades industriales como la textil, etc.
jueves, 24 de diciembre de 2020
Otras visiones, otras lecturas: Manifiesto de la Alianza de Mareas y Movimientos Sociales
NO A LA ESTRATEGIA NEOLIBERAL PRIVATIZADORA:
EN DEFENSA DE LOS SERVICIOS PUBLICOS EN SALUD, EDUCACIÓN, RESIDENCIAS, DE LAS PENSIONES PUBLICAS. POR UNA BANCA PUBLICA AL SERVICIO DEL BIEN COMÚN.
RECUPEREMOS PARA EL BIEN PUBLICO LOS SECTORES ESTRATÉGICOS Y SERVICIOS PRIVATIZADOS
Decenas de miles de ciudadanas/os, en especial las personas mayores de edad, con diversidad funcional, en situación de vulnerabilidad, están sufriendo, con la pérdida de su vida, las consecuencias criminales de las privatizaciones y recortes en el sistema público de salud durante la pandemia del Covid-19. En esta tragedia destaca el papel nefasto de las residencias geriátricas privadas que guiadas por el ánimo de lucro y con la complicidad de las administraciones, que no han ejercido su labor de control con eficiencia, las han transformado en tanatorios. Las instrucciones de las administraciones para no trasladar las personas mayores de edad enfermas del covid-19 a las UCIS de los hospitales son inhumanas y destilan gerontofobia.
La pandemia ha dejado al desnudo la estrategia del sistema capitalista neoliberal y patriarcal, con el apoyo de la Banca, fondos de inversión, transnacionales, y con la colaboración servil de los gobiernos de turno, para privatizar los servicios públicos, especialmente en salud, educación, servicios sociales, pensiones, y convertirlos en negocios, explotando a las trabajadoras/es de estos sectores y deteriorando la calidad de estos servicios. Esta ofensiva neoliberal agrava la precariedad y la pobreza que afecta en especial a las mujeres, aumentando con ello la brecha de desigualdad entre ambos sexos y la violencia machista e institucional.
La privatización de sectores estratégicos como la electricidad, gas, agua, además de facilitar una puerta giratoria a la élite política que tomó dicha decisión, ha supuesto la transferencia de enormes beneficios a las transnacionales, el debilitamiento de la capacidad económica del estado y administraciones públicas, expoliar a la ciudadanía con precios abusivos y negar el derecho de las personas vulnerables a estos suministros básicos, incumpliendo la legislación que las protege.
martes, 7 de abril de 2020
Julio Anguita: Romper el maya
Fuente:El Economista
Para el hinduismo, el ser humano está envuelto y atrapado en un mundo ilusorio y fantástico en el que la realidad queda oculta y velada por un estado de ánimo y de falta de consciencia denominado "maya". Los griegos distinguían entre la episteme y la doxa. El primer vocablo hace referencia al saber científico y sólido que es buscado intencionadamente; el segundo significa opinión, es decir el saber que tenemos sin haberlo buscado y es transmitido por la tradición, las relaciones sociales, los credos religiosos, las ideologías políticas y -muy especialmente en esta época- los medios de comunicación de masas y el uso masivo y frecuente de la red. El problema de nuestros tiempos radica en que la doxa suplanta y sustituye a la episteme y el maya deviene en verdad oficial, verdad estadística, verdad económica, verdad cultural, verdad política, verdad científica y verdad jurídica. Toda una contrarrevolución copernicana; el mundo al revés.
El coronavirus ha rasgado el velo del maya y ha permitido atisbar los pies de barro del ídolo neoliberal y la realidad que su discurso y sus valores mistificaba. La UE, presentada como garantía de cohesión económica y social ofrecida en la década de los años noventa del pasado siglo, aparece ahora como lo que ha sido siempre: una moneda única y poco más. Que cada cual luche contra el virus como pueda; todo lo más se le permite endeudarse sin el aval solidario del conjunto. Las víctimas del paro, la precariedad, los recortes y las privatizaciones en aras de las macrocifras y de los intereses oligárquicos, aparecen ahora como la base fundamental e insustituible de la sociedad: trabajadores y funcionarios de los servicios públicos, de la agricultura, la ganadería, la alimentación, del reparto de mercancías vitales, de la información a pie de calle, del transporte, de la construcción, de la investigación, de la cultura y -en fin- de todo aquello útil, indispensable y valioso que permite la existencia de una sociedad. Desde esta base y solo para ella, tanto el derecho como la Política, tienen su razón de ser y ejercer. Esta es la única Patria por la que luchar y la única evidente cuando se rompe el maya de la alienación, la aculturación y la enajenación consumista, castiza y cutre.
lunes, 6 de abril de 2020
Y cayeron las bambalinas
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| Battaglioli,F: "Escenografía para el Real Teatro del Buen Retiro" |
domingo, 29 de marzo de 2020
¿Es posible un futuro mejor?
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| Monet:"Impresión, sol naciente" |
lunes, 16 de marzo de 2020
Por nuestra Salud Física y Mental:¡Ahora más que nunca!
domingo, 17 de noviembre de 2019
El Odio al Indio

En el caso de Santa Cruz organizan hordas motorizadas 4×4 con garrote en mano a escarmentar a los indios, a quienes llaman “collas”, que viven en los barrios marginales y en los mercados. Cantan consignas de que “hay que matar collas”, y si en el camino se les cruza alguna mujer de pollera la golpean, amenazan y conminan a irse de su territorio. En Cochabamba organizan convoyes para imponer su supremacía racial en la zona sur, donde viven las clases menesterosas, y cargan -como si fuera un destacamento de caballería- sobre miles de mujeres campesinas indefensas que marchan pidiendo paz. Llevan en la mano bates de béisbol, cadenas, granadas de gas; algunos exhiben armas de fuego. La mujer es su víctima preferida; agarran a una alcaldesa de una población campesina, la humillan, la arrastran por la calle, le pegan, la orinan cuando cae al suelo, le cortan el cabello, la amenazan con lincharla, y cuando se dan cuenta de que son filmadas deciden echarle pintura roja simbolizando lo que harán con su sangre.
En La Paz sospechan de sus empleadas y no hablan cuando ellas traen la comida a la mesa. En el fondo les temen, pero también las desprecian. Más tarde salen a las calles a gritar, insultan a Evo y, con él, a todos estos indios que osaron construir democracia intercultural con igualdad. Cuando son muchos, arrastran la Wiphala, la bandera indígena, la escupen, la pisan la cortan, la queman. Es una rabia visceral que se descarga sobre este símbolo de los indios al que quisieran extinguir de la tierra junto con todos los que se reconocen en él.
El odio racial es el lenguaje político de esta clase media tradicional. De nada sirven sus títulos académicos, viajes y fe porque, al final, todo se diluye ante el abolengo. En el fondo, la estirpe imaginada es más fuerte y parece adherida al lenguaje espontáneo de la piel que odia, de los gestos viscerales y de su moral corrompida.
Todo explotó el domingo 20, cuando Evo Morales ganó las elecciones con más de 10 puntos de distancia sobre el segundo, pero ya no con la inmensa ventaja de antes ni el 51% de los votos. Fue la señal que estaban esperando las fuerzas regresivas agazapadas: desde el timorato candidato opositor liberal, las fuerzas políticas ultraconservadoras, la OEA y la inefable clase media tradicional. Evo había ganado nuevamente pero ya no tenía el 60% del electorado; estaba más débil y había que ir sobre él. El perdedor no reconoció su derrota. La OEA habló de “elecciones limpias” pero de una victoria menguada y pidió segunda vuelta, aconsejando ir en contra de la Constitución, que establece que si un candidato tiene más del 40% de los votos y más de 10% de votos sobre el segundo es el candidato electo. Y la clase media se lanzó a la cacería de los indios. En la noche del lunes 21 se quemaron 5 de los 9 órganos electorales, incluidas papeletas de sufragio. La ciudad de Santa Cruz decretó un paro cívico que articuló a los habitantes de las zonas centrales de la ciudad, ramificándose el paro a las zonas residenciales de La Paz y Cochabamba. Y entonces se desató el terror.


















