domingo, 15 de febrero de 2026

Unidad de la Izquierda ante la amenaza de la Extrema Derecha




Pepe Aguza
Colectivo Prometeo

Es incomprensible e inadmisible que un elevado porcentaje de la sociedad española, ingenua e inculta, esté retrocediendo a marchas forzadas a épocas de la Dictadura, apoyando y alentando posturas de la derecha del PP y especialmente de la ultraderecha de VOX, con su descomunal ascenso en las últimas citas electorales en Extremadura o Aragón, en estos convulsos y trágicos tiempos.

Es inconcebible que una juventud en que la precariedad y la falta de recursos, les enfrenta a un futuro de incertidumbre, jaleen y apoyen las propuestas restrictivas de la derecha más radical y fascista, que de llegar al poder, suprimirán los derechos sociales que hoy disfrutan y tanto costó conquistar.

Hoy más que nunca es necesario escuchar y apoyar posturas de una izquierda totalmente amenazada y poder avanzar en una sociedad progresista y de derechos sociales, algo en serio peligro por el avance de la extrema derecha, como podemos observar en todos los territorios de las Comunidades donde gobiernan.




Cuando la izquierda se une creando frentes amplios unidos, sin renunciar a siglas, escuchando la voz del pueblo y abandonan sus luchas internas y protagonismos, se logran importantes resultados como ya ocurriera con Izquierda Unida, la coalición de partidos, que liderara Julio Anguita, impulsada por el Partido Comunista en abril de 1986, en la que participó el PCE, el Partido Socialista Unificado de Cataluña, Izquierda Republicana, la Federación Progresista, el Partido de Acción Socialista y algunos otros más tarde, como el Bloque Andaluz de Izquierdas y algunos políticos independientes.

Las elecciones generales de 1989, convertirían a la coalición en la tercera fuerza política más votada, logrando el 9´07 % de los votos, llegando a diecisiete diputados, un excelente resultado, superado años más tarde en marzo de 1996, en que lograrían rebasar el 10 % de los votos y constituir grupo parlamentario, con veintiún diputados.

Únicamente cuando la izquierda ha mantenido firmes sus posicionamientos, pactando en ocasiones con la socialdemocracia socialista, ha logrado gobiernos que derrotaran a las derechas de Alianza Popular y del Partido Popular, como ocurriera en distintos momentos.


El mejor ejemplo para frenar el avance de la derecha, se demostró recientemente en las últimas elecciones francesas del año 2024, cuando la coalición del Nuevo Frente Popular de la izquierda francesa integrada por partidos progresistas, socialdemócratas y anticapitalistas, que agrupaba a la Francia Insumisa, la izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon, los Ecologistas, el Partido Comunista Francés, el Partido Socialista, la Izquierda Republicana y Socialista, el Nuevo Partido Anticapitalista y otros partidos de izquierdas, además de diversos sindicatos y asociaciones civiles, lograrían imponerse en las Elecciones Generales, consiguiendo 182 escaños, más otros 13 de miembros independientes de izquierdas.

Esta coalición defendía un programa, que bien podría ser asumido en nuestro país, como era la congelación de los precios de primera necesidad, energía y carburantes, aumento de las pensiones mínimas, derecho a la vivienda y control de alquileres y grandes propietarios, aumentando las ayudas y construcción de viviendas públicas, defensa de los servicios públicos, la sanidad o la educación, rechazo de financiación pública de la Iglesia y edificios religiosos, o el desarrollo de las políticas agrícolas con apoyo a zonas desprotegidas y despobladas.


En España, la situación de corruptelas, especialmente en gobiernos populares y la derechización de la judicatura, eternizando o agilizando juicios, dependiendo de la ideología del acusado, están llevando a un estado de aturdimiento de la sociedad, que se deja manipular por discursos, bulos y mensajes propios de la época franquista.

Ante este estado de apatía reivindicativa de la izquierda, surgen voces como la del portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña en el Congreso, Gabriel Rufián, que propone un importante giro político y social de unidad de la izquierda, sin abandonar sus siglas ni los principios políticos que defienden los partidos.

Lo que viene no se para con siglas. Frente a los 200 diputados de la derecha y la ultraderecha, decir que algo tenemos que hacer juntos, no es ninguna locura”, afirma con toda razón, a pesar de que diferentes fuerzas políticas han recibido inicialmente con frialdad o rechazo su propuesta.


Muchos líderes y partidos de izquierdas, siguen sin aprender la lección de las últimas elecciones en Extremadura o Aragón y lo que se espera en Castilla y León o Andalucía, si las diferentes organizaciones concurren por separado.

La propuesta de Gabriel Rufián no es nueva y como se ha comentado anteriormente con Anguita o Mélenchon, tuvo unos resultados magníficos.
La idea de armar un frente amplio de izquierdas para las próximas Elecciones Generales con fuerzas nacionalistas, soberanistas o independentistas, sin renunciar a sus siglas o principios políticos, es la única posibilidad de frenar las derechas del PP, VOX y algún advenedizo ideológico.

Rufián comparte la propuesta del nuevo proyecto político que preparan IU, Sumar, Más Madrid y los Comuns, aunque lo ve insuficiente, por lo que sería necesario crear algo mucho más poderoso y no lo considera incompatible con su propuesta: “Sería un cafre por mi parte si estuviera diciendo durante meses que hay que unirse y hacer alguna cosa y rajar de los que se unen. Me parece muy bien y creo que es el primer paso para una reedición de algo que ya existe”.

Según ha confirmado, el próximo miércoles 18 de febrero, se reunirá en el Teatro Galileo de Madrid, con Emilio Delgado, de Más Madrid, para abordar el futuro de un frente de izquierdas en un acto que llevará el nombre de “Doble o nada: disputar el presente para ganar el futuro”, aunque no ha confirmado aún la posibilidad de acudir a otros foros.

No obstante, para el Movimiento Sumar, que comparte la idea, es fundamental hacer un llamamiento a la responsabilidad de las diferentes fuerzas políticas y sus líderes para ofrecer una respuesta coordinada y contundente a la ciudadanía en estos tiempos de emergencia política y social y poner freno a la extrema derecha.

La única posibilidad de parar el progresivo avance de la extrema derecha en nuestro país e impedir el acceso a un gobierno que acabe con los derechos sociales y laborales, es pensar en una alianza democrática no impuesta desde Madrid, sino por los pueblos y sus ciudadanos, pensando a lo grande por el bien de todo el Estado, porque “lo que viene no se para con siglas y hay que actuar con más cabeza y menos pureza”, como afirma Rufián.

Las posturas políticas de grupos como Bildu, BNG o ERC, a pesar de su protagonismo, no tienen la fuerza suficiente para impedir que la derecha llegue al poder destruyendo todos los avances que durante años, con gran esfuerzo, costó tanto conseguir y no se van a detener en las fronteras de aquellas Comunidades, que creen disponer de suficiente solidez para impedir su autonomía.

La alianza de todas las fuerzas a la izquierda del PSOE es imprescindible si queremos detener el avance de la derecha en nuestro país, como ya ocurriera en las últimas elecciones en Francia. Es el mejor ejemplo del que debemos tomar conciencia.

Los errores del pasado no deben seguir repitiéndose y aún estamos a tiempo de poner solución, tanto a niveles autonómicos como generales. Ahora más que nunca es el momento de la unidad de una izquierda plural para el progreso de nuestras tierras y de su gente.






No hay comentarios: