Remedios Copa
Colectivo Prometeo
Si llevamos décadas de
advertencias de los peligros a los que nos avocaba el capitalismo
extractivista, el consumismo absurdo más allá de lo necesario, la nefasta
cultura de usar y tirar y la obsolescencia programada, ahora nos venden como
alternativa fantástica para resolverlo todo las energías verdes, la economía
circular y la sostenibilidad.
Hemos pasado de denostar
mencionar siquiera el Decrecimiento a esgrimirlo como bandera para vender la
moto de supuestas soluciones que gozarán de ingentes cantidades de dinero
público destinadas a manos de un escaso número de grandes empresas,
mayoritariamente extranjeras, que haciendo gala de los eslóganes de verde y
sostenible llenarán sus arcas de beneficios a la vez que contribuyen a la
contaminación, el calentamiento global y la destrucción de la economía, el
medio de vida y la salud de las personas en cuyos entornos naturales se
explotan los nuevos negocios de lo verde y la sostenibilidad. Esos proyectos
distan mucho del verdadero Decrecimiento.
Verde y sostenible es la economía que respeta el medio natural de una zona y la biodiversidad propia del ecosistema, con producción y consumo de proximidad y agro-ganadería extensiva, con un desarrollo equilibrado de la transformación y comercialización de los productos propios de la zona y un desarrollo industrial equilibrado y sostenible que favorezca entre otros aspectos la fijación de la población al territorio, fomento de la calidad de vida y la salud, el respeto a la cultura y la soberanía alimentaria del territorio. Pero como podremos observar, los conceptos de ecológico, energías verdes y desarrollo sostenible que abanderan las multinacionales persigue y provoca todo lo contrario de lo que tales conceptos y el Decrecimiento pretenden. Es lo que ocurre cuando el contrario se apropia del lenguaje y manipula en beneficio propio los conceptos de un proyecto, ideología o filosofía.


