Remedios Copa
Colectivo Prometeo
Al contrario del cine y de la película “Mejor imposible” en la vida real el título para la entrada en el año 2026 debería titularse “Peor imposible” o, para ser más realistas, “Camino de lo peor”, porque nos están llevando de cabeza al abismo y les seguimos como un rebaño de dóciles ovejas que caminan como autómatas hacia el matadero, como si no hubieran presenciado en vivo y en directo lo que les estaban haciendo a las que les precedieron.
¿Qué más tiene que ocurrir para que la gente reaccione y obligue a sus representantes a dimitir o a cambiar de rumbo? ¿Hasta cuándo se puede tolerar la infamia imperialista de los EEUU y la vergüenza de una UE arrodillada ante el emperador tirano?
He sentido vergüenza y dolor ante el silencio primero y la pasividad después, de unos representantes electos que han permitido, tolerado y hasta aplaudido en ocasiones, que una serie de oligarcas que componen las instituciones no electas por la ciudadanía, como el Consejo de la UE, dejaran en sus manos nuestro destino cuando actuaron en contra del clamor ciudadano y de las necesidades e intereses de la población e incluso, en contra de las voces de algunos dirigentes y de la moral ciudadana que les gritaba que no mirasen para otro lado frente al genocidio de Gaza, Sudán, y tantos otros, que no tolerasen los ataques de Israel en otros países, no solo en Palestina, y de la escalada bélica de los EE UU que aprueba y sigue la estela de Netanyahu ampliándola en su esfera de influencia y con expectativas de extensión.
El Parlamento de la UE permitió que la Comisión actuara por libre en múltiples ocasiones, contradiciéndole en acuerdos e intereses de la UE y en necesidades y deseos de la ciudadanía. Mark Rutte hizo lo mismo con respecto a los países de la OTAN, aunque con más descaro, puesto que siempre se declaró como peón y esclavo de los intereses de Trump, (al que llama “papito”), asegurándole siempre que él haría que la U E cumpliera sus deseos y expectativas en inversiones y actuaciones, pese a la voluntad expresa de dirigentes europeos como el caso de España y algún otro, con respecto al aumento de los presupuestos de la OTAN en detrimento del Bienestar Social y otras necesidades de la población.
De aquellas aguas vienen estos lodos y de silencios y cesiones se llega a las invasiones. Así nos topamos con el último desvarío de Rutte en relación con la OTAN y Groenlandia, prometiendo a Trump un acuerdo para el que la OTAN no tiene competencias y Rutte, si lo hace, estaría suplantando a la Comisión y al Parlamento Europeo.
Humillación y temor es lo que inspiran estos desmanes que poco a poco se han ido posicionando en contra del mundo regido por reglas legales consensuadas y a favor de la tolerancia y sumisión primero y aprobación descarada después.
De los ataques de Netanyahu en el Líbano, incluso a fuerzas de la ONU, (campamentos de cascos azules), e interferencia en quienes deben o no estar en el Gobierno. Lo mismo ocurre en Irán, dónde primero han asesinado a más de 1.000 miembros de la población civil, a varios Comandantes, Generales, (además del descuartizamiento de un alto mando), y científicos, pero ahora son él y Trump quienes se “escandalizan” de la represión que ejerció Irán sobre las manifestaciones; aunque lo que no dicen es cómo están infiltrando elementos activistas y mensajes para provocar revueltas y poner al régimen iraní contra las cuerdas.
Claro que de las masivas manifestaciones de apoyo al Gobierno iraní y rechazo a la intromisión externa en los asuntos del país no hablan los medios de comunicación en occidente, pero como advierte Irán a los EE UU “somos un país formado por un amplio mosaico de persas”, pero nosotros decidimos nuestro futuro y cuando se producen intromisiones externas reaccionamos unidos frente al intruso.
Es ese “mosaico” que conforma el Irán el que intenta explotar Trump para crear conflictos internos que justifiquen su “intervención democratizadora y estabilizadora” aunque todos sabemos que fomentar la división, el odio y el conflicto son sus armas para dividir y vencer, sumiendo a los países en guerras internas interminables que le faciliten su entrada y saqueo mientras el pueblo se desangra en el enfrentamiento.
Como dicen analistas internacionales de prestigio y buenos conocedores de la zona, EE UU está intentando la "balcanización" del territorio pero no porque le preocupe la forma de gobierno del país; todos coinciden en que cuando hablan EE UU de “democratizar” un país la lectura correcta es “acaparar petróleo, litio, tierras raras…”. El control y acaparamiento de bienes escasos y el mantenimiento de la hegemonía a lo que hay que sumar el sustento del neoliberalismo salvaje en estertores que solo esos recursos pueden prolongar.
Las ejecuciones extrajudiciales de embarcaciones en el Caribe, el secuestro del Presidente de Venezuela y su esposa y la matanza de múltiples civiles por parte de las fueras de los EE UU, las amenazas a Dinamarca y a la U E para tomar Groenlandia “por las buenas o por las malas” responden al mismo objetivo.
Lo que no debemos olvidar los europeos es que ese es el mismo futuro que el hegemón quiere para Europa. El arma es la misma; la estrategia para la U E lleva tiempo implementándose y se basa en dos pilares: la introducción de la extrema derecha en los parlamentos y gobiernos europeos y, con ese apoyo e infundiéndole el miedo del fuerte a la población, (transformado de amigo en enemigo sin careta), someter a los dirigentes y acallar al pueblo frente a su propia ruina y destrucción.
Igual que está sucediendo con el calentamiento global y la crisis climática, que lleva traspasados la mayoría de los sin retorno, la U E también también está en el punto crítico: O reacciona de verdad y actúa frente a las agresiones y amenazas, o no será más que escollos de un terreno de sacrificio del imperialismo estadounidense.
Es curioso que cada vez sean más voces estadounidenses las que instan a la U E a tomar su papel y revelarse de verdad contra la sumisión y el abuso que nos están infligiendo los EE UU. Culpan incluso a los europeos de la escalada de Trump contra nosotros y nos recuerdan que Trump no respeta a los líderes débiles. No me resulta fácil digerir el comentario de un estadounidense en la reunión de Davos, algo así cómo “olvidé traer las rodilleras para los europeos”.
Pero tiene razón, vergüenza y pena es lo que siento viendo a la U E cada vez más arrodillada y menos convencida de luchar por su lugar reforzando su poder. Un poder que, de tanto no usarlo y sobre todo de no usarlo a tiempo, se le está olvidando que lo tenía. La UE debería hacer, con el poder que aún le queda, lo mismo que la canción de Rocio Jurado, se nos gastó –el amor- de tanto usarlo. Tener al menos la dignidad de usarlo.

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