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miércoles, 15 de julio de 2020

Autocríticas



Juan Rivera 
Colectivo Prometeo

      Para analizar con alguna solvencia los resultados de las elecciones gallegas y vascas del pasado domingo, intentemos primero desterrar de la tramoya política los elementos de “atrezzo” de los que solemos abusar la Izquierda .
    En primer lugar, enterremos la quijada de burro de Caín, con la que machacamos la cabeza del “camarada y sin embargo enemigo” en cualquier  disensión interna que se cruce en nuestro camino.
    También convendría alejar los espectáculos teatrales de autoflagelo histriónico, ateos remedando a los “picaos” de San Vicente de la Sonsierra haciéndose trizas las espaldas con el látigo por los errores propios y ajenos. Y mientras entonan a coro el “mea culpa”, la asamblea que hasta ayer los aclamaba hoy grita: “Humíllaos más, humíllaos un poco más que atrás no se oye bien”.
    Ni por supuesto permitir a los dirigentes de turno  que pretendan solventar la papeleta con un “bostwano “ en el que el interpelado -lleve coleta o triángulo rojo- , sosteniéndose con muletas al tener las piernas partidas tras el batacazo ( electoral) resuelva la situación con un simple: “Lo siento.Me equivoqué.No lo volveré a hacer más” . Aunque tengamos la tranquilidad de saber que el compungido no tiene decenas de millones en paraísos fiscales ni amiguitas con caprichos pagados a costa del erario público.
     Con estas premisas intentemos sacar alguna conclusión del desolador paisaje que anteayer volvió a ponerse delante de la Izquierda transformadora. Antes de nada una verdad de perogrullo.Si hubiera que calificar el resultado con dos palabras, las elegidas serían “ Desastre total” en Galicia y “ ¡Vaya hostia!” en Euskadi.
     No se puede definir de otra manera pasar del 19'03% de Marea al 3'93% de Galicia en Común o del 14'86 al 8'03 en el País Vasco. Con el agravante en el primer caso de perder de camino toda la representación parlamentaria.
    Es verdad que la situación admite matices pues la curva descendente ya estaba muy marcada en las elecciones generales gallegas de noviembre de 2019 cuando se obtuvieron el 12'66 y 106 mil votos ( un 52% más que ahora). Por cierto también es llamativo- aunque pase desapercibido entre los medios de difusión ideológica- el resultado de Vox. En las generales obtuvo un 7.8 y ahora un 2.03 con lo que tampoco pueden sacar pecho de legionario y desfilar con la cabra. Pero el mal del otro no dejaría de ser un consuelo para tontos que no sirve ni de clavo ardiendo al que agarrarse.
Esa situación no se daba en el País Vasco donde se mantuvo un 15'41 % de los sufragios en las generales pasadas y ahora se ha producido la contundentemente caída .
   Siguiendo con los datos "la cuenta la vieja" que hacían nuestras abuelas  parece que la fuga está localizada. Los votos no se han movido de sector ideológico pero cambiaron la bandera.Tienen toda la pinta de haber engrosado al nacionalismo de izquierdas representado por el BNG y EH Bildu. Los primeros pasan del 8.33 al 21.06 y los segundos del 21.6 al 27.84. Casi un encaje de bolillos.
    Y ahora vuelven las dos preguntas que tantas veces han acompañado nuestra militancia,sufridora  en sus carnes de lo poco que suele durar la alegría en la casa del pobre: “¿ Por qué?” y “¿Qué hacer?”. Otra vez  el título de Lenin ( Что делать?/¿Qué hacer? ) sobrevolando los análisis.
    Los "porqués", como los gustos, son variopintos y es reconocida la soberbia capacidad ( solera pura) que tenemos para elaborar listas de fallos que hacen palidecer  la de los reyes godos.Por aquí dejo – desde la comodidad de la barrera, por eso no le arriendo ganancias a quienes están en el día a día de la gestión- algunos de los míos.
    Me refiero a los "porqués" propios.El tener a los medios y periodistas paniaguados disparando a  la yugular o recibir los ataques furibundos de los lameculos de todos los Amancio Ortega que en España son, vienen en la nómina. Ante ellos debemos estar vacunados.
    Con la pequeña legitimidad que da tener claro que Unidas Podemos "son los nuestros" y que en su creación el Colectivo Prometeo encabezado por nuestro querido Julio volcó todos sus esfuerzos, resaltaría algunas taras a mi entender evidentes:

lunes, 24 de febrero de 2020

El "Fascio-Comunismo"

Iturgaiz votando por  Mayor Oreja
Juan Rivera
Colectivo Prometeo

    Ayer, utilizando la técnica de “patada en el culo” el candidato del PP a lendakari y antiguo alcalde de Vitoria Alfonso Alonso, fue defenestrado por Pablo Casado. Eso sí , cuando terminaron las palmadas oficiales de los dirigentes ultraconservadores agradeciendo los "servicios prestados" tardaron varias horas en sacarle los puñales de la espalda. Más que un ex-candidato parecía la Virgen del Mayor Dolor.
  En su lugar, para formalizar el pacto PP /Ciudadanillos la “Dedocrática” dirección del partido ha elegido a Carlos Iturgaiz, vivo retrato del “demócrata summum”.Basta recordar su conmemoración del 20N hace 17 años en el Parlamento Vasco mediante el edificante sistema de votar también por su compañero ausente Mayor Oreja. La acción le valió ser expulsado durante un mes porque no se atendió a su defensa: “ se apoyó – repetidas veces- en el escaño contiguo que estaba activado”(noticia en El País). Woody Allen en estado puro.
  Pues bien, este adalid del juego limpio se ha convertido de la noche a la mañana en el defensor de la “ regeneración política hispana” que va a salvar a España de las garras del “gobierno fascio-comunista” aunando fuerzas cogido de la manita de Vox y la “persona maravillosa” ( sic) que lo lidera Santiago Abascal, en nombre del “ Constitucionalismo”("aunar fuerzas") 

  Rebobinemos antes de que se os fundan los plomos.No es coña lo que estáis leyendo. Quienes estuvieron en contra de la Constitución, los que se niegan de siempre  a condenar el Franquismo y son los herederos naturales del Fascismo que apoyaron sus abuelos, siguiendo al dedillo el manual de manipulación de Goebbels, se atreven a motejar al gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos de “fascio-comunista”. 
    Vale que la segunda parte del término es verdadera pues en el mismo hay militantes del PCE, partido que por cierto puede darle mil tutoriales de Democracia y lucha por las libertades a la Derecha extrema patria, vengan agrupadas o en su versión “trifachita”.¿ Pero “ fascista”? .Antes de pronunciar esa palabra como insulto es mejor que Don Carlos “ voto -doble” mire con cuidado a su tendido no vaya a ser que la mayoría de sus correligionarios le metan en el ojo los dedos de la mano extendida -estilo saludo romano- al grito de “¡Yo lo soy!,¡Y yo!¡Y yo!...”.