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domingo, 7 de febrero de 2021

Profecía cumplida: La Navidad y sus muertos.

 


Antonio Pintor
Colectivo Prometeo

    Estamos en los primeros días de febrero de 2021 y, tal como había previsto la comunidad científica, y cualquiera que aplicara la razón a los hechos conocidos, la situación de la pandemia en nuestro país ha adquirido tintes dramáticos, con elevadas cifras de contagios, hospitales colapsados, sanitarios extenuados y los fallecidos en cantidades tan elevadas que están saturando las funerarias. Volvemos a rememorar lo ocurrido en la primera embestida del virus.

    A pesar de ello, el relato diario de los medios de comunicación se limita a contar, día tras día, la misma tediosa sopa de cifras carente de análisis crítico y emoción en sus contenidos. Con la consiguiente apatía y desinterés en quienes las escuchan, a pesar de la gravedad de los hechos. ¡Vamos, como si la cosa no fuese con nosotros!

En este contexto, los acontecimientos son tratados, por unos y otros, con una resignación similar a la de una catástrofe imprevista de la naturaleza, como si de un terremoto se tratara. De manera que las actuaciones de las autoridades políticas y sanitarias suelen ir un paso por detrás del virus, ocupados en paliar las consecuencias del desastre en lugar de planificar y actuar con antelación. Condicionados a concentrar los esfuerzos en el ámbito asistencial, especialmente el hospitalario, para resolver los daños ocasionados, al tiempo que se descuida la atención primaria y los aspectos preventivos. Prevención que, durante las navidades, se ha limitado a decirnos de manera persistente lo que, aunque se nos permitía, no debíamos hacer. Dejando al arbitrio y la responsabilidad de cada persona su cumplimiento.

viernes, 22 de enero de 2021

Las estrellas solo se ven en la oscuridad

 Fuente: Cuarto Poder

Agustín Moreno


Siempre parece imposible hasta que se hace”
Nelson Mandela, (después de ganar la batalla al Big Pharma con los genéricos para el VIH)


    Es importante empezar el nuevo año haciendo una recapitulación de un año tan difícil como 2020. Intentar responder a una pregunta crucial que yo mismo me hacía en plena crisis sanitaria: ¿hemos aprendido algo de la pandemia? y que no parece que tenga una respuesta positiva a la luz de los acontecimientos posteriores. Ayuda en la reflexión, el recomendable ensayo del sociólogo y político de la izquierda belga, Peter Mertens: Los olvidados (Editorial Atrapasueños, Madrid 2020). Sigamos su ejercicio de pedagogía para razonar sobre qué nos está pasando y qué hacer.

    Que un hombre se coma un animal exótico en un rincón del mundo y cien días después media humanidad esté confinada, demuestra lo interconectados que estamos y lo vulnerables que somos. Un virus microscópico ha golpeado al planeta como si fuera un meteorito. A estas alturas, hay cien millones de contagiados, más de dos millones de muertes y un 90% de los países del mundo sufren un serio retroceso en su economía, mucho mayor que el Gran Crack de 1929.

Y cuando la estructura de esta civilización se venía abajo como un castillo de cartas, aparecen los sanitarios, el personal de los cuidados, de la limpieza, los trabajadores de los supermercados, del transporte y la seguridad, el profesorado, los empleados públicos, los repartidores, los trabajadores de las fábricas y del campo… y hacen que todo vuelva funcionar.

Carta abierta dirigida al sr. Imbroda



Jorge Alcázar
Colectivo Prometeo


   Ahora que la tercera ola de la pandemia recorre la ciudad y las calles cierran antes, que los comercios agonizan en ausencia de la savia que los nutres y en nuestro pecho el miedo se agolpa al mismo ritmo al que los hospitales colapsan, los colegios siguen abiertos. 

   No importa lo que esté ocurriendo ahí afuera. Como en aquella canción de Pink Floyd, aquí cerramos cada mañana las puertas y entonamos en voz bajita el “is there any body out there”. Somos tan fuertes que fabricamos una nueva realidad para escapar de la enfermedad y la muerte; para vencer las miserias, la precariedad y las inseguridades. Somos sansones grandes y pequeños que huyen de “su” Dalila, pertrechados con mantas, abrigos y bufandas. Somos gentes de puertas y ventanas abiertas, que casi a pecho descubierto, en cada día buscamos una razón más para continuar. Náufragos de la anarquía en la que nos habéis sumido, somos inmunes al desaliento, a la humillación, al desprecio que desde arriba nos hacéis. Y todavía nos esforzamos para ser inmunes a la enfermedad, aunque aún no lo hayamos conseguido por curioso que os parezca. 

   Atrás quedaron los tiempos de encierro forzoso y realidades virtuales. Nuestra realidad hoy es de carne y hueso. Se fabrica a golpe de frío, de lloros, de pedradas. Nuestra realidad sabe a miedo, a adolescencia, a hartazgo; huele a peligro, improvisación, riesgo e ilusión. Nuestra realidad se mide en cantidades cortas de tiempo y largas de mascarillas y telas variadas. Tan cortas como los ojos que vienen, enferman y nos dejan; tan largas como las sombras de la preocupación, la soledad y el temor viciado de los espacios mal ventilados. Nuestra realidad cabe en aulas agigantadas a fuerza de quebrar alumnos y profesores. Aprendemos a contar sumando y restando el número personal, humano, de compañeros que se van partiendo al exilio de la enfermedad, al claustro del confinamiento, al luto de la tierra húmeda, y mientras por el camino empezamos a multiplicar las semillas que se esparcen por familias en forma de hermanos, padres, tíos, abuelos, conocemos las genealogías de los que se fueron y de los que todavía quedarán. 

domingo, 10 de enero de 2021

Crónica de “muchas” muertes anunciadas

 


Antonio Pintor
Colectivo Prometeo

     Existe una expresión humorística conocida como el “test del pato” para denominar a una forma de razonamiento inductivo que afirma que, cuando un conjunto de evidencias que apuntan a una conclusión altamente probable coexiste con otras altamente improbables, lo razonable es aceptar la conclusión altamente probable. Dice: “Si parece un pato, nada como un pato, y grazna como un pato, entonces probablemente sea un pato”.

    Este test tan simple y fácil de entender parece ininteligible para nuestros gobernantes, sean municipales, regionales o nacionales, a la vista de declaraciones y acciones en relación con la pandemia del Covid-19.

    Aunque en lo que respecta al coronavirus tenemos más dudas que certezas, en los meses que llevamos de pandemia, algo hemos aprendido. Sabemos lo importantes que son para evitar el contagio medidas como, mantener la distancia de seguridad, limpieza frecuente de manos y el uso de mascarillas, que no solo reducen el riesgo de infección sino que al disminuir la carga viral se ha visto que en algunos casos facilita la inmunización sin padecer la enfermedad, o sea, que tendría un efecto similar a una vacuna. Sin olvidar la conveniencia de tener niveles adecuados de vitamina D. También hemos aprendido que es muy contagioso, bastante letal en los mayores y que viaja y se transmite a través de las personas, por lo que reducir la movilidad y la concentración son medidas necesarias si queremos evitar los contagios. Con estos conocimientos básicos y viendo la situación de la pandemia a nivel local y mundial, me parece que las medidas que han tomado ante las fiestas navideñas, tanto comunidades autónomas como el gobierno español, resultan a todas luces inadecuadas y negligentes.

Si aplicamos el “test del pato” tendremos las respuestas a lo que se tendría que haber hecho para evitar contagios y lo que es predecible que ocurra al no haber actuado con la sensatez requerida: aumento de contagios, hospitalizaciones y muertes.

Decía un analista sanitario que, a la vista de lo ocurrido en otras situaciones similares de celebraciones, se calculaba un exceso de mortalidad para los meses de enero y febrero en torno a las 20.000 personas. Si estuviese en lo cierto, y me temo que así sea, ¿habría merecido la pena celebrar la Navidad? No hubiese sido más sensato suspender todo tipo de evento que posibilite el desplazamiento de las personas y con ellas el virus.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Gobernantes preocupados y ciudadanos desprotegidos

Danza de la Muerte.Pintura alemana s.XVIII




Antonio Pintor
Colectivo Prometeo

   En declaraciones a la Cadena Cope, recogidas por Europa Press, el Presidente de la Junta de Andalucía ha querido dejar claro “que su Gobierno está muy preocupado de cara a las próximas fiestas navideñas porque, en modo alguno, se ha acabado con la pandemia y el virus sigue ahí, y ya de hecho se ha podido apreciar un "repunte" de casos por un "simple puente", como fue el de la Constitución, estando restringida la movilidad y con limitaciones de horarios en la hostelería y los comercios”.



Resulta harto irritante leer y/o escuchar a nuestros gobernantes decir de manera reiterada lo preocupados que están ante, la más que segura, mala evolución de la pandemia a consecuencia de las fiestas navideñas. Esta cantinela a modo de mantra, en mi opinión, esconde la ineptitud y negligencia de quienes tienen la responsabilidad de proteger la salud de la población. Entiendo que la preocupación que les invade se debe al ser conscientes de que las medidas en curso que ellos han instaurado no van a ser eficaces, si no con una certeza total sobre su ineficacia, al menos con una alta probabilidad. Para llegar a esta conclusión solo se necesita escuchar a quienes saben de salud pública y/o ver lo que está ocurriendo a nuestro alrededor y en el resto del mundo.

lunes, 2 de noviembre de 2020

Una Eutanasia consentida


Giovanni de Modena: El Infierno

Remedios Copa
Colectivo Prometeo

      Es curioso que en un país en el que tanto la Iglesia católica como algunos partidos políticos están en contra de que las personas tengan una muerte digna, elegida voluntariamente y asistida para evitar sufrimiento, consientan que se practique con nuestros mayores algo, como ya ocurrió en la primera ola de la pandemia, que les privó del derecho a la asistencia sanitaria y les condenó a morir abandonados y en soledad.
   No sé cómo se sentirán quienes firmaron esos protocolos que negaban la asistencia a los ancianos para dejar las camas libres para los más jóvenes y de mejor salud. Sí sé del sufrimiento y el trauma que causó en muchos profesionales que se vieron forzados a cumplirlos. Profesionales que se jugaron la vida a diario, extenuados por el trabajo y rotos por el dolor que con el que convivían, al que tuvieron que añadir muchas veces la renuncia a sus principios éticos y morales para cumplir las órdenes recibidas. Algunas de esas personas comentaron llorando “esa persona que se abandonó a su suerte podía haber sido mi padre o mi madre”.
No es mi intención ahondar en aquel horror que hubo quién catalogó como eutanasia consentida a nuestros mayores, porque de haberles prestado asistencia muchos de ellos se hubieran salvado, o cuando menos, habrían tenido una muerte más digna, con menos sufrimiento. A estas alturas ya solo imploro que aquello no se repita.

miércoles, 28 de octubre de 2020

Profesores –Cobayas

Juan Rivera

Colectivo Prometeo

      Escribo desde el hastío, desde la “ jartura” -que dicen en mi tierra - del profesor ante el trato dado a la Enseñanza Pública Andaluza por la Autoridad (in) Competente.

       A veces basta para percibir la intencionalidad final de una medida con ponerla sobre la mesa junto a otra que sirva de contraste.

Hace apenas un mes - tal como venía anunciando desde agosto de forma grandilocuente- el consejero Imbroda (pese a su doctorado en Ciencias de la Educación por la Universidad de Málaga, tal como se maneja en sus declaraciones públicas  da la impresión que el contacto más cercano   que  ha tenido con la Enseñanza Pública y su realidad ha sido una visita casual a una cancha de baloncesto de un instituto) afirmaba un " No hay ordenador que sustituya a un docente, por eso la vuelta a clase era fundamental”. Como si estuviese descubriendo la pólvora. 

Eso sí tras un recital previo en el mes de agosto anunciando " que el curso sería presencial", o pretender " no achicarse en el avispero de la vuelta al cole ,los maestros estarán en el aula en septiembre”. Aviso a palmeros: los enlaces de referencia están sacados de medios de difusión ideológica amigos del Trifachito ( gobierno PP+ Ciudadanos que no sería nada sin Vox) como la COPE o ABC para que no se siembren dudas sobre la procedencia.

Ya tenemos el negativo. Ahora el contraste para la foto completa. Son también palabras del ínclito Imbroda de mediados de octubre:" El gobierno andaluz apuesta por concertar la FP con empresas privadas". Juntando las frases" No hay ordenador que.." y " El gobierno andaluz apuesta..."se comprende mucho mejor la subordinación - a un interés nada general- de las oraciones . 

Lejos de mí la funesta manía de pensar1 que en las decisiones políticas del máximo responsable actual de la Educación Pública Andaluza tenga algún peso su trayectoria profesional como fundador y expresidente de MEDAC, Instituto del Deporte y Salud, academia privada de Formación Profesional en ambicioso proceso de expansión por España y Latinoamérica. ¡Faltaría más!

Pero al barajar las dos afirmaciones,se exponen en el escaparate dos realidades: la de la Educación concebida como negocio y la del profesorado de la Enseñanza Pública visto como carne de cañón que ayude a mantener en pie el sistema de explotación económica vigente. Haciendo de”cuidadores” para que padres y madres puedan soportar mejor horarios infernales a bajo sueldo sin la preocupación añadida de dónde meter a su hija María o su hijo Andrés de ocho a tres.

martes, 6 de octubre de 2020

Territorio Indio


 



Juan Rivera
Colectivo Prometeo

Cuando el ejército estadounidense deja caer sus garras sobre el país que en ese momento sea su “oscuro objeto de deseo” imperialista, utiliza el término “territorio indio” (“in the indian country”) para definir las operaciones que marines y demás ralea perpetran una vez cruzada la frontera.

Automáticamente envuelven sus movimientos en la bandera de conceptos grandilocuentes tipo “libertad”, “democracia”, “defensa de los valores occidentales” para así disimular ante las narices de los incrédulos las violaciones de derechos humanos y daños “colaterales” ( léase víctimas civiles e inocentes) asociados a la iniciativa. Eso sí , con el aplauso de los “ crédulos”.

Esa forma de actuar se ha convertido en clásico tanto por su reiteración como por su continuidad en el tiempo. De la matanza de lakotas en Wounded Knee (1890) a la erradicación de los antiguos aliados independentistas en Filipinas (1899-1902) , pasando por la masacre de My Lai ( Vietnam, 1968) o el exterminio sistemático en las guerras del Golfo e Irak ( de 1990 a 2011),los cadáveres de las víctimas se acumulan hasta formar una cordillera. Cada vez que al “hombre blanco” le ha dado por hablar “con lengua de serpiente”,como cantaba nuestro admirado Krahe, caen a miles.

En todas las intervenciones subyace un patrón de funcionamiento similar: los territorios-pueblos rivales se consideran colonias y a sus habitantes individuos carentes de derechos a los que se niega la humanidad plena. Mirada donde las haya de Capitalismo depredador.

Pues bien, la introducción viene al caso ,”mutatis mutandis1 porque de esa visión - a poco que rasquemos la superficie y dejemos atrás la grandilocuencia oculta tras palabras hueras, en estos tiempos de Pandemia y zozobra- participan además del Capital internacional no pocos de los políticos nacionales que se consideran sus lacayos. Y la están aplicando en nuestras carnes.

Escuchando las manifestaciones públicas de los Ayuso, Casado o Abascal de turno ( tiemblo imaginando lo que esas boquitas dirán en la intimidad, aunque sea hablando – como su admirado Aznar – en catalán) pareciera que los conspicuos adalides ( en la intimidad también prefieren el término “ caudillos” por cercano y familiar ) del Neoliberalismo suscriben sin pestañear la “mirada colonial”. A los trabajadores nos quieren en las reservas. Hacinados, contagiados, sin derechos, sin voz…y agradecidos.

Haciendo uso de instituciones “ prêt à porter”. Siempre listas para llevar/ defender sus intereses de clase sin importar que  carezcan de la más mínima ejemplaridad o legitimidad democrática ( que se lo pregunten a la Monarquía o al Consejo General del Poder Judicial para no ir muy lejos).

Hasta el momento ¿ qué soluciones han puesto sobre la mesa la Derecha patriotera a la que le queda tan lejos la idea de “ Nuestra Patria” como lugar de convivencia que busca el bienestar de la mayoría ciudadana?.

domingo, 20 de septiembre de 2020

Díaz Ayuso o el odio de clase





Juan Rivera
Colectivo Prometeo

     Aunque su actuación al frente del Gobierno de la Comunidad de Madrid da pie a encontrar múltiples “parecidos razonables” no creo que Díaz Ayuso sea una sádica -psicópata a la que el azar y la mala cabeza del electorado madrileño le entregó el arma para satisfacer su vesania1.
    Al contrario, la veo más como un producto poco elaborado -desde el punto de vista intelectual- del  “señoritismo hispano”,ese que lleva como sello distintivo del  segmento social el “odio de clase” .
    Intento argumentarlo.En el Colectivo  defendemos que las clases – privilegiada, no privilegiada/ poseedora-desposeída- no solo no han desaparecido sino que en el mundo occidental de hegemonía absoluta del Capitalismo ultraexplotador ( permíteme el pleonasmo2),sin rival desde la caída del muro de Berlín y la aplicación a sangre y fuego del mal llamado “ Neoliberalismo”,el abismo que separa al  pequeño porcentaje que acumula la mayor parte de la riqueza del resto de la Sociedad se ha agigantado3.
     El problema surge cuando los perjudicados y damnificados por el diseño y reparto lo olvidan. Porque quienes se benefician no lo hacen sino que lo practican en su cotidianeidad al  considerarlo un derecho natural del que son dueños simplemente por nacer. 
     Para ellos sus privilegios de clase lo abarcan todo y- como los del rey emérito- no se pueden cuestionar ni impugnar.A la clase obrera , precarizada y explotada solo le dejan uno: bajar la cabeza -lástima, lamentan, que el proletariado ya no use gorra que se pueda quitar- en acto de sumisión cuando pase la procesión de las vanidades.
    Esa creencia de sentirse superior, ese pensar -sin atreverse a verbalizarlo-que los privilegios son un don divino para los de arriba porque estamos ante un orden inmutable, es la que explica el desparpajo de las medidas tomadas por la presidenta de Madrid que se pondrán en marcha este lunes 21 de septiembre. Aplicación práctica del manual de lucha de clases que pasa por el sometimiento absoluto de " los olvidados".

sábado, 5 de septiembre de 2020

Resignados. Hoy más que ayer pero menos que mañana.

 

 
Antonio Pintor
Colectivo Prometeo

Fuente:El Sembrador de Ideas

 

    Según los informes de organismos internacionales como la OMS nuestro país, a pesar de tener las medidas restrictivas más severas del continente, está entre el grupo de cabeza a nivel mundial de los contagios por coronavirus, habiendo sobrepasado en diez veces por 100.000 habitantes al que fuera el epicentro de la pandemia a nivel europeo, Italia. Aunque las peculiaridades en la recogida de datos puedan diferir y estemos comparando peras con manzanas, lo cierto es que los contagios en nuestro país aumentan de manera preocupante.

Ante esta situación resulta llamativo la falta de un análisis crítico que pudiera ponernos sobre la pista de medidas capaces de corregir la deriva hacia el desastre al que estamos abocados y abrir una puerta hacia la esperanza. Por el contrario lo habitual es escuchar discursos de autocomplacencia según los cuales estamos ante un comportamiento ejemplar tanto por parte de los ciudadanos como de los políticos y gestores sanitarios. Siendo llamativo la falta de creatividad por parte de los responsables político-sanitarios y de los medios de comunicación, que se limitan a hacer una simple descripción pasiva de lo que está ocurriendo, repitiendo machaconamente día tras día las mismas banalidades que nos vienen contando desde el inicio de la pandemia con un guión del que solo cambian las cifras de un día para otro, en el sentido de “hoy más que ayer, pero menos que mañana” en cuanto al número de afectados: contagiados, hospitalizados, ingresados en UCI o defunciones, de manera resignada e inevitable. Un ejemplo paradigmático de lo dicho son las declaraciones del Consejero de Salud, Sr. Aguirre, en relación a las medidas a tomar por la Junta de Andalucía: “Tomaremos las medidas que haya que tomar y cuando se tengan que tomar”, más claro agua, es decir, no tenemos ni idea de lo que hay que hacer.

En este contexto algunos nos preguntamos ¿qué puede estar pasando? Sin que, al parecer, seamos capaces de dar una respuesta convincente que nos permita atisbar una solución, aunque encontremos opiniones, más o menos fundamentadas, intentando aportar algo de luz.

Evidentemente yo tampoco tengo la explicación a este enigma, aunque quisiera aportar alguna observación que, junto a otras posibles causas, nos pudiera dar una pista.

En línea con lo apuntado por mi amigo José Mª Rivera en la entrada de su blog “Del breviario al vademécum” con el título “Un ogro”, pienso que las medidas de seguridad útiles y necesarias ante la infección se han quedado más en la apariencia que en la esencia, o sea que “to se queda en un paripé” que diría un castizo de nuestra tierra. Me explico.

viernes, 29 de mayo de 2020

y III. Mortalidad por coronavirus.


Antonio Pintor
Colectivo Prometeo

Mascarillas, pruebas diagnósticas y mortalidad por coronavirus.

En la pandemia causada por el coronavirus el número de personas fallecidas a causa de la enfermedad ha sido uno de los elementos más utilizados por la oposición política para atacar al gobierno de España. La manipulación que desde distintos medios se ha estado haciendo para trasladar el mantra de que el gobierno mentía acerca de estas cifras ha sido descarada y carente de justificación pues no parece que en principio haya ningún responsable de estas muertes que no sea el coronavirus, sin embargo al sembrar la duda acerca del rigor en las cifras puede verse el intento de transmitir la idea de culpabilidad de las muertes hacia el gobierno, creando un estado de desconfianza en la población hacia las informaciones oficiales.


En un momento con más dudas que certezas ante la terrible enfermedad que nos asola, en el que seguir las recomendaciones que nos dan desde el ministerio es la mejor y única herramienta que disponemos en la lucha contra esta enfermedad, la oposición se dedica a cuestionarla y sembrar el escepticismo. Es lamentable, además de un craso error, que los intereses partidistas de quienes representan la derecha se haya impuesto a la sensatez y protección de la salud de los españoles. El papel de la oposición política de nuestro país en esta crisis sanitaria no solo no ha aportado ninguna ayuda a quienes se han visto en la responsabilidad de enfrentarse al grave problema sanitario causado por la epidemia sino que se ha convertido en un problema añadido. Instalada en un discurso negativo ante todo, incapaces de aportar soluciones, siendo su única preocupación desde que se inició la crisis el acoso y derribo del gobierno, con tal descaro que incluso han llevado a la practica el dicho marxista ¡de Groucho!: “Estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros”. Así hemos podido ver cómo, a posteriori, reprochaba al gobierno no haber implantado antes el estado de alarma, siendo fácil comprobar en las hemerotecas las declaraciones y conductas que en esos momentos protagonizaban figuras destacadas de la política y medios afines a la derecha, que instalados en la normalidad e incapaces de ver el peligro, como nos ocurría a todos, acusaban al gobierno de alarmismo ante una infección que no suponía riesgo alguno. No quiero pensar la que hubiesen montado si en esos momentos en los que el número de infectados era mínimo y aún no se había producido ninguna muerte, se hubiesen tomado las medidas que se vio obligado a instaurar semanas después ante la evidencia y la gravedad de los acontecimientos que se avecinaban. Como muy bien le dijo el ministro Salvador Illa a la diputada del Partido Popular, si en un momento en que había 416 casos nuevos y 95 fallecidos se niegan a apoyar el estado de alarma quien se va a creer que con 17 casos y ningún fallecido lo iban a hacer. Es pura hipocresía.

martes, 12 de mayo de 2020

Mascarillas, pruebas diagnósticas y mortalidad por coronavirus. Pruebas Diagnosticas (II)


Antonio Pintor
Médico
Colectivo Prometeo
II. Pruebas diagnósticas.
 
   «Hacer pruebas, pruebas y más pruebas» es la mejor estrategia de lucha contra la COVID-19, aseguraba el Secretario General de la OMS Tedros Adhanom Ghebreyesus en la rueda de prensa celebrada el pasado 16 de marzo. En nuestro país los políticos, especialmente quienes observan desde la barrera, también insisten en hacer pruebas a todo el mundo y, por supuesto los expertos taberniles vociferan desde las redes la conveniencia de pruebas a tutiplén y, lógicamente, estas inquietudes hacen que la población sienta la necesidad y pida que le hagan “las pruebas”.
¿Pero cuál de todas? ¿Qué conviene medir? ¿A quién? Preguntas que no tienen una respuesta fácil al salirse del ámbito determinista en el que solo existe una respuesta correcta (P. ¿Cuál es mi nombre? R. Antonio) para entrar en el de la ambigüedad en el que existen múltiples respuestas posibles y su elección dependerá del objetivo que nos marquemos y de los medios que tengamos. Con respecto a lo primero resulta obvio que el gobierno ha antepuesto la protección de la salud a otros posibles intereses y entre los medios tenemos las pruebas de las que trataré de mostrar una panorámica de las disponibles. Al igual que ocurre con las mascarillas, estamos ante una situación compleja que requiere el abordaje desde el conocimiento científico-técnico y no desde la emoción intuitiva.
El sujeto protagonista de esta historia es el virus CoV-19. El premio Nobel de medicina Peter Medawar utilizó una acertada e ilustrativa metáfora cuando dijo que un virus es “una mala noticia envuelta en proteínas”. Esta sencilla definición nos servirá de guía para mostrar el mecanismo en el que se basan las distintas pruebas para la detección del virus.

miércoles, 6 de mayo de 2020

Coronavirus y POLITICA. ¿Una oportunidad perdida?

 
 
Goya: Duelo a garrotazos

Antonio Pintor Álvarez. Médico
Julio Anguita González. Político y profesor
Miembros del Colectivo Prometeo


        Como personas interesadas en el estudio de la conducta humana, desde la medicina uno y la política el otro, observamos con preocupación la actitud de los políticos de nuestro país ante la crisis sanitaria desencadenada por el coronavirus. Se puede decir que estamos ante una oportunidad perdida para la “POLÍTICA”, con mayúsculas, en pro del politiqueo en el peor sentido de la palabra. Resulta lamentable que ante una situación de extrema gravedad como la que tenemos, los representantes políticos en vez de unir todas sus energías en combatir la epidemia y sus consecuencias, las utilicen para un enfrentamiento fratricidamarcado por el insulto y la descalificación, generando un clima de agresividad y odio que se está expandiendo al resto de la población.
     Nos encontramos con un gobierno que, con mayor o menor acierto, intenta hacer frente a una de las situaciones más graves de nuestra Historia, frente al cual tenemos una oposición destructiva cuyo lema parece ser “mientras peor para el país, mejor para nosotros”.En este contexto, resulta interesante echar una mirada a los estudios de psicología social y funcionamiento cerebral para intentar comprender este tipo de conductas.
    En 1954, el matrimonio compuesto por los psicólogos Muzafer y Carolyn Sherif realizaron un experimento en el que intentaban vislumbrar las causas del odio entre grupos. Se trataba del conocido como “El experimento de Robbers Cave” por el lugar en el que se desarrolló, y cuyo nombre “Cueva de los ladrones” hace referencia a ocupantes “ilustres” como Jesse James o la banda de los hermanos Dalton, que la utilizaron como escondrijo en el siglo XIX. En este lugar aislado, los Sherif introdujeron a 22 niños de 12 años que no se conocían entre ellos y con un nivel de educación similar para realizar un experimento de tres semanas. Se formaron dos grupos que se enviaron a zonas diferentes del parque para que no interactuaran entre ellos, desconociendo cada grupo la existencia del otro.
    Pronto se observó que tendían a organizarse para realizar las tareas comunes como hacer una barbacoa, señalar la zona de baños, pintar letreros, ponerse un nombre (Águilas uno y Serpientes el otro), etc., surgiendo la cooperación, la aparición de líderes y la organización jerárquica entre ellos de manera espontánea.
     Posteriormente se pasó a la fase de fricción, facilitando el encuentro entre ambos grupos y organizando actividades de competición entre ellos, observándose la aparición de actitudes negativas y hostiles hacia el grupo contrario. Recordemos que la pertenencia a cada uno de los grupos había sido aleatoria, que nadie se conocía previamente y que no existía ningún interés común entre ellos. A pesar de ello, cada uno se consideraba mejor y ridiculizaba al otro, acentuando el sentimiento de identidad grupal y de marcaje territorial. Se trata del “nosotros y ellos”, sentimientos de tribalismo muy arraigados en nuestros circuitos cerebrales durante miles de años de evolución en los que supuso una necesidad y ventaja evolutiva para la supervivencia.

martes, 5 de mayo de 2020

Religiones y Epidemias

 
Goya: El Conjuro


José Antonio Naz Valverde
Colectivo Prometeo



“Enviaré todas mis plagas contra tu corazón, contra tus servidores y contra tu
pueblo, para que sepas que no hay nadie como yo en toda la tierra”
Éxodo 9:14

   Las epidemias, enfermedades generalizadas en un territorio y las pandemias, epidemias que afectan a una gran parte del mundo, se han producido, con distintos nombres, a lo largo de toda la historia. Desde la antigüedad se consideraban las epidemias como un efecto de la cólera divina y muestra de su poder, como puede interpretarse en los libros sagrados (Exodo, Levítico,Jeremías, Isaías, Libro de los Reyes, Mateo) y en textos profanos de la antigüedad (Ovidio, Platón, Plutarco, Tito Livio, Plinio). El propio origen etimológico de la palabra pandemia, además de “que afecta a todo el pueblo”, puede derivar del dios Pan, que, aparte de perseguir ninfas con su cuerpo mitad hombre y mitad carnero y proteger a los pastores y sus rebaños, se dedicaba a asustar a las gentes. 
   Pero es Yahvé, el Dios de los judíos y adaptado por las tres grandes religiones monoteístas, el que mayores castigos inflige por medio de pestes, guerras o hambres, expresadas de manera implacable: “enviaré contra vosotros animales salvajes que os arrebataran vuestros hijos y devorarán vuestro ganado”(levítico 26:22), “haré venir contra vosotros la espada vengadora…; os refugiareis en vuestras ciudades y enviaré la peste en medio de vosotros y seréis entregados en manos del enemigo” (levítico 26: 25). Y estos castigos tienen un claro objetivo: “para que veas mi poder y para que mi nombre sea publicado en toda la tierra” (Éxodo 9:16). Un Dios castigador cruel y orgulloso, que solo rectifica si “se humillaren y oraren, si buscaren mi rostro y se convirtieren de sus malos caminos, yo los escucharé desde los cielos, perdonaré sus pecados y curaré su tierra “ (IICronicas 7:14).
    Esta idea de la peste como castigo de seres superiores la expresa el propio Bocaccio en el Decameron, refiriéndose a la peste de 1348 que llegó a Florencia “por obra de los cuerpos superiores o por nuestras acciones inicuas, enviada por la justa ira De Dios”. (Por cierto, según Bocaccio aquella peste había comenzado en “las partes orientales” y arrasó Florencia entre “marzo y julio”.)

domingo, 3 de mayo de 2020

Mascarillas, pruebas diagnósticas y mortalidad por coronavirus.

Fuente:El Roto

Antonio Pintor
Médico
Colectivo Prometeo



I. Mascarillas.

     En estas últimas semanas los españoles hemos pasado de “taberniles entrenadores de futbol” entre los amigos, a “avezados expertos epidemiólogos” capaces de juzgar y denostar las decisiones gubernamentales sugeridas por los profesionales del Comité de Expertos en Epidemias. En este contexto hablar de mascarillas, pruebas diagnosticas y mortalidad por coronavirus se han convertido en temas de acalorado debate, la mayoría de las veces para criticar las decisiones del gobierno de España. Eso sí, desde el patriotismo y la “marca España” y con los conocimientos adquiridos en redes y medios de desinformación audiovisual, al no estar disponibles sus habituales templos del saber, los bares.
     Aún a riesgo de no estar a la altura de los conocimientos taberniles me gustaría aportar mi granito de arena por si sirve de ayuda en el cuidado de la salud.
    Sin embargo antes de entrar en materia, y en consonancia con lo dicho anteriormente, me parece oportuno comentar lo ocurrido en el Congreso de los Diputados, símbolo de la democracia, donde el jefe de un partido neofranquista ha señalado a Hungría como ejemplo de gobierno eficaz en el suministro de mascarillas a la población y no como el suyo, España. Dando una noticia falsa para intentar desacreditar a nuestro gobierno, alabando al húngaro, que aprovechando la crisis del coronavirus ha acentuado la deriva antidemocrática en la que estaba inmerso al aprobar una ley que le permite alargar indefinidamente el estado de alarma; en contraste con el nuestro que lo solicita a los representantes de la nación cada quince días. ¡Y este es el modelo de gobierno que nos propone sin rubor y mintiendo en el Congreso!
Pasemos al tema de esta primera entrega de la trilogía: las “Mascarillas”.

sábado, 2 de mayo de 2020

Ideología y democracia en tiempos de pandemia


Ángel B. Gómez Puerto.
Doctor en Derecho. Profesor de Derecho Constitucional (UCO).

     Mantiene la bancada extrema del Congreso de los Diputados de nuestro Estado que el Gobierno de España está actuando con ideología en su lucha contra la pandemia, lo que según esos mismos representantes públicos es algo negativo e ineficaz en la tarea gubernamental.
    Desde que hace unos días leí dichas declaraciones llevo pensando sobre su contenido, pues, se reiteran en dicha acusación. Pero me pregunto, en público ahora, ¿existe algún gobierno en el mundo que actúe ante cualquier problema sin ideología? . Lógicamente, los gobiernos, en su objetivo hacia el bien común, o en el caso de España ahora en su lucha contra la pandemia y sus letales efectos sanitarios, sociales y económicos, desarrollan su acción pública basada en criterios técnicos básicos, pero pretende, obviamente, un determinado enfoque social y económico en la salida de esta grave crisis.
    El Gobierno de España, primero de coalición del actual período democrático, constitucionalmente creado conforme a lo que dispone el artículo 99 de la norma fundamental, obviamente tiene ideología, principios, objetivos sociales y económicos, y un programa sometido a la confianza del Congreso el pasado mes de enero, como cualquier poder ejecutivo de cualquier Estado democrático, por lo que definitivamente no entiendo lo que quieren decir dichos representantes sentados en el Palacio sito en la Carrera de San Jerónimo de la capital del Estado.

jueves, 23 de abril de 2020

Spain is different






Ginés Fernández González
Exsecretario General del PCRM
I
   Vivimos una crisis mundial, la perdida de esta perspectiva puede llevar a análisis y conclusiones erróneas. Incluso ahora pasados más de 30 días de confinamiento en España y casi cuatro meses desde que se conociera la existencia de la pandemia, realizar cualquier análisis concluyente puede llevar a error.
   Pero, si se pueden avanzar algunos de los efectos y por tanto a algunas conclusiones eventuales según vamos conociendo los datos y lo números. Podremos analizar la actuación de cada uno de los gobierno del planeta, tiempo habrá una vez salvada la población de ver en perspectiva esta grave crisis de civilización.
    Think global, act local!! Piensa globalmente, actúa localmente. La frase del sociólogo, biólogo y botánico gales Patrick Geddes, inicialmente utilizada para la planificación urbanística y después por el pensamiento ecologista, ahora puede ser tenida en cuenta en esta crisis sanitaria, social y económica.
    El mundo vive una fiebre neoliberal desorbitada, las políticas de recortes, ataque a las clases trabajadoras y a los servicios públicos es el paradigma en el que se sustenta la idea de “su” sociedad perfecta: la demonización de lo colectivo y la sublimación de lo individual, según el credo neoliberal.
Esta crisis ha cambiado muchas cosas, entre ellas la comprensión de que lo que parecía importante e imprescindible y que ya no lo es, de lo que se podía hacer y no se podía hacer.

miércoles, 22 de abril de 2020

Impacto del Covid19 en Andalucía

 
Fuente:El País

Antonio Prieto Ballesteros.
Médico.
   Anda el Gobierno Andaluz tratando de atribuirse, como mérito propio, los buenos datos que la pandemia está dejando, hasta la fecha, en nuestra comunidad. La presión hospitalaria en Andalucía está siendo menor que en el conjunto del estado. Andalucía posee el 18% de la población de España y, en relación con la epidemia, supone sólo el 7% de las hospitalizaciones y de los ingresados en UCI del total nacional. Las defunciones representan un porcentaje aún menor (3,8%) del total de fallecidos en el conjunto de la nación. Por el contra, el número de curados, también presenta una proporción menor de la que le correspondería.
    En el menor impacto de la pandemia en Andalucía, junto a factores climatológicos de temperatura y humedad, puede haber influido, el bajo número de casos existentes en el momento en que se adoptaron las medidas de confinamiento (Andalucía tenía diagnosticados 269 casos y 2 defunciones).   Las primeras cifras de hospitalizados las proporciona el gobierno en la actualización de día 21 de marzo, que corresponde a datos del día anterior, en el que se informa que en España había 13282 hospitalizados, de los que 605 correspondían a Andalucía (9 andaluces de cada 200 españoles).

martes, 21 de abril de 2020

La estrategia de la trama: del estado de necesidad al estado de excepción



Fuente:Cuarto Poder
Manolo Monereo 
 
   Se dice que la historia no se repite, luego se afirma que rima y, a renglón seguido, se proponen unos nuevos pactos de la Moncloa. Hay algo más que incoherencia: mal análisis de lo que fue la Transición, lo que significaron realmente los Pactos de la Moncloa y sus consecuencias para la democracia española. Xavi Domènech lo ha definido muy bien y a él me remito. Aquí y ahora, unos pactos programáticos con las derechas económicas y políticas serán pura propaganda o algo peor, preparar al país, a las clases trabajadoras, para nuevos planes de ajuste, de recortes salariales y laborales y, lo que es peor, neutralizar el conflicto social.
   Hay cuatro planos que se entremezclan y que hay que intentar desbrozar. El primero es la gestión del gobierno. Más allá de los fallos de coordinación, de improvisaciones continuas y de carencias varias (como casi todos los gobiernos), hay un dato esencial que se olvida: el programa, los fundamentos políticos que dieron vida a este gobierno han saltado por los aires. Se habló, con razón, de correlación de debilidades. No hay programa, no hay estrategia y cada medida, cada propuesta hay que negociarla duramente. Proponer en estas condiciones una mesa, nada más y nada menos, para la reconstrucción del país, es, cuando menos, un error de cálculo de grandes dimensiones.
   Otro plano es el más evidente y del que menos se habla, la construcción de un amplio sector público voluntario de solidaridad, de apoyo mutuo y de afectos. Se trata de un bloque transversal, que no necesariamente apoya al gobierno, pero que está defendiendo, con el ejemplo, lo público, los valores democráticos, una sanidad no mercantilizada y, en general, una economía política al servicio de las necesidades básicas de las personas. Este bloque hay que fortalecerlo y desarrollarlo desde un gobierno que se llama de izquierdas. La clave, insisto una y otra vez, es el valor transformador del conflicto social como motor del cambio de modelo económico, social y político.
  Un tercer plano tiene que ver con la derecha extrema y la extrema derecha. Merece la pena repetirlo: Vox no es el populismo de derechas, es la derecha tradicional española pura y dura; es decir, monárquica, autoritaria, neoliberal y dependiente, hasta extremos grotescos, de la política imperial de EEUU. No es antagónica al PP, más bien al contrario, se complementan y practican coherentemente la unidad de acción. ¿Cuál es su objetivo? Ganar el relato para impedir que el control de la pandemia pueda beneficiar al gobierno social-comunista, como ellos lo llaman. ¿En qué consiste su relato? En crear un marco cognitivo que culpabilice al gobierno, a la vez, del virus y de las muertes del virus. Convertir el sufrimiento de miles de personas en instrumento político para llevarlos al gobierno. Están dispuestos a esto y a mucho más.
   Hay un cuarto plano que no se puede olvidar, la trama, los poderes fácticos, los grupos económico-financieros dominantes y sus tentáculos con los grandes monopolios internacionales. Hay que subrayar, luego se explicitará mejor, que hay una sintonía perfecta entre estos poderes y las instituciones de la Unión Europea. Esta sintonía es de clase y de proyecto, no es circunstancial; están interesados en la perpetuación del neoliberalismo, en la disciplina externa y en la camisa de fuerza que significa el sistema euro, que es mucho más que una moneda extranjera. La trama, los poderes reales, tienen un objetivo claro, explícito: “ablandar” a Pedro Sánchez, convertirlo en un instrumento pasivo de su poder; para ello necesitan poner fin a la presencia de UP en el gobierno. No hay que confundirse, la pieza a cazar no es Pablo Iglesias, es Pedro Sánchez. Su estrategia —la conocemos muy bien desde siempre— convertir el estado de necesidad (económica) en estado de excepción (económica, social y política).
  Como era de esperar, el gobierno se está convirtiendo en el centro donde se anudan todos los conflictos básicos. Los poderes lo saben, la derecha económica y política, también. Un sector del gobierno está emitiendo señales a las instituciones europeas y a conocidos órganos de comunicación, trasladando el conflicto y quienes son sus protagonistas. Inevitablemente hay que hablar de estrategia y tener algunas ideas claras. En la crisis se están delineando dos fases: la del control de la pandemia y de la salida socioeconómica de la misma. No se pueden separar. La idea de solucionar como sea la crisis del virus y luego el programa de reconstrucción es un error muy grande.
  Entender bien la fase. La crisis será larga, compleja y con enormes costes productivos y sociales, al menos, por tres causas: 1) porque el coronavirus vino a acelerar catastróficamente una crisis latente en el sistema económico mundial. Todos esperábamos un “cisne negro” y apareció un tiburón. Esta es la novedad que señala, además, las rupturas de la sociedad en su metabolismo con la naturaleza; 2) antes, durante y después de la crisis se juega una batalla geopolítica de grandes dimensiones que irá oponiendo a dos bloques, más o menos heterogéneos, en torno a una potencia en decadencia (EEUU) y a una potencia emergente (China). Esta sacó al capitalismo de su anterior crisis y la partida que se está jugando definirá un nuevo territorio más conflictual, más beligerante y más polarizado; 3) los grandes problemas se acentuarán, los conflictos políticos se irán generalizando igual que las desigualdades, la pobreza y la lucha por los recursos. La guerra no estará lejos.
Clarificar el papel de la UE. Es increíble que a estas alturas, desde el gobierno, se hable de la UE como un problema de relaciones internacionales. El Estado español no es un país soberano. De su Parlamento no depende la política económica. Fabular planes de reconstrucción económica y social del país es engañar y engañarse. Para decirlo sin ambigüedad: las políticas dominantes (consagradas en los tratados) son incompatibles con políticas de reindustrialización, de desarrollo del Estado social y de la defensa del poder contractual de las clases trabajadoras. El problema del sistema euro es que el emisor la moneda es distinto del que la usa. Para España (y para cualquier otro país, excepto Alemania), el euro es una moneda extranjera que depende del “príncipe moderno”, es decir, del Banco Central Europeo. Conviene repetir que tanto las instituciones de la UE como los poderes económicos del Sur están claramente interesados en perpetuar la disciplina y la intervención externa que supone la economía del euro.
No monetizar la deuda ni emitir bonos mancomunados supone que cada país, singularmente considerado, terminará entrampado en la deuda soberana. Esta vez el signo es diferente. Una crisis externa que provoca un gravísimo problema económico-productivo y social, una crisis financiera en ciernes y un problema tremendo de deuda púbica. Lo que ha venido de la UE es insuficiente para las dimensiones de la crisis, incrementará la deuda y nos situará en un escenario futuro extremadamente difícil. Cuando se controle la pandemia en lo fundamental, cada país se tendrá que basar en sus propios medios pero sin capacidad de emitir moneda; es decir, atados a las directrices del Eurogrupo y del BCE y, en último término, a la dictadura de los mercados.
Sobre la gestión del gobierno. Seguir esperando que de la UE vengan alternativas solidarias, fondos no sometidos a estricta condicionalidad, es no entender cómo funciona la UE. Se dice que, con esta dinámica se puede poner en peligro el euro y la propia UE. Es verdad. ¿Dónde está la línea de ruptura? ¿Negociar individualmente los gobiernos con las instituciones de la UE y con Alemania o presionando con la movilización de las poblaciones contra políticas que ponen en peligro derechos y libertades? ¿No hemos aprendido nada de Grecia? La trama, los poderes económicos, en alianza con la tecnocracia europea, lo que busca es encerrarnos en un escenario de extrema necesidad donde, al final, haya que elegir entre salir de la UE o permanecer en ella aceptando unos durísimos planes de austeridad. Precisamente por esto, las decisiones que no se tomen ahora o que se tomen en una mala dirección, pesarán de forma determinante en los supuestos planes de reconstrucción productiva y social. ¿Alguien cree, a estas alturas, las declaraciones de Felipe González advirtiendo del peligro de UP? ¿Alguien cree que, como dice el consejero de Slim, UP está intentando un cambio de régimen? Todo esto es parte de la ofensiva de los poderes, de la trama para impedir que se tomen medidas que puedan dificultar mucho los planes de ajustes futuros.
La decisión estratégica fundamental de este gobierno sería definir con precisión un programa en positivo de reconstrucción del país, pactarlo con los actores sociales y propiciar la movilización de la ciudadanía. Las instituciones de la Unión Europea lo que más temen es el debate público, la deliberación democrática, luz y taquígrafos. Aquí se ve con mucha la claridad la inanidad, cuando no la mentira, de tanto europeísta que lo único que hace es “salvar” a sus grupos de poder económicos, a sus clases dirigentes. Si se afirma, como dicen ellos, que la actual UE va en dirección contraria a la que debería, que hace falta una Europa “más social” y una Europa “más solidaria”, ¿no ha llegado ya el momento de enfrentarse a unas instituciones que promueven políticas que generan enormes sufrimientos sociales y psíquicos, pérdida de derechos y libertades, recortes salariales y la progresiva liquidación de lo que queda del Estado social? ¿No ha llegado el momento de enfrentarse a una UE que divide a Europa, que es una máquina de producir nacionalismo y derechas extremas y que —lo peor— genera las condiciones para que, poco a poco, vayan desapareciendo las fuerzas democráticas y populares alternativas? La única forma de encarar este dilema es movilizando a la opinión pública, rearmando programáticamente a los actores sociales y estableciendo las grandes prioridades de un país que va a sufrir una crisis de dimensiones graves y enormes. Si las políticas que el país necesita no son posibles en esta Unión Europea hay que plantearse salir de ella. Solo jugando fuerte será posible cambiar sus directrices dominantes. O esto o aceptar las políticas de la superausteridad que vienen.
Hagamos un cierto ejercicio de imaginación. Supongamos un retroceso considerable del PIB (ponga la cifra que dan las distintas organizaciones), añádale la destrucción de miles de pequeñas y medianas empresas, el crecimiento exponencial del paro, de la deuda pública y del déficit fiscal. Los medios hablando de quiebra del país y de la necesidad de echar a UP del gobierno, y los llamados mercados, especulando y haciendo subir la prima de riesgo. ¿Política ficción? No lo creo. La historia se repite, sí, por su peor lado, parafraseando al maestro Hegel.