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martes, 27 de mayo de 2025

¿Quo Vadis, Europa?

 


Nuestro compañero del Colectivo PrometeoManolo Monereo,  es uno de los intervinientes en la interesante charla " Quo vadis, Europa? organizada por El Viejo Topo. 

jueves, 8 de mayo de 2025

Europa, la democracia y el medio ambiente.

                                              



Ángel B. Gómez Puerto
Profesor Ayudante Doctor de Derecho Constitucional (Universidad de Córdoba).


Cada 9 de mayo celebramos el Día de Europa. En el proceso histórico de construcción política, social y jurídica de la actual Unión Europea, la primera fecha importante en su experiencia de integración y unidad es el 9 de mayo 1950. En esta fecha, el ministro de Asuntos Exteriores de la República de Francia, Robert Schuman, inspirado por otro de los ideólogos de la unidad europea, Jean Monnet (las Cátedras de Estudios Europeos-Centros de Documentación Europea llevan su nombre, tuve el privilegio de ser investigador durante dos cursos académicos en uno de esos centros), planteó públicamente integrar las industrias del carbón y del acero de la Europa occidental. De esta idea surgió la primera Comunidad Europea, la del Carbón y del Acero (CECA), cuyo Tratado se firmó en París en 1951.


Unos años después, el 25 de marzo de 1957, se firmaron en Roma los Tratados constitutivos de la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom) y de la Comunidad Económica Europea (CEE o Mercado Común). Todo este proceso de integración europeo constituye un proceso gradual que debe abordar necesariamente la dimensión política, económica, y social, aunque tuvo su inicio exclusivamente con la liberalización del comercio y el diseño de políticas económicas comunes entre los países fundadores. Se trataba de un movimiento de unidad que se ha ido generando y potenciando en el devenir más reciente de la historia del continente europeo.

sábado, 6 de julio de 2024

Las dos almas de Europa





Javier Lucena
Colectivo Prometeo


     Se tiende a hablar de Europa como de un espacio con una entidad propia definida. Pero a poco que se rasque, eso no queda nada claro. Por poner solo dos ejemplos, ¿Es Europa sólo la Unión Europea o va más allá, o más acá?; ¿forma parte de Europa ese inmenso país euroasiático que es Rusia o no?...Si tan dudosa es la cuestión en términos meramente institucionales y geográficos, mucho más compleja se torna cuando de lo que se trata es de definir Europa según su tradición histórica, cultural, económica, política, etc.
     En cualquier caso, sea cual sea su definición, se suele abordar el término Europa de forma positiva. Europa sería así un dechado de virtudes: la cuna de la Ilustración, de las libertades (Revolución Francesa mediante), de los derechos sociales y laborales (Revolución Soviética también mediante, aunque esto se reivindique poco o casi nada), de los derechos humanos (tras la II Guerra Mundial), del bienestar social, etc. A partir de ahí, los crecientes síntomas de deterioro de Europa se explicarían a partir del debilitamiento de tales características que la conforman, de modo que bastaría con volverlas a reforzar para revertir tal deterioro; se trataría, en suma, de corregir y reajustar las piezas del artefacto europeo, y todo resuelto.

Sin embargo, esa visión halagadora del continente se desmorona si consideramos que Europa es así mismo la cuna del colonialismo, del racismo, del esclavismo y de los genocidios asociados a ellos; la cuna del fascismo y el nazismo y los masivos asesinatos y también genocidios que ejecutaron en el continente; y el origen de las más devastadoras guerras que ha conocido el mundo, por mencionar los aspectos negativos más importantes.

Por eso creo que se debería hablar mejor de las dos “almas” de Europa, el alma burguesa y capitalista y el alma plebeya y popular. Es bajo la tensión, a la luz de la lucha de esas dos almas, de esos dos vectores, cuando se entiende mejor la evolución del continente y la situación actual que atraviesa. Porque se tiende a exponer en los medios de comunicación como si esos rasgos negativos hubieran desaparecido en un lejano pasado, cuando en realidad todavía están presentes y bien presentes, si no en expansión.

El alma oscura de Europa

miércoles, 24 de abril de 2024

Europa 2024-2029.

 





Ángel B. Gómez Puerto.
Profesor Ayudante Doctor de Derecho Constitucional (Universidad de Córdoba).


Introducción. Algunos datos históricos.

     Cada 9 de mayo celebramos el Día de Europa. En el proceso histórico de construcción política, social y jurídica de la actual Unión Europea, la primera fecha importante en su experiencia de integración y unidad es el 9 de mayo 1950. En esta fecha, el ministro de Asuntos Exteriores de la República de Francia, Robert Schuman, inspirado por otro de los ideólogos de la unidad europea, Jean Monnet (las Cátedras de Estudios Europeos-Centros de Documentación Europea llevan su nombre, tuve el privilegio de ser investigador durante dos cursos académicos en uno de esos centros), planteó públicamente integrar las industrias del carbón y del acero de la Europa occidental. De esta idea surgió la primera Comunidad Europea, la del Carbón y del Acero (CECA), cuyo Tratado se firmó en París en 1951.

     Unos años después, el 25 de marzo de 1957, se firmaron en Roma los Tratados constitutivos de la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom) y de la Comunidad Económica Europea (CEE o Mercado Común). Todo este proceso de integración europeo constituye un proceso gradual que debe abordar necesariamente la dimensión política, económica, y social, aunque tuvo su inicio exclusivamente con la liberalización del comercio y el diseño de políticas económicas comunes entre los países fundadores. Se trataba de un movimiento de unidad que se ha ido generando y potenciando en el devenir más reciente de la historia del continente europeo.

Pero, como trágicamente sabemos, anteriormente la historia de Europa había estado protagonizada por enfrentamientos bélicos para dilucidar cuestiones territoriales y de soberanía política en diferentes puntos del solar europeo. En Europa se libraron las dos guerras mundiales del siglo XX y se perpetró un escalofriante genocidio por el régimen nazi del alemán, el autodenominado “Tercer Reich”, el estado alemán del período 1933-1945. En ese mismo tiempo, en España, el régimen autocrático de Franco había implantado un estado totalitario de persecución, cárcel y ejecuciones masivas, tras un sangriento golpe de Estado frente al régimen democrático de la segunda República, con la consiguiente anulación de la vigencia de la Constitución Española de 9 de diciembre de 1931. Es clave que sigamos ejerciendo memoria democrática.

lunes, 24 de enero de 2022

El conflicto OTAN/Rusia: una perspectiva europea

  


 

 

Fuente: Público

Manolo Monereo 

Para Jean-Luc Mélenchon en su combate más difícil

    La pregunta hay que hacerla: ¿coinciden los intereses de Europa con los de EEUU? Esta es la cuestión decisiva que la Unión Europea no es capaz de hacerse, ni siquiera de plantearse. Para los norteamericanos la protección de su Estado y de su población le exige controlar estratégicamente el mundo. De ahí deviene esta específica habilidad de construir guerras y desarrollar conflictos lejos de sus fronteras. La península que es Europa ha sufrido dos guerras mundiales, conflictos militares recurrentes y siempre pendiente de una Rusia convertida, de una u otra forma, en el imperio del mal.

    El observador avezado se dará cuenta que distingo entre Europa y la Unión Europea. Esto es algo que tampoco se puede hacer. La única forma de construir Europa es la UE y quien la critique o la cuestione es calificado de euroescéptico, nacionalista o simplemente, de extrema derecha. Hay muchas formas de decir Europa y de construirla. La UE es un modo concreto, específico que tiene, al menos, tres características. La primera, el llamado vínculo atlántico; es decir, esta integración supranacional se hace bajo el paraguas estratégico de los EEUU, organizado militarmente en torno a la OTAN. EEUU siempre ha sido un actor interno en la construcción europea y ha influido decisivamente en su modo de organizarla y definir su futuro. Después de la implosión de la URSS y de la desintegración del Pacto de Varsovia intervinieron activamente para ampliar la Unión hacia el este lo más rápidamente posible y, es la clave, hacerlo bajo el patrocinio de la OTAN. Conseguían dos objetivos fundamentales: bloquear la integración política y hacer girar hacia la derecha a los gobiernos de los países que habían estado bajo el control de la Unión Soviética. UE y OTAN desde el principio fueron un mismo proyecto geopolítico.

sábado, 11 de diciembre de 2021

Europa, ¿campo de batalla de las grandes potencias?

 

Luchadores.Siglo III a.C.Ufizzi

 

 Fuente: Público

Manolo Monereo 

 

Para Jean Pierre Chevènement

Noticias inquietantes. Son muchas y andan sueltas. Parecería que tienen vida propia y siempre desconectadas de las demás. Las coyunturas históricas las unifican y les dan sentido: a) el fiasco de la Cumbre de Glasgow; b) el potente retorno de la energía nuclear; c) el agravamiento de los problemas migratorios; d) el conflicto Polonia/Bielorrusia; e) el anuncio de la llamada "brújula estratégica" de la política de defensa de la UE. Cada dato exigiría grandes explicaciones y análisis pormenorizados. ¿Qué les da sentido? Que el mundo, mejor dicho, las relaciones de poder global se están modificando, que la decadencia del imperio americano y la emergencia de China están generando una dinámica histórico social que unifica procesos, que pone en crisis la globalización tal como la hemos conocido e impone cambios geopolíticos de enorme magnitud.

 

El fiasco de la cumbre de Glasgow. A estas alturas sabemos que las enormes expectativas creadas no se van a cumplir. Hablo de fiasco y no de fracaso porque no había razones objetivas para pensar que las grandes potencias se pusieran de acuerdo en un tema como este. El (neo)liberalismo ecologista, más o menos progresista, da para lo que da y, desde luego, nunca estará a la altura de los desafíos de un futuro que se está organizando en el presente. La durísima competencia político-militar que vive el sistema-mundo tiene en su centro la lucha por unos recursos naturales escasos y cada vez más caros. Desligar debate ecológico social de los problemas reales del poder lleva a la frustración, cuando no a la melancolía.

El potente retorno de la energía nuclear. En la política real los debates nunca se cierran. Muchos, ingenuamente, pensábamos que este problema estaba en vías de solución. No es así: Gran Bretaña primero, después Francia y ahora claramente China apuestan por la energía nuclear y algunas importantes instituciones como la UE están discutiendo su posible (re)clasificación como renovables. Sibilinamente se indica que la matriz energética del futuro será plural hasta el punto de que centrales de carbón que se iban a cerrar tendrán que seguir abiertas y, lo más significativo, que será necesario volver a poner en funcionamiento alguna de las ya clausuradas. Solo Alemania parece firmemente decidida a oponerse a estas posiciones con el apoyo de algunos países como España. No hace falta ser especialmente mal pensado para relacionar renovación y modernización de los arsenales nucleares con el plutonio como subproducto y combustible de las centrales de ciclo cerrado que tienen a Francia como gran productora.

martes, 2 de octubre de 2018

Soberanía, democracia y socialismo






Fuente: Cuarto Poder
Héctor Illueca
Manuel Monereo
Julio Anguita 
 
   Desde que Bodino escribiera Los seis libros de la República en 1576, el concepto de soberanía ha recorrido un largo camino. En un principio se asociaba al Estado absolutista e implicaba la potestad de expedir y derogar leyes y obtener la obediencia de los súbditos sin necesidad de su consentimiento. Sin embargo, no será hasta bien entrado el siglo XVIII, tras un arduo conflicto social y político, que se reconozca al pueblo como verdadero titular de la soberanía y se afirme el papel de la ley como expresión de la voluntad popular. Había hecho su aparición Rousseau. Desde entonces, la idea de soberanía ha sido desarrollada y matizada por innumerables pensadores, generalmente en el sentido de establecer límites al poder del Estado e introducir garantías frente a la arbitrariedad. Pero conservando siempre aquella sustancia que había identificado Rousseau y que está en la base de la democracia: la capacidad de los pueblos de autogobernarse y decidir el modelo social, económico y político en el que desean vivir.
    Pues bien, la Unión Europea es la negación de la soberanía y de la democracia. Lo hemos dicho en el pasado y no vamos a insistir mucho en ello. La Europa neoliberal ha exacerbado la competencia entre países, ha liquidado los derechos sociales y está corrompiendo los valores cívicos de las sociedades europeas. Aún más, el neoliberalismo ha dividido el continente europeo en un núcleo de países industrializados dirigido por Alemania y una periferia cada vez más dependiente desde el punto de vista económico. En el espacio europeo no hay lugar para las políticas redistributivas; aquí lo único que cabe es un neomercantilismo feroz e inmisericorde que, en el mejor de los casos, genera crecimiento empobreciendo a las mayorías sociales. Los ciudadanos europeos empiezan a entender el significado de la lex mercatoria que impera en Europa: voten lo que voten, siempre es lo mismo. Y si alguien osa desafiar la autoridad de Bruselas, los mercados le hacen entrar en razón desencadenando ataques especulativos hasta provocar un corralito bancario. Primero fue Grecia. Ahora, tal vez, Italia.

martes, 7 de marzo de 2017

La UE una cuestión nacional:¿ Es esta la Europa de los Pueblos?


José Castaño Hinojo
Colectivo Prometeo
FCSM
   En las democracias plenas, los intereses de los Estados y los de los pueblos deberían coincidir; si son divergentes, la democracia es una farsa. ¿Qué ha pasado en España? Las 100 personas más ricas acumulan una riqueza equivalente al 18% del PIB cuando casi el 29% de la población está en riesgo de pobreza. Es legítimo hacerse estas preguntas: ¿Por qué cada vez aumenta más la riqueza de los ricos al mismo tiempo que crece la precariedad, el paro y la pobreza de los trabajadores? ¿Qué tiene que ver esa situación con las políticas dictadas por la UE?
    Durante casi tres décadas se fueron creando las condiciones para la construcción de la Comunidad Económica Europea, basada en el crecimiento de la producción, el empleo y el consumo, que trajo como consecuencia un progresivo estado del bienestar. Ello fue posible con la aplicación de políticas económicas keynesianas, desarrolladas alternativamente tanto por gobiernos socialdemócratas como por cristianodemócratas, en parte por atajar la llegada al poder de los partidos comunistas. Estas políticas, aplicadas desde un capitalismo humanizado, se asentaban en los principios ilustrados que orientaron a Europa tímidamente desde el siglo XVIII: libertad individual; estado del bienestar y justicia social universal; separación de poderes, estado laico, libertad de religión, expresión y prensa; derecho a la educación y a la sanidad...

martes, 23 de febrero de 2016

Otras visiones,otras lecturas:"La UE es una Institución profundamente Antidemocrática"




( Manifiesto de personalidades de la izquierda británica sobre el próximo referéndum )
    La lamentable farsa de la "renegociación" de David Cameron sobre la continuidad de Gran Bretaña en la UE sólo ha servido para subrayar el carácter regresivo y antidemocrático de esta institución (Informe, 16 de febrero). Sabemos que la extrema austeridad forzada al pueblo griego no es sólo no-democrática en sí misma, sino que también profundamente anti-democrática porque las instituciones de la UE nunca permitirán que se exprese la opinión de la mayoría de la población si ésta va en contra el proyecto de libre mercado.
   La UE se ha comprometido de manera irreversible con la privatización, los recortes sociales, los salarios bajos y la erosión de los derechos sindicales. Esta es la razón por la cual las fuerzas dominantes del capitalismo británico y la mayoría de la clase política están a favor de continuar en la UE. La UE está irrevocablemente comprometida con la asociación transatlántica para el comercio [TTIP] y la inversión y otros nuevos acuerdos comerciales, que representan la mayor transferencia de poder al capital que hemos visto en una generación.
Las afirmaciones que la libre circulación de los trabajadores dentro de la UE es una barrera para la xenofobia son falsas. Sin derechos laborales y una alternativa a la austeridad, los migrantes son presa de las fuerzas xenófobas con o sin el acuerdo de Schengen. Y, lo que es más grave, "Europa fortaleza" asegura que los que están fuera del cartel de las naciones de la UE son objeto de un círculo de discriminación vicioso si tienen suerte, o ahogados en el Mediterráneo si no  latienen.
Estamos a favor de una visión positiva del futuro de Europa basado en la democracia, la justicia social y la sostenibilidad ecológica, no en el ánimo de lucro de una pequeña élite. Por estas razones estamos comprometidos a presionar por la salida de la UE en el próximo referéndum sobre la pertenencia del Reino Unido a esta organización.
Mick Cash
General secretary, National Union of Rail, Maritime and Transport Workers
Ian Hodgson
President, Bakers, Food and Allied Workers’ Union
Tariq Ali
Writer and broadcaster

sábado, 13 de febrero de 2016

Jornadas Plan B Europa. Madrid 19-21 de febrero

El próximo fin de semana se celebrarán en Madrid las Jornadas sobre el Plan B en las que participarán destacados activistas a favor de la construcción de una Europa democrática y alternativa a la actual. En el enlace tienes toda la información sobre el evento

viernes, 29 de enero de 2016

Comunicado de la Coordinadora Europea Anti-Euro




París, 22 de enero de 2016

POR UN PLAN B En EUROPA DE A a Z...


Los Planes B florecen de París a Madrid pasando por Berlín. Pero ¿A,B o C, cuáles son realmente las intenciones políticas de los organizadores de estos debates?


A.  Los organizadores del debate Por un Plan B en Europa, que ha tenido lugar en Paris el 23 de enero, han reunido un panel de participantes con posiciones muy lejos de ser comunes. Aquellos como Oscar Lafontaine, aislado dentro de Die Linke - que aboga por abandonar el euro desde hace varios meses al menos - o como Frédéric Lordon o Emiliano Brancaccio, Costas Lapavitsas, ¿tendrán puntos de vista convergentes con los alter europeístas que toman la palabra y parecen querer "salvar a Europa"?

Éstos, igual que los organizadores de este encuentro, reivindican una renegociación de los tratados: "Nuestro plan A: trabajar en cada uno de nuestros países y, conjuntamente, en todo Europa, por una renegociación completa de los tratados europeos". Es una peligrosa ilusión pretender que esto es posible. ¿Cómo se puede entender una renegociación de los tratados en beneficio de las clases dominadas sin cancelar los tratados y sin devolver la soberanía nacional a cada país de la Unión? Para los organizadores, en efecto, "Ninguna nación europea puede avanzar hacia su liberación de forma aislada". Uno sólo puede temer que el Plan B en París se convierta en el Plan C en Berlín o Madrid ...


sábado, 11 de abril de 2015

La historia jamás contada de la integración europea



Héctor Illueca Ballester
Doctor en Derecho e inspector de Trabajo y Seguridad Social
Mesa Estatal FCSM
     Antes de que me llamen germanófobo, o alguna cosa peor, déjenme advertirles que guardo un gran respeto por la cultura alemana, a la que hay que atribuir proezas intelectuales tan fecundas como las de Immanuel Kant o Karl Marx. Las obras de estos autores, entre otros que no viene al caso citar, influyeron decisivamente en mi forma de ver el mundo y de ubicarme en el mismo, aunque admito que el imperativo categórico o la teoría de la plusvalía no están muy de moda en nuestra sociedad. Pero esa es otra historia. El caso es que este sentimiento de respeto no me impide valorar críticamente las complejas relaciones que siempre han existido entre Alemania y Europa, históricamente caracterizadas por las pretensiones hegemónicas del país germano. O, por expresar la idea con otras palabras, la consideración debida al pueblo alemán o el respeto hacia su cultura no deberían ocultar que Alemania siempre ha sido un problema para Europa.
    En efecto, Alemania se convirtió en un problema para Europa desde el mismo momento de su nacimiento, allá por 1871. El genio maquiavélico de Bismarck dio a luz una gran potencia política y económica en el corazón del Viejo Continente, superando la precaria condición de una nación sin Estado que estaba paralizada por el particularismo. Las ambiciones expansionistas se desarrollaron muy rápidamente entre sus clases dirigentes. El denominado pangermanismo, una ideología que apelaba a la creación de un imperio colonial en territorio europeo, arraigó en numerosos intelectuales, industriales y políticos conservadores, constituyendo un movimiento que ejerció gran influencia entre la aristocracia terrateniente y militar durante las décadas que precedieron a la Primera Guerra Mundial. Llama la atención que una de las ideas más difundidas en los círculos pangermanistas fuera el establecimiento de una unión aduanera en Europa, una especie de mercado común europeo que permitiría reforzar la hegemonía industrial de Alemania y contrarrestar la competencia británica y norteamericana. ¿Les suena? Sigamos.