Juan Rivera
Colectivo Prometeo
Decía el gran escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor, entre otras muchas obras, del magnífico ensayo Las venas abiertas de América Latina una verdad inapelable:
"Cada vez que Estados Unidos "salva" a un pueblo,lo deja convertido en un manicomio o en un cementerio "
Este pasado 3 de enero de 2026, lo han vuelto a practicar. No es nada nuevo. Lleva de serie esa enfermedad desde que hizo efectiva su independencia de Gran Bretaña en 1783.
Cumple por tanto 243 años de dominio imperialista caracterizado por haber conseguido impunidad absoluta para sus crímenes.
Lo ha conseguido gracias al bestial predominio en sus dirigentes políticos, desde sus primeros pasos como país, del " suprematismo blanco". Aunque no haya hecho asco a utilizar en su ejército como carne de cañón y mano de obra barata a negros e hispanos, incluso a nativos indígenas, cuando las circunstancias lo han requerido.
Sin descanso, bajo la coartada de " campeón de la democracia" , ha elaborado para la Política interna e Internacional, una teoría por la que se convierte en portador de un derecho divino que le permite intervenir a sangre y fuego contra sus vecinos y pisotear a sus ciudadanos de segunda.
Tendemos a olvidar, por ejemplo, que sus compatriotas negros fueron esclavos hasta la ratificación de la 13 enmienda en 1865 y sufrieron un brutal régimen de "apartheid" hasta los años 70 del siglo XX, sin conseguir acabar, ni por asomo, con el racismo social.
A los descreidos les invito a releer " La otra Historia de Estados Unidos"obra del historiador estadounidense y profesor de la Universidad de Boston, Howard Zinn.
A los que aman simplemente conocer la Historia sin tergiversaciones interesadas les invito a que hagan un sucinto recorrido de como EEUU se ha comportado como país desde que eran solo Trece Colonias.
Suele considerarse 1823, año de la formulación de la llamada "Doctrina Monroe" , cuando el presidente de ese apellido lanzó su " América para los americanos" ( no hace falta ser un lince a la hora de la traducción, se cambia Americanos por Washington) como la fecha en que se quitaron por primera vez la careta y enseñaron el rostro imperial. Quienes así lo hacen olvidan, sin ser exhaustivos, las incursiones previas en la Florida española ( 1814/20)Argel , Trípoli (1815)...
Luego nos encontramos con un rosario de intervenciones a cada cual más cruel, que pasan por 1830 con Andrew Jackson y su ley de Traslado Forzoso de los Indios que obligó a todas las tribus del Este a instalarse al oeste del río Misisipi , en esa década también en Argentina,Perú...hasta llegar a 1848 cuando, tras la guerra contra México, por el Tratado de Guadalupe -Hidalgo, robó a este país mas territorio del que le dejó ( los actuales estados de Texas,Nuevo México,Arizona,Colorado,Nevada,Utah... esa zona donde ahora llaman ilegales y deportan a los descendientes de sus antiguos pobladores).
Sin parar en los años 50 continuó su ejemplar ruta por Nicaragua, Japón,China, descansaron unos años para matarse entre nordistas y sudistas en la Guerra de Secesión (1861/65) y ya ,descansados y repuestos, combinaron el exterminio de los indios del Oeste, arrinconados en reservas al borde de la aniquilación, con el desarrollo práctico de la teoría del patio trasero ( toda América Latina le pertenece) al que puso la guinda la guerra contra España en 1898.
Y así podríamos seguir con centenares de ejemplos que recorren todo el siglo XX y XXI, desde las Guerras Mundiales a Corea, Vietnam, Irak, invasiones de países soberanos, revoluciones de colores, protección de dictadores ( desde el nicaragüense Somoza a Pinochet o la junta Argentina, pasando por talibanes, autócratas de Arabia, terroristas islámicos reconvertidos, como en Siria, de la noche a la mañana, en respetables interlocutores...).
Hasta la presidencia de "
Pirómano Trump" utilizaba un parámetro similar: buscaba un " casus belli" que justificase su intervención ( aunque tuviera que inventarlo como en el golfo de Tonkin en agosto de 1964 para Vietnam) y luego disfrazaba el Imperialismo con conceptos como " Democracia, Libertad o Derechos Humanos " aunque el resultado final fuera igual de descarnado que sin ellos.