Manuel Delgado
Aznar llamó ayer al franquismo sociológico, político y económico, a ponerse en "movimiento".
Vienen de lejos las consignas y están prietas las filas desde comienzos de siglo. Desde Zapatero está el activismo franquista en pie.. de guerra, sin aceptar los mínimos estándares democráticos tras la primera e inesperada derrota de Rajoy. Basta recordar la batalla por imponer su mentira tras el 11M, y la ilegitimidad del resultado electoral, la rebelión ante leyes, tan aceptadas hoy, como la del tabaco, o el matrimonio igualitario.
Frente a este activismo fanático, que atraviesa barreras de partidos (es evidente que está incluyendo al felipismo) que usa a gran parte de instituciones como el Poder Judicial secuestrado, a la mayoría de los medios de comunicación y a una gran parte de la sociedad civil capitaneada por la jerarquía de la Iglesia católica, no hay, en la práctica, casi nada realmente organizado y movilizado para ponerle freno, al margen de la muy diferenciada realidad política de Cataluña y Euskadi.








