miércoles, 25 de marzo de 2015

En Defensa del Trabajo Garantizado





Héctor Illueca Ballester
Doctor en Derecho e Inspector de Trabajo y Seguridad Social
FCSM
    Resulta difícil no caer en la perplejidad al releer el artículo 35.1 de la Constitución Española (CE) a la vista de la situación económica y social que está atravesando nuestro país. A pesar de los dramáticos datos que trimestre tras trimestre nos ofrece la Encuesta de Población Activa (EPA), el precepto sigue proclamando con rotundidad, y acaso también con ingenuidad, que todos los españoles “tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo”. Cualquiera que sea la interpretación que se le dé, no puede negarse que su tenor literal contrasta vivamente con la situación de paro generalizado provocada por la crisis, poniendo en entredicho la vigencia material del contrato social y político que representa la Constitución de 1978.
    En efecto, según la EPA correspondiente al cuarto trimestre del año 2014, la tasa de paro alcanza al 23,70% de la población activa y el número de parados se sitúa en 5.457.700, sin que se observen indicios realistas que sugieran una mejora sensible y sostenida de estas magnitudes en el futuro inmediato. Al contrario, el colapso de un modelo económico basado fundamentalmente en el sector de la construcción permite aventurar que la tasa de desempleo no experimentará variaciones sustanciales en los próximos años, consolidando una bolsa irreductible de millones de personas que se encuentran en situación de paro forzoso y sin posibilidad de encontrar un empleo. Los rostros de este drama son muy diversos, pero es evidente que el mayor sufrimiento humano se concentra en los hogares que tienen todos sus miembros en paro (1.766.300) y en los parados de larga duración (2.754.100), que perdieron su empleo hace más de un año y suman más de la mitad del total de desempleados.

    En este contexto, empieza a abrirse paso una propuesta sumamente interesante que podría contribuir a erradicar el desempleo y ofrecer una respuesta a la actual crisis del capitalismo: el trabajo garantizado. En general, puede afirmarse que un sistema de trabajo garantizado es aquel en que el Estado, actuando como empleador de última instancia, ofrece un puesto de trabajo a todas las personas que, pudiendo y queriendo trabajar, no han logrado obtener un empleo en el mercado ordinario de trabajo. O, por expresar la idea desde otro ángulo, el Estado se compromete a contratar a todos los desempleados que deseen trabajar, empleándolos en la satisfacción de una amplia gama de necesidades económicas, sociales y medioambientales que el mercado no considera rentables, pero que no por ello dejan de ser importantes para la sociedad. Concebido como un estabilizador automático de la economía, el trabajo garantizado opera de manera similar a otras prestaciones del sistema de Seguridad Social, particularmente el seguro de desempleo, amortiguando los efectos del ciclo económico.
     Avalada por abundante literatura científica, la idea ha obtenido el respaldo explícito de la OIT a través del Pacto Mundial para el Empleo (2009) y de la Recomendación 202 relativa a los pisos nacionales de protección social (2012), evidenciando la convicción de la comunidad internacional acerca de su eficacia para combatir y erradicar el desempleo. Algunos países han puesto en marcha experiencias dignas de ser tenidas en cuenta, como es el caso de Argentina o la India. Otros, como Grecia, estudian seriamente la posibilidad de establecer un sistema de trabajo garantizado para hacer frente a la grave crisis económica y social provocada por el neoliberalismo. En general, la propuesta empieza a percibirse como un instrumento útil para erradicar el paro y poner al día el compromiso político con el pleno empleo plasmado en el constitucionalismo democrático-social de posguerra.
     Su aplicación en nuestro país exigiría una regulación que fuera respetuosa con los presupuestos económicos del trabajo garantizado, procurando al mismo tiempo su adecuada integración en el sistema español de relaciones laborales. En este sentido, consideramos que la creación de una nueva relación laboral de carácter especial satisfaría ampliamente esta necesidad, permitiendo la plena normalización de los trabajos realizados en régimen de garantía de empleo. Además, el marco institucional debería adaptarse a la distribución de competencias entre el Estado y las Comunidades Autónomas: los Servicios Públicos de Empleo autonómicos se ocuparían de seleccionar a los solicitantes, mientras el Servicio Público de Empleo Estatal asumiría la condición de parte en la relación jurídica y el abono del salario a los trabajadores. Esta estructura permitiría aprovechar los actuales instrumentos de la política de empleo, delegando en los Ayuntamientos el diseño y la ejecución de los programas de trabajo garantizado, en estrecha colaboración con el sector sin ánimo de lucro.
     Partiendo de esta base, es posible aventurar que el trabajo garantizado se convertiría en un instrumento fundamental de la política económica, permitiendo no sólo alcanzar el objetivo del pleno empleo, sino también detener y revertir el deterioro acelerado de las condiciones de trabajo que se viene produciendo en España desde que estalló la crisis económica. En efecto, el trabajo garantizado supondría una alternativa a la precariedad laboral y a la economía sumergida, constituyendo un piso salarial similar al SMI, pero mucho más efectivo. Las personas desempleadas siempre podrían acogerse a esta modalidad de trabajo y, por consiguiente, gozarían de un mayor poder de negociación para obtener condiciones salariales al menos equivalentes en el ámbito privado, evitando situaciones de sobreexplotación y de degradación laboral. De facto, la retribución del trabajo garantizado se comportaría como un suelo salarial de carácter general, estableciendo la base mínima de las contraprestaciones económicas que los empresarios tendrían que satisfacer a sus trabajadores.
Ahora bien, el impacto del trabajo garantizado sobre el mercado laboral no se limitaría a la materia salarial, sino que se extendería a las demás condiciones de trabajo, fomentando un mayor clima de respeto a la legislación laboral y propiciando una evolución muy positiva en nuestro sistema de relaciones de trabajo. Por ejemplo, en materia de prevención de riesgos laborales, la existencia de una reserva de empleo público caracterizada por un elevado nivel de protección de la salud de los trabajadores permitiría a éstos evitar aquellos puestos de trabajo que no reúnan las condiciones de seguridad necesarias, fijando un suelo contractual de naturaleza similar al que existiría en el ámbito de los salarios. Evidentemente, lo mismo ocurriría con la duración de la jornada laboral y, en general, con las demás condiciones de trabajo que disfrutan los trabajadores del sector privado. La implantación de un sistema de trabajo garantizado respetuoso con los derechos laborales produciría un efecto positivo y de amplio alcance en el mercado de trabajo, contribuyendo a mejorar la eficiencia y eficacia de la legislación laboral.
     Desde este punto de vista, el trabajo garantizado entronca con el espíritu y la letra de la Constitución Española de 1978, dotando de contenido efectivo al derecho al trabajo reconocido en el artículo 35.1 de nuestra Carta Magna. Recordemos que este precepto se encuentra estrechamente unido al mandato constitucional del artículo 40.1 CE, que impone a los poderes públicos la obligación de realizar una política orientada al pleno empleo, precisamente el objetivo fundamental del trabajo garantizado. Por tanto, su implantación gozaría de un sólido anclaje en el texto constitucional y podría ponerse en práctica sin necesidad de más reformas que las estrictamente necesarias para acomodar el marco jurídico e institucional vigente en nuestro país. Lo cual no significa, por supuesto, que no fuera conveniente abordar el debate sobre el trabajo garantizado en el contexto de un proceso constituyente orientado hacia la ampliación de los derechos sociales fundamentales, así como hacia su equiparación con los derechos civiles y políticos en términos de exigibilidad ante los poderes públicos.

5 comentarios:

F.Franco dijo...

<<<<el Estado se compromete a contratar a todos los desempleados que deseen trabajar, empleándolos en la satisfacción de una amplia gama de necesidades económicas, sociales y medioambientales que el mercado no considera rentables, pero que no por ello dejan de ser importantes para la sociedad.<<<<
5 Creación de dos millones de empleos.
Una especie de plan E, para crear dos millones de puestos de trabajo en un año; de poca calidad o precarios.
En Estados Unidos según las noticias se crearan cada mes ochenta y cinco mil millones de dolares mientras no baje el paro hasta una cifra determinada.
Esto es aproximadamente un billón de dolares al año.
Estos días se habla de crear una moneda de un billón de dolares para salir de los problemas económicos que tienen.
Estados Unidos tiene un PIB. De 14.204.322 millones de dolares (14 billones) en el 2008. según wikipedia.
Alemania 3.673.105$ millones de dolares de PIB
Francia 2.582.527$
Italia 2.066.934$
España 1.575.113$
Portugal 223.700$
Irlanda 258.574$
Grecia 305.415$
Holanda 657.590$
Bélgica 513.396$
Luxemburgo 50.160$
Austria 371.219$
Finlandia 231.002$
Estonia 21.278$
Eslovaquia 74.998$
Eslovenia 46.084$
Chipre 21.303$
Malta 7.419$
Total del PIB de la zona euro 12.679.817 millones dedolares.
Si en Estados Unidos con un PIB de 14.204.322 millones de dolares crean un billón de dolares. Mas una moneda de platino de un billón de euros. ¿Que formula matemática existe que diga que en Europa, en la zona euro, con un PIB de12.679.817 millones de dolares, no se puedan crear 892.673 millones dedolares, mas una moneda de un billón de euros? (aproximadamente 686.671 millones de euros.) Mas una moneda de un billón de euros.
Mas recientemente Japón ha decidido crear una cantidad de dinero igual al 30 % de su PIB.
Esto en la Zona Euro serían 12.679.817 X 30 % = 3.803.945.000.000 de dolares. Aproximadamente 2.900.000.000.000 euros.
Un 30 % de el PIB España son 300.000 millones de euros y el 30 % del PIB de España, Italia, Grecia, Irlanda y Portugal suman 900.000 millones de euros aproximadamente.
¿Que formula matemática dice que no se pueden destinar de la cantidad anteriormente dicha 900.000 millones de euros destinados a ayudar a Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia que son los países mas afectados por la crisis?
Todavía le quedarían al BCE 2 billones de euros para utilizarlos en donde lo creyese conveniente.
De los cuales 150.000 millones fueran destinados para España en un primer año.
Seguramente que los primeros efectos que tendría, serían que bajaría la cotización del euro. Algo que es necesario para que Europa sea mas competitiva.
¿Como es posible que el euro sea una de las monedas mas valoradas del mundo cuando los citados países están cerca de la quiebra?
¿Y como podemos tener la misma moneda que Alemania y ademas ir cada uno por su cuenta, donde nos dicen la política económica que debemos seguir, pero cuando tenemos la soga al cuello en lugar de ayudanos vienen a tirarnos de los pies?
Esos 150.000 millones, para empezar solamente el IVA es un 21% lo que significa que de ellos hacienda recaudaría un mínimo de un 25% que serían 37.000 millones de euros.
60.000 se destinarían para crear esos dos millones de puestos de trabajo que se emplearían en:
En trabajos necesarios para la sociedad pero que ademas sean rentables.

F.Franco dijo...


a) En los pueblos existe una demanda de subvenciones para cambiar los tejados viejos por otro nuevo y a veces aprovechan para elevarlos y otras pequeñas reformas lo que crearía puestos de trabajo.
Al mismo tiempo se instalaría un placa solar que cubriera todo el espacio aprovechable para tal fin el tejado.
El dueño de la casa pagaría los materiales de construcción para cubrir el tejado y en caso de tener unos ingresos muy bajos se le subvencionaría todo, y una vez terminada la instalación tendría una cantidad razonable de consumo de electricidad gratuita. El resto de la electricidad pasaría a la red.
Una vez terminados los tejados en mal estado se continuaría acondicionando los que están en buen estado para colocar placas solares en todos los pueblos, urbanizaciones y casas de campo hasta conseguir que los pueblos se conviertan en centrales eléctricas en lugar de consumirla.
b) Dotar de las infraestructuras necesarias para parques eólicos, limpieza y reparaciones en los canales de trasporte de agua que según se comenta se pierde mas agua en el trasporte que la que se consume.
c)España es una potencia en la construcción de plantas desaladoras, construyéndose plantas que pueden abastecer una población de un millón de personas, una sola planta. Lo que quiere decir que con 50 plantas se abastecería toda la población de España.
Se sembraría de desaladoras toda la costa desde Huelva hasta Gerona para abastecer a toda la zona costera. La población, industria, animales domésticos y arboles de cultivo, dejando el agua de los embalses para el riego de plantas de una temporada, para que se pueda planificar la producción dependiendo del estado los embalses y en caso de sequía solo se perdería una cosecha.
Progresivamente se avanzaría para el interior, dependiendo del avance de la tecnología.
Siempre se utilizaría energía renovable producida en el país.
Se utilizaría esta mano de obra poco especializada para la infraestructura de toda esta obra.
d)Hacer correr el río Güadalquivir del mar hacia la montaña.
La marea del océano atlántico llega hasta la esclusa del puerto de Sevilla, a mas de setenta kilómetros de distancia. Lo que quiere decir que el agua del mar puede llegar por su propio peso hasta Sevilla, abriendo un canal paralelo al río Güadalquivir.
Esto supondría abastecer de agua la población de la ribera baja del río y transformar miles de hectáreas de tierra de secano en regadío.
Por su puesto utilizando toda esta mano de obra para los trabajos que no necesiten una mano de obra muy cualificada.
El agua y las energías renovables son nuestro petroleo.

F.Franco dijo...

e)Si tuviéramos que comer el pan del trigo que producimos en España lo tendríamos que conseguir con receta medica y como mucho lo comeríamos el domingo y los animales con el pienso que producimos tendrían que estar a dieta rigurosa y mientras tanto los campos están abandonados.
Es cierto que cuando no se cultivan es porque no son competitivos, lo que no quiere decir que no sean rentables. Pero lo que no es rentable es tener cinco millones de parados de brazados cruzados.
En primer lugar la tierras no son todas igual de rentables y por tanto no pueden competir unas con otras ni dentro de España ni con las de el extranjero.
Por tanto mientras unas pueden necesitar una subvención en cambio otras no, incluso las de mejor calidad podrían tener un impuesto para compensar las de mas baja rentabilidad. Por ejemplo los olivares de Jaén y el resto de la campiña andaluza no pueden competir con los de la sierra de Córdoba, y eso no quiere decir que se tengan que abandonar porque no sean competitivos.
En segundo lugar en las tierras menos productivas se puede utilizar mano de obra del paro (plan E) a modo de subvención para hacer tareas que puedan adecuar las fincas y posteriormente ser explotadas.
Por poner un ejemplo si nos damos un paseo por el valle de los Pedroches no tardaremos mucho en encontrar montones de fincas abandonadas y con los encinares sin podar desde hace treinta o cuarenta años, que lo raro no es que no echen bellotas sino que no se sequen.
En estos encinares se puede emplear mucha mano de obra, podando y desmontando los matorrales que los rodea. Labrando estas tierras se puede obtener una cosecha que aunque no sea muy rentable en los años posteriores darán hierba y pastos para el ganado, con lo que se crean puestos de trabajo posteriormente.
f)Repoblaciones forestales, tratando de repoblar con las especies que mejor se adapten y al mismo tiempo puedan dar alguna rentabilidad. ¿Porque no la encina? Todos sabemos la calidad del jamón de bellota. O tal vez el algarrobo; como pienso es excelente y resiste bien la sequía, y en especial la repoblación del área que haya sido arrasada por los incendios.
g) Hacer cortafuegos en los bosques y sobre todo protegiendo los pueblos y las urbanizaciones, así como su mantenimiento.
h) Las ramas de los arboles cuando se podan. Encinares, olivares, arboles de adorno de las ciudades, sarmientos de la poda de la vid, los matorrales de la limpieza de los bosques, etc. son biomasa que se puede emplear en construir pequeñas centrales térmicas para producir electricidad distribuidas por las zonas mas cercanas a esta biomasa.
i)Obras de mantenimiento, y eliminación de barreras arquitectónicas en los edificios de de las ciudades con subvención de la mano de obra.
j) Una ley para poder expropiar lo estrictamente necesario en los edificios para poder instalar un ascensor y subvención a los vecinos para el costo de la obra, con un limite de tiempo para realizar las obras.

F.Franco dijo...


h) Las ramas de los arboles cuando se podan. Encinares, olivares, arboles de adorno de las ciudades, sarmientos de la poda de la vid, los matorrales de la limpieza de los bosques, etc. son biomasa que se puede emplear en construir pequeñas centrales térmicas para producir electricidad distribuidas por las zonas mas cercanas a esta biomasa.
i)Obras de mantenimiento, y eliminación de barreras arquitectónicas en los edificios de de las ciudades con subvención de la mano de obra.
j) Una ley para poder expropiar lo estrictamente necesario en los edificios para poder instalar un ascensor y subvención a los vecinos para el costo de la obra, con un limite de tiempo para realizar las obras.
k) Instalación de placas solares en el terrado o tejado de todos los edificios en las ciudades.
l) Contratación de todo el personal que se ha despedido con los recortes en la educación, con un sueldo bruto de 30.000 euros al año a cargo de este plan.
m) Igual procedimiento se hará con el personal despedido el ramo sanitario.
n) Conceder la ayuda los discapacitados que no la tengan concedida para que contraten una persona para que les ayude el tiempo que lo necesiten.
No se me ocurren mas pero seguro que a los habitantes de cualquier pueblo, región o ciudad se le ocurren muchísimos mas, en especial a los sindicatos y partidos de izquierda, aunque sean extra parlamentarios y a cualquier organización obrera.
Si a los propios parados se les incita para que ellos mismos busquen donde se puede crear un empleo, seguro que ellos serán los mas interesados en proponer donde se puede crear empleo y ademas esa sería la mejor forma de de llegar al pueblo. Porque de los medios de comunicación no podemos esperar ninguna ayuda.
Los 90.000 millones de euros restantes se utilizaran para relanzar la economía y producir los bienes y servicios necesarios de la población del país.
A razón de 45.000 euros por empleo pueden ser otros dos millones de puestos de trabajo. Aunque tal vez no seria fácil encontrarlos.
Una vez reactivada la economía el déficit se acercaría acero y si hay alguno se recurre a deuda con el Banco Central.
Para los años siguientes quedarían; los 30.000millones de euros que se ahorrarían en intereses de la deuda, 50.000millones recaudados del fraude fiscal. Ademas el coste de los parados que supone al rededor de otros 30.000 millones mas, que en total suman 110.000 millones de euros. Con los que cada año se pueden seguir manteniendo los dos millones de empleos y sobrarían todavía 50.000 millones para reforzar la economía.
Todavía asta los 300.000 millones de euros sobran 150.000 millones de euros para poder sacar la economía de la crisis.
Por si puede servir de algo.

Anónimo dijo...

Llámalo como quieras, Héctor Illueca Ballester, pero el problema principal no es la adecuación y la creación de un marco jurídico que respete los derechos humanos, eso se llama ley.

El problema principal son los seres humanos que no acatan la ley que se transcribe en función y acorde con los DD.HH.

Y ese hecho, que es el que se vislumbra al presenciar una estafa mundial llamada crisis, con los supuestos defensores de la ley avalada por las cartas Magnas de los DD.HH y la COnstitucion del 78 asesinando a gente y poniendo sonrisas de que ellos no tienen nada que ver con ello, no se soluciona con más leyes.

Las leyes no sirven de nada si aquellos que las escriben no tienen la voluntad de escribirlas en base a una moralidad buena y positiva para todos por igual (es decir con justicia y equidad) y tampoco pretenden aplicarlas siguiendo preceptos y principios ideológicos, filosóficos y existenciales correctos.

El eterno problema de la lucha de clases no reside en la legalidad sino en los seres humanos.
La ley se puede utilizar y se utiliza para dominar o mantener la dominación y la explotación.

La ley per se no soluciona nada. La ley no es apriorística a la voluntad humana.

Bienvenidos al eterno problema, que poco tiene que ver en fundamento con construir textos legales y sí con construir entornos psicosociales justos, benéficos y estables, siendo estos progresivos hacia el bien, es decir, la mejora colectiva en igualdad.