Público
25 de julio de 2013
Resultado del gran dominio que las fuerzas conservadoras tuvieron en
el proceso de transición de la dictadura a la democracia, España ha
continuado siendo uno de los países con mayores desigualdades de renta y
de propiedad. Ni que decir tiene que han habido cambios desde que se
estableció la democracia respondiendo en gran parte a intervenciones
públicas que han tenido un impacto redistributivo. Pero estas
intervenciones, siempre limitadas, no han conseguido que nuestro país
deje de ser uno de los más desiguales de la Unión Europea de los Quince
(UE-15), el grupo de países más ricos de la Unión Europea.
