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domingo, 26 de abril de 2020

Julio Anguita. Más allá de un Pacto (y III)

  
J.L. David: Juramento del Juego de la Pelota


Fuente:El Economista

Julio Anguita
Colectivo Prometeo 

    Tres son, a mi juicio, las características que definen el momento de extrema excepcionalidad que nos ha correspondido vivir. La primera, un Gobierno enfrentando -como puede - una situación de pandemia muy grave que además de profundizar la previamente existente crisis económica y social ha evidenciado además los errores y faltas de infraestructuras públicas originadas durante décadas por el neoliberalismo gobernante. La segunda, una oposición de derechas en la que el componente de ideología reaccionaria obvia la crítica (en su sentido etimológico de análisis), y la sustituye por la zafiedad, el insulto y el uso goebbelsiano de la red. Y en tercer lugar, la progresiva generalización de una sensación premonitoria de que tras la Covid-19, las cosas ya no serán lo mismo que hasta ahora. Y efectivamente las cosas son así: o se consigue un salida directamente imbricada en los DDHH y en una nueva relación seres humanos - Naturaleza o, por el contrario, se impondrán salidas en las que el componente de darwinismo económico y social sea el vector estructurante de la sociedad.
Si la opción es la primera, se debe admitir que la acción gubernamental en solitario, será insuficiente. O la mayoría social asume el laborioso tránsito o no habrá respuesta económica, social y cultural democrática. Y ello implica la necesidad de un proyecto de acción y la existencia de una masa crítica ciudadana informada, activa y actuante. Pero para que esto último sea posible, a pesar de la complejidad y dificultad que ello implica, se hace necesaria una motivación, una acción que permita a la ciudadanía oír, informarse y simultáneamente participar. ¿Cómo sería?

    Creo que ante el Congreso de los Diputados deberían comparecer en sesiones retransmitidas: sindicatos, Ibex 35, organizaciones empresariales de todos los sectores de la producción, banca, cajas de ahorros, Banco de España, asociaciones de consumidores y usuarios, universidad y mundo de la ciencia e investigación, cultura, arte e intelectualidad, medio ambiente y cambio climático, salud, educación, feminismo, Federación de Municipios y Provincias (FEMP) y jubilados y pensionistas.

viernes, 10 de abril de 2020

Julio Anguita: Más allá de un pacto (I)


Fuente: RT

Fuente:El Economista 
Julio Anguita
Colectivo Prometeo 

   Ante la situación originada por el coronavirus, el presidente del Gobierno -y alguno de sus ministros también- han planteado la conveniencia de un gran acuerdo político que permita consensuar una línea de actuación gubernamental capaz de afrontar la travesía económica, social y política posterior a la pandemia. La argumentación presidencial se ha inspirado en dos momentos históricos: las palabras de John F. Kennedy el 20 de enero de 1961 en su toma de posesión presidencial y los llamados Pactos de la Moncloa en la España de 1977.
   Cualquier ciudadano o ciudadana que haya oído la intervención de Sánchez apelando a la unidad, al entendimiento y a la priorización del bien general sobre el particular, no tiene por menos que sentirse en sintonía con el presidente del Gobierno. Sobre todo cuando ese mismo ciudadano y esa misma ciudadana barruntan - con una notable carga de sentido común- que a la crisis originada por el Covid-19 se le añaden los restos de la del año 2008 y la que económica, social y climáticamente está en marcha. La apelación al esfuerzo común para defender el bien común, goza por sí misma e independientemente de los ejemplos que lo niegan cotidianamente, de buena acogida por parte de la mayoría social. Es lo justo; es de sentido común.

martes, 7 de abril de 2020

Julio Anguita: Romper el maya



Fuente:El Economista
Julio Anguita
Colectivo Prometeo

   Para el hinduismo, el ser humano está envuelto y atrapado en un mundo ilusorio y fantástico en el que la realidad queda oculta y velada por un estado de ánimo y de falta de consciencia denominado "maya". Los griegos distinguían entre la episteme y la doxa. El primer vocablo hace referencia al saber científico y sólido que es buscado intencionadamente; el segundo significa opinión, es decir el saber que tenemos sin haberlo buscado y es transmitido por la tradición, las relaciones sociales, los credos religiosos, las ideologías políticas y -muy especialmente en esta época- los medios de comunicación de masas y el uso masivo y frecuente de la red. El problema de nuestros tiempos radica en que la doxa suplanta y sustituye a la episteme y el maya deviene en verdad oficial, verdad estadística, verdad económica, verdad cultural, verdad política, verdad científica y verdad jurídica. Toda una contrarrevolución copernicana; el mundo al revés.
    El coronavirus ha rasgado el velo del maya y ha permitido atisbar los pies de barro del ídolo neoliberal y la realidad que su discurso y sus valores mistificaba. La UE, presentada como garantía de cohesión económica y social ofrecida en la década de los años noventa del pasado siglo, aparece ahora como lo que ha sido siempre: una moneda única y poco más. Que cada cual luche contra el virus como pueda; todo lo más se le permite endeudarse sin el aval solidario del conjunto. Las víctimas del paro, la precariedad, los recortes y las privatizaciones en aras de las macrocifras y de los intereses oligárquicos, aparecen ahora como la base fundamental e insustituible de la sociedad: trabajadores y funcionarios de los servicios públicos, de la agricultura, la ganadería, la alimentación, del reparto de mercancías vitales, de la información a pie de calle, del transporte, de la construcción, de la investigación, de la cultura y -en fin- de todo aquello útil, indispensable y valioso que permite la existencia de una sociedad. Desde esta base y solo para ella, tanto el derecho como la Política, tienen su razón de ser y ejercer. Esta es la única Patria por la que luchar y la única evidente cuando se rompe el maya de la alienación, la aculturación y la enajenación consumista, castiza y cutre.

viernes, 27 de marzo de 2020

Julio Anguita: Ya nada será igual



Obra de Bansky

Fuente:El Economista

Julio Anguita
Colectivo Prometeo

    La pandemia pasará y dejará un rastro de víctimas mortales considerable, al menos para esta parte del mundo nada acostumbrada a tragedias como ésta. Súbitamente, la realidad nos ha mostrado cuán vulnerables somos y cuán vulnerables podemos llegar a ser. Vulnerables como especie imbricada en la dialéctica vida-muerte, de la cual no podemos evadirnos, pero vulnerables también según el tipo de sociedad en la que estamos viviendo.  
   En la Edad Media histórica -y en las particulares manifestaciones de la misma, fuera ya de su tiempo oficial específico– plagas, epidemias y pandemias era asumidas como señales inequívocas del castigo divino; es decir, al dolor y sufrimiento se le añadía además, un surplus de pecado y culpabilidad. Incluso las expectativas de una recompensa ultraterrena eran dudosas e inciertas ante la existencia de un infierno en el que se precipitaban las almas de quienes habían incurrido en las iras de un dios colérico y vengativo.

La Ilustración primero, los avances de la ciencia y la técnica después, aunados por las revoluciones y cambios socioeconómicos posteriores, condujeron al reconocimiento universal de los DDHH y del llamado Estado del Bienestar. La muerte seguía siendo inevitable pero la vida era un bien en sí mismo y como tal había que cuidarlo, potenciarlo y hacerlo cada vez más duradero en el tiempo y en la calidad del mismo. La vida como bien personal, pero también y a la vez, como proyecto social compartido, se erigió en el centro de la cosmovisión filosófica, social, cultural y política. Este giro copernicano conllevaba falta de perspectiva de incalculables consecuencias: el ser humano, auto-coronado como rey de lo existente, usaba y abusaba de la base que lo sustentaba y de la que formaba un todo indisoluble: la Naturaleza
    El neoliberalismo globalizador y su mística del crecimiento sostenido, la rentabilidad dineraria y el Estado mínimo, estableció una cosmovisión de incalculables y dañinas consecuencias: la vida era, en resumen, un gigantesco libro de asiento en el que el "debe" y el "haber" en términos monetarios, constituían el ideal de vida. El Índice de Desarrollo Humano (educación, sanidad, derechos sociales y calidad de vida (IDH) era preterido en favor del Producto Interior Bruto (PIB). El Estado fue presentado como una rémora que debía ser reducido a la menor expresión posible, En consecuencia, el Estado quedaba reducido a su función coercitiva y a aquellas tareas que la iniciativa privada no veía como rentables.

lunes, 23 de marzo de 2020

Julio Anguita:Ensayo general

Calle de Wuhan.Getty Images


Fuente:El Economista

Julio Anguita
Colectivo Prometeo
 
    El coronavirus se expande por España y en consecuencia el Gobierno ha decretado el Estado de Alarma. Una parte dela ciudadanía ha asumido que debe seguir las instrucciones de las administraciones públicas y de las instituciones. Sin embargo muchos otros han creído que era la ocasión para tomar unas vacaciones y se han ido de casa hacia lugares de descanso; huían del virus y tal vez lo hayan difundido. Las fuerzas políticas de la oposición se han sumado -con alguna reticencia- al mensaje gubernamental de que estamos ante una situación excepcional corroborada por las calles vacías y que exige acopio de fuerzas y sintonías operativas.
    Hay una especie de estupor ¿cómo es posible algo que parece retrotraernos a la peste medieval y a otras catástrofes que creíamos ya desterradas de nuestro mundo? La ciudadanía de a pie -pero también políticos y creadores de opinión- se han dado cuenta de que la benaventina "ciudad alegre y confiada", puede ser tan vulnerable como otros mundos exóticos, lejanos y oficialmente retrasados.
    Súbitamente y para una parte de la opinión pública, el Estado cobra un protagonismo que en tiempos de bonanza económica o seguridad sanitaria habría sido contestado y criticado. El pequeño empresario, el trabajador precario, el sector turístico, claman por inmediatas compensaciones en esta hora de inquietud. ¿Se han dado cuenta de que en las horas de vacas gordas hay que prevenir éstas de vacas flacas? De ser execrado y responsabilizado de todos los males, el Estado aparece como la tabla salvavidas con medios, responsabilidad y apoyatura legal para afrontar un problema que afecta por igual a toda la ciudadanía con independencia de ideologías, estatus social o nivel cultural.

jueves, 5 de marzo de 2020

El 'lebensraum' de Trump (III)

El Bosco:La tentación de s.Antonio

El Economista
Julio Anguita
Colectivo Prometeo

    En 2015 Obama dijo en la ONU: "Dirijo las fuerzas armadas más fuertes que el mundo haya conocido. Y nunca dudaré en proteger a mi país, unilateralmente y mediante la fuerza donde sea necesario". Con ello, el Premio Nobel de la Paz subrayaba el epitafio que cubría la losa funeraria de las NNUU desde la intervención de la OTAN en Yugoslavia en 1999 y la invasión de Irak decretada por Bush hijo en 2003. Una intervención con la anuencia servil y co-responsable de Aznar, Tony Blair y Antonio Gutierres, actual Secretario General de las NNUU. Al final de su mandato de ocho años, Obama podía exhibir una hoja de servicios de guerra permanente en Afganistán, Irak y Siria y, además, con intervenciones militares para luchar contra el terrorismo en Libia, Pakistán, Somalia y Yemen.
    El que el gasto militar de Trump se haya disparado, y sea la mitad del mundial, o que no se vean indicios de que desaparezcan algunas de las 800 bases de EEUU en el mundo, o alguna que otra de las 11 flotas permanentes surcando los mares, no puede hacernos olvidar que el imperialismo norteamericano viene de lejos. Las paroxísticas amenazas y declaraciones del actual presidente son y representan la consciencia de que el Nuevo Orden Internacional basado en la Pax americana ya no es ni tan inexorable ni tan generalmente aceptado. Y de ahí la extrema peligrosidad de la situación. Durante más de un siglo a la opinión pública americana se le ha ido inculcando cuatro ideas-fuerza: la primera, que sustenta la ideología exclusivista del mercado y la competitividad, y sanciona como antihéroe al loser (perdedor en la vida social). La segunda eleva a EEUU como campeón de la libertad y la democracia, aunque a veces "incomprendido por los beneficiaros" de sus esfuerzos. La tercera se asienta en la permanente existencia de un enemigo interno y externo en constante actividad conspirativa y subversiva contra el modo de vida americano: comunistas, terroristas, eje del mal, etc. Y la cuarta, manifestada por el Presidente Quincy y John Foster Dulles, Secretario de Estado: "Los Estados Unidos no tienen amigos sino intereses".

lunes, 24 de febrero de 2020

El 'Lebensraum' de Trump (II)



Fuente:El Economista
Julio Anguita
Colectivo Prometeo
      La Alemania nazi utilizó la palabra Lebensraum (espacio vital, hábitat) para justificar y desarrollar su proyecto de expansión, incorporando manu militari territorios de otros Estados, como fueron los casos de la anexión de Austria a Alemania (Anschluss) en marzo de 1938, o la de los Sudetes checos en octubre del mismo año. Tanto en un caso como en otro, Francia y Reino Unido cedieron, pensando que era lo mejor, para evitar una guerra que, al final, llegó. El soporte ideológico del Lebensraum lo constituían tres pilares: la pretendida superioridad aria, la supuesta necesidad de ampliar Alemania como consecuencia de su presión demográfica y la revancha contra el Tratado de Versalles de 1919, que la Alemania vencida en la I Guerra Mundial se había visto obligada a firmar. El creciente proceso de rearme y la prioridad a la industria militar, confirmaban que el proyecto expansionista y bélico de Hitler iba en serio.

lunes, 17 de febrero de 2020

El 'lebensraum' de Trump (I)





Julio Anguita
Colectivo Prometeo

   Es un hecho avalado que todos los imperios han hecho de la intervención militar fuera de sus fronteras una constante política que ha devenido en conformar su naturaleza intrínseca. Se trata de un círculo vicioso: a mayor presencia económica y militar, más intereses que defender y a más intereses, más confrontaciones con rivales que no se dejan esquilmar o aspiran a tener imperio propio. Y así sucesivamente. La Historia nos confirma también que, salvo en momentos de descarnada sinceridad, los imperios, sus intelectuales orgánicos, sus publicistas y sus dirigentes, enmarcan sus acciones en grandes construcciones teóricas, morales y de consenso generalizado: evangelización, humanismo, civilización, derechos humanos, democracia u orden mundial justo.
    ¿Nos limitamos a ser notarios de esta realidad, por mucho que la deploremos? ¿No hay referencia moral o jurídica que juzgue, corrija y sancione hechos que producen males y son fuente de ulteriores conflictos? ¿Con qué baremo medimos las actuaciones de los Estados y los Imperios en sus relaciones con los otros? ¿Existe una orfandad jurídica en las relaciones internacionales?

lunes, 10 de febrero de 2020

Julio Anguita: Mitos y dogmas



Füssli: La pesadilla (detalle)


Julio Anguita
Colectivo Prometeo
Fuente: El Economista

    Decía Levy Strauss que el mito se constituye por sí mismo como contexto y como referencia; es decir, no admite la prueba del cuestionamiento o la de su constatación con la realidad. Desde los tiempos más remotos, el mito ha cumplido tres funciones: la explicativa (origen del mundo, cosmogonías, dioses, etc.), asidero existencial (sentido de la vida, consuelo, etc.) y función pragmática (cohesión social, impulso y desarrollo de un proyecto, etc.) El dogma es un punto capital de un sistema, doctrina o religión presentado como innegable o irrefutable. A veces, el mito y el dogma se confunden, se solapan y suelen ser el soporte de instituciones, grupos varios y también de planteamientos con pátina de cientificidad.
    El discurso económico oficial sigue manteniendo como verdad inobjetable que el crecimiento sostenido o indefinido es la única vía para conseguir empleo y bienestar al conjunto de la sociedad. Esta aseveración apodíctica significa el aumento incesante (salvo en momentos de crisis y recesiones), de las actividades económicas que desembocan en transacciones mercantiles, y por tanto del PIB y del tamaño de la economía. Y ello se traduce, consecuentemente, en una presión permanente para obtener de la naturaleza y del medio rural cantidades crecientes de recursos, renovables o no, y devolverle cantidades, también crecientes, de desechos. Lo cual se traduce en un impacto ecológico igualmente creciente. Dada la finitud de los recursos y de los sumideros posibles, el proceso tendrá necesariamente que detenerse.

viernes, 24 de enero de 2020

Julio Anguita:Politizar la Política

Fuente:El Economista

    Julio Anguita
    Colectivo Prometeo
  Durante una sesión de la Junta de Portavoces del Parlamento Andaluz allá por el año 1994, y tras una propuesta del portavoz de Izquierda Unida, el portavoz de otra fuerza política se dirigió airado al Presiente y le espetó: " Sr. Presidente, esto es inaceptable, el portavoz de IU quiere politizar este Parlamento". Hace unos días el Vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias comentó en televisión que los tribunales europeos habían humillado a los españoles en relación a los procedimientos y decisiones tomados por estos últimos con respecto al procés. Precisamente una semana antes, el PP había utilizado la palabra humillación para el mismo hecho y con el mismo sentido que el comentado por Iglesias.
   La respuesta del Consejo General del Poder Judicial no se hizo esperar. El CGPJ advirtió que se evitase "el cuestionamiento de la independencia, la imparcialidad y la profesionalidad de los jueces" y señaló, además, que no "se politizase la Justicia". La primera afirmación causa asombro ¿En qué momento de las declaraciones de Iglesias se cuestionó lo que los jueces apuntan? Pero lo que ya resulta preocupante, porque denota una deriva peligrosa del lenguaje y la Política, es advertir que el ejercicio de la actividad política es, puede ser en sí mismo, un ataque a la Justicia ¿Son acaso dos esferas incompatibles la Política y la Justicia? Veamos.
   La RAE define la Política como Ciencia que trata del gobierno y la organización de las sociedades humanas, especialmente de los Estados. Y de la misma manera, la RAE dice que Politizar es dar contenido o carácter político a cosas, acciones o pensamientos que normalmente se caracterizan por no tenerlo.

lunes, 20 de enero de 2020

Temple

Fuente:El Economista
Julio Anguita
Colectivo Prometeo
   La RAE define temple en su sexta acepción, como fortaleza enérgica y valentía serena para afrontar las dificultades y los riesgos. Y temple van a necesitar tanto el nuevo Gobierno en su conjunto, como los ministros de Unidas Podemos especialmente. Se cometería un error grave si se piensa que los aspavientos, las estridentes y las beocias soflamas de los dirigentes de la trinitaria derecha, son algo más que la rabieta de unos -política y socialmente- malcriados. La primera línea de la oposición de derechas la van a constituir las instituciones donde gobiernan o tienen representación notable: comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos. Desde ellas se lanzará un fuego graneado de supuestos o reales agravios comparativos territoriales. Y junto a ello, una persistente movilización ciudadana para la defensa de España y la Constitución. El Congreso de los Diputados y el Senado serán el escenario preferente de una permanente representación de la trifulca, que no tendrá otro objetivo que llevar a la calle una sensación de caos, degradación de la Política y exhibición permanente de debates anecdóticos y fuera de contexto.
   Paralelamente a lo anterior, el Gobierno va a ser combatido con una labor de zapa desde los entresijos de la Administración del Estado y sus cloacas, una parte mayoritaria del poder económico, la Iglesia, sectores de la Justicia caracterizados por su afección a un franquismo travestido, la presión gremial de sectores oligárquicos de las Fuerzas Armadas y, sobre todo, por los medios de comunicación afectos y dependientes económica, ideológica y políticamente de todos ellos.

lunes, 13 de enero de 2020

Razón, justicia, legalidad y firmeza


Caricatura española siglo XIX.Poco han cambiado

Fuente: El Economista
Julio Anguita
Colectivo Prometeo

     Se han echado al monte, o tal vez no lo abandonaron nunca. Constituyen la España negra, nacional-católica, cuartelera (que no patriótica). Una España enemiga de la razón, la inteligencia y el saber que conciencian, vividora y parásita directa e indirecta de las ubres del Estado, enquistada -a través de sagas familiares- en los entresijos de la Administración Pública, "demócrata de toda la vida" si es ella la que gobierna, exclusivamente "europeísta" para implantar políticas antisociales, adalid de tres o cuatro artículos de la Constitución y del Título II, pero indiferente al resto de la misma. Por ella nunca han pasado las servidumbres legales, cívicas, morales y democráticas del Estado de Derecho que tanto mencionan. Como tampoco han pasado un mínimo de conocimientos históricos (salvo el cómic sobre el Cid) que les hagan reflexionar sobre este precipitado histórico llamado España a la que tanto dicen amar.
    Supongo, o mejor quiero suponer, que las organizaciones sociales, políticas y culturales, con un mínimo sentido humanístico de lo que significa Modernidad o lo que conlleva defender los Derechos Humanos, se han dado cuenta de lo que en esta hora de España nos estamos jugando. Y no es una simple cuestión de apoyo o no apoyo al Gobierno de PSOE y UP, sino de ajustar la vida social, política y ciudadana al desarrollo de los contenidos íntegros del texto constitucional de 1978. Porque -no nos confundamos- lo último que nuestra cavernaria derecha quisiera ver es la legalidad constitucional desplegada desde todas sus potencialidades y llenando plenamente a los tres Poderes del Estado. Convendría una lectura reposada y reflexiva del texto constitucional y sus posibles aplicaciones.

lunes, 25 de noviembre de 2019

Julio Anguita:Cataluña es un problema político, no judicial




Julio Anguita
Colectivo Prometeo


    Hace unos días, el Centre d´Estudis d´Opinió de la Generalitat de Catalunya, ha publicado una encuesta cuyo trabajo de campo concluyó unos días antes de la sentencia del "procés". El trabajo merece ser leído, estudiado y reflexionado. Solamente voy a reproducir las respuestas a dos preguntas.
A la pregunta ¿qué relación entre Cataluña y España prefiere? las respuestas son las siguientes: Cataluña, una región de España (7,8 por ciento); Cataluña, una comunidad autónoma de España (28 por ciento); Cataluña, un Estado dentro del Estado Federal Español (21,6 por ciento); Cataluña, un Estado independiente (33,6 por ciento)
    Cuando se le pregunta a los encuestados sobre su grado de confianza referente a veinte instituciones, ocupan los tres primeros lugares: la Universidad, los Mossos d`Esquadra y la Guardia Urbana. Los tres últimos son: la Iglesia Católica, la Monarquía y la Banca.
   Con la vista puesta en estos datos, con el recuerdo de todo el proceso que ha desembocado en la situación actual de ruptura de puentes de diálogo y en consecuencia con la línea expositiva de las anteriores entregas, no es en absoluto arriesgado creer que el único camino posible para desactivar el conflicto y encontrar una solución de futuro es el de una consulta a la población catalana sobre su visión de la relación entre España y Cataluña. A mi juicio, son tres las referencias que deben tenerse en cuenta a la hora de evaluar la propuesta: los ejemplos de Quebec y Escocia, la posible viabilidad constitucional de la misma y la propuesta que sobre un derecho de libre determinación consensuado hace el profesor Juan Ramón Capella, catedrático emérito de Filosofía del Derecho, Moral y Política de la Universidad de Barcelona.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Julio Anguita:Sensatez, valentía y proyecto (III y IV)




Fuente: El Economista
Julio Anguita
Colectivo Prometeo

III

    La Constitución de la II República en su artículo 8º establecía que el Estado español estará integrado por Municipios mancomunados en provincias y por las regiones que se constituyen en régimen de autonomía.
   La palabra "nacionalidad", referida a cualquier ente autónomo que pudiera crearse, no aparece ni una sola vez en el texto. En función del citado artículo Cataluña obtuvo su estatuto de autonomía en 1932, Vizcaya, Guipúzcoa y Álava (no se nombraba a Euskadi), en 1936. El de Galicia fue aprobado por las Cortes de la República en el exilio mejicano en 1945. En los tres estatutos cada región se afirmaba como parte constitutiva del Estado Español.
    Los entre bastidores de la Transición, llenos de presiones y amenazas por parte de los poderes fácticos del franquismo, tabúes y pies forzados (la monarquía), produjo la Constitución de 1978 en la que aparecen los términos regiones y nacionalidades aunque sin especificar quienes eran unas y otras. A pesar de ello se sobreentendía que las nacionalidades eran las que habían tenido estatuto aprobado o gestado con la República y en consecuencia podían alcanzar un autonomía "de primera" según el artículo 151". Las demás autonomías disponían del artículo 143 para alcanzar una autonomía "de segunda". Andalucía rompió de manera sorpresiva el reparto previsto y logró su autonomía por el 151, aunque sin las consecuencias lógicas derivadas de aquella gesta del pueblo andaluz. La Constitución, por otra parte, reconocía los derechos históricos de los territorios forales y la especificidad de Navarra. Y junto a ello una Ley Electoral que primaba de manera muy significativa, a los partidos mayoritarios (PSOE y PP) y a los partidos nacionalistas (PNV, ERC y CiU).Y sobrevolando todo ello, el equívoco de fingir ignorar que los términos nación y nacionalidad son sinónimos. La Constitución, ante la realidad de una España plurinacional dio una larga cambiada, y a esperar que escampe. Pero sigue lloviendo.

martes, 5 de noviembre de 2019

Julio Anguita:Sensatez, valentía y proyecto (II)


Benlliure: Palique y trago


Fuente:El Economista

Sensatez, valentía y proyecto ( I)

Sensatez, valentía y proyecto (II) 
            Puede resultar ingenuo cuando no cándido, recurrir a la sensatez para abordar el conflicto que localmente se manifiesta en Cataluña, pero que afecta a la estructura misma del Estado diseñado en la Constitución de 1978.  Ese conflicto - larvado a veces y manifiestamente virulento en otras-  ha existido durante siglos sin que haya encontrado una voluntad política común para abordarlo con perspectivas de construir un nuevo marco estable para la convivencia. Durante siglos se ha puesto en práctica la máxima de Ortega y Gasset que decía que con Cataluña a lo más que se podía llegar era a conllevarse. ¿Cómo se ha ido expresando y planteando el problema? Para enfocar esta cuestión reproduzco una serie de citas breves que inducirán a reflexionar y a continuar indagando.
            Antonio Alcalá Galiano (1768- 1865) ante las Cortes de Cádiz:
            Uno de los objetivos principales que nos debemos proponer nosotros es hacer a la Nación Española una nación que no lo es ni lo ha sido hasta ahora.
            Valentín Almirall (1841-1904). Ideólogo del catalanismo político:
            Los catalanes son, por tanto, en  general tan españoles como los habitantes de las demás regiones de España.
            José Ortega y Gasset (1883-1955):
            Dado que España no existe como nación, el deber de los intelectuales es construir España.

lunes, 28 de octubre de 2019

Julio Anguita/ Sensatez, valentía y proyecto ( I):los pirómanos del artículo 155 y de la independencia en Cataluña



Pieter Brueghel: La parábola de los ciegos

[Nuestro querido compañero Julio  publicará en El Economista una serie de reflexiones sobre Cataluña.Esta es la primera entrega]

Julio Anguita
Colectivo Prometeo
Sensatez, valentía y proyecto (I)


                   Según la RAE el vocablo sensatez es sinónimo de sabiduría, juicio, lógica, reflexión, madurez, etc. Asimismo algunos sinónimos de valentía son esfuerzo, ánimo, temple, laboriosidad, tesón, firmeza, etc. la combinación de ambas series conduce a una virtud fundamental e imprescindible en la acción política: la prudencia. La prudencia política es la capacidad de pensar ante ciertos acontecimientos, o actividades sobre los riesgos posibles que éstos conllevan y adecuar o modificar la conducta para no recibir o producir perjuicios innecesarios, difícilmente reparables o irreparables del todo.  En esta hora de España y Cataluña, solamente la sensatez y la valentía, al servicio ambas de un proyecto de convivencia (que no de simple coexistencia), son la garantía de que podamos evitar, en primer lugar, la repetición de hechos históricos sangrientos y además sentar las bases de un nuevo marco constitucional para toda España. Necesitamos, pues, políticos sensatos, valientes, con propuestas superadoras del conflicto y - si no es mucho pedir – con algunas nociones de la llamada Historia de España.

         Desde mi condena a la violencia gratuita, salvaje y además inútil, no se puede considerar la de estos últimos días como algo inusitado o novedoso. A lo largo de la historia de Cataluña, y especialmente de Barcelona, han ido sucediéndose hechos violentos, con decenas de muertos y centenares de edificios destruidos. Una breve e incompleta reseña de los mismos se hace imprescindible para situarnos en una correcta evaluación de la realidad presente.

lunes, 21 de octubre de 2019

Julio Anguita: Última llamada a la razón política

El Bosco: La extracción de la piedra de la locura




Julio Anguita
Colectivo Prometeo
         La filtración de la sentencia sobre el procés constituye el último  y más cualificado escándalo de los que  siguen laminando, socavando  y degradando  la seriedad, la dignidad y la ejemplaridad que debieran ostentar las instituciones de un Estado democrático. Es un acto que denota la carencia de ética pública pero también de ética personal, e incluso corporativa. Creo que el texto filtrado es el que deberán firmar finalmente todos los miembros del alto tribunal; y lo digo porque escribo antes de que la sentencia sea publicada. A expensas de que esto sea así, al menos en lo verdaderamente importante, me atrevo a comentar lo que valoro como más adecuado porque puede, si hay voluntad  política, ser un marco de reflexión, debate y búsqueda conjunta de  soluciones. Me explico.

         De la sentencia ha desaparecido una auténtica monstruosidad jurídica que no es otra que la imputación de Rebelión a los hechos de carácter institucional y callejero desarrollados en torno al 1 de Octubre del 2017 en Cataluña. De haberse mantenido, se habría cerrado totalmente la oportunidad para el diálogo y el choque de trenes se acentuaría. El que la oportunidad exista no significa en absoluto que los incendiarios de una y otra parte dejen de aferrarse a sus particulares ilapsos de carácter nacionalista: tanto el del nacionalismo mayoritario en la Generalitat como el de la España esencialista, imperial y abstracta que, por cierto, no aparece en la Constitución de 1978. Empecinarse en que la única sentencia que cabe es la absolución, es tan irracional como adelantarse a unos hipotéticos hechos de la acción gubernamental en torno a la concesión del indulto. Unos y otros siguen  pensando que cuanto peor, mejor.

lunes, 14 de octubre de 2019

Julio Anguita: Las aguas vuelven al cauce


Otto Dix: Jugadores de cartas
Fuente:El Economista        
Julio Anguita
Colectivo Prometeo 
         Entre la barahúnda de noticias que, siendo flor de un día, configuran una realidad mental instalada en un permanente presente, destacan dos informaciones que ayudan a zafarnos de la tiranía de una actualidad centrada en el día a día sin perspectiva temporal ni secuencial. Ambas noticias nos permiten recobrar la memoria, la evidencia de procesos, la Historia en resumen: el mano a mano entre Felipe González y Mariano Rajoy en Vigo y la reciente mudanza de criterio de Albert Rivera.
         ¿Es algo novedoso que ambos ex-Presidentes coincidan en la necesidad y posibilidad de acuerdos, apoyos mutuos o incluso una coalición gubernamental entre sus respectivas formaciones políticas? ¿Hay sustanciales e irreconciliables diferencias entre ambos? A poco que hagamos memoria y desde la aprobación de La Constitución entre PSOE y PP, vía práctica de gobierno, vía discurso, han ido disciplinando a una mayoría social para asumir como necesarias e inevitables las políticas económicas y sociales privatizadoras de lo público, genuflexas ante la banca y de reforma del mercado laboral tendentes a la desregularización del mismo y a la pérdida de calidad de vida de la mayoría social.

  

sábado, 28 de septiembre de 2019

Vísperas de más dolor y confusión




 Fuente:El Economista

Julio Anguita
Colectivo Prometeo
Todo apunta a lo que el título indica. Es una situación que se viene configurando hace bastante tiempo, pero que ahora avanza hacia su consolidación a marchas forzadas, tanto fuera como dentro de España.

Un centenar de científicos del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia han adelantado algunas de las conclusiones que preparan para el sexto Informe del Grupo Intergubernamental de Expertos en cambio Climático a celebrar en el año 2021. En dicho avance se anuncia que para el año 2100 el aumento de la temperatura global no será de 4´8% grados como se había previsto anteriormente, sino entre 6´5 a 7 grados. Esta señal de alerta máxima no se ha visto reconocida en las almibaradas declaraciones y compromisos muy genéricos aprobados recientemente en la Cumbre del Cambio Climático convocada por la ONU. Esto ya se cierne sobre nuestros hijos, nietos y bisnietos. El problema para la inmensa mayoría de la ciudadanía no estriba solamente en quién o quiénes van a sufrir las consecuencias sino en quiénes, y en nombre de quiénes, van a aplicar las políticas de mayor escasez y austeridad. La resolución de esta incógnita constituye la garantía de que el problema se resuelva, o no, en beneficio de la mayoría de habitantes del planeta. Porque el cambio climático no es una cuestión generacional como ha afirmado Antonio Gutierres, Secretario General de la ONU, sino de la civilización industrial y el sistema económico ligado a ella.

lunes, 20 de mayo de 2019

Y además es imposible

  


Julio Anguita
Colectivo Prometeo  

     Cuando el torero cordobés Rafael Guerra Bejarano (1862 – 1941) se encontraba ante un problema de imposible resolución, sentenciaba: "Lo que no puede ser, no puede ser; y además es imposible". Unidas Podemos ha decidido enfrentarse al problemático dilema: ¿Se puede hacer con el PSOE un giro hacia la izquierda cogobernando con él? Y ha decidido que sí.
   Creo que en la España de hoy, y alejándome de cualquier tipo de rigorismo, la izquierda debiera tener un discurso político concretado en dos opciones estratégicas, presentes siempre en cada acción puntual: la superación del capitalismo y la asunción planificada de la política a llevar a cabo ante el cambio climático y el colapso de la civilización industrial. Y junto a estas dos líneas medulares, cuatro contenidos de priorización según la coyuntura, pero también irrenunciables: protagonismo de lo público, tanto en la economía como en la enseñanza, la sanidad y las políticas sociales. En segundo lugar la implantación de una democracia integral y radical en todas sus vertientes, especialmente en la de género. Como tercera línea propositiva, la laicidad efectiva del Estado. Y por último, la consecución de la III República Federal Española.
   Es obvio que esta propuesta solo puede tomar cuerpo legal y efectivo desde el poder político- institucional y su juego de mayorías y minorías resultante de los procesos electorales democráticos, pero es obvio también que sin una fuerza social, organizada y cohesionada en torno a la misma, esta nunca será posible aunque se tenga mayoría absoluta en las instituciones. La razón no es otra que la necesidad de contrarrestar los poderes fácticos, real y cotidianamente actuantes, con un contrapoder ciudadano. Y es que sin organización social y política, las ideas o las políticas más justas nunca se implantarán.