Mostrando entradas con la etiqueta Campamentos Dignidad Extremadura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Campamentos Dignidad Extremadura. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de septiembre de 2024

8 de septiembre: La Extremadura del Poder




 Fuente: El Salto

Manuel Cañada


Hace tres años, en la tarde del 8 de septiembre, fallecía Juan Carlos Sobrino Tardío, al que todos conocíamos en Mérida por su apodo, El Cuco. Murió ahogado en el río Guadiana, a la edad de 53 años. El Cuco vivía en la barriada de San Antonio, el Barrio Bizcocho en la jerga popular, llamado así porque cuando el río se desbordaba en los años sesenta o setenta aquel enjambre de chabolas y casas humildes que los más pobres habían alzado, se impregnaban totalmente de barro. Algunas tardes de verano, cuando apretaba el calor, Cuco se bañaba en el río. Pero esta vez, le fallaron las fuerzas, el cálculo o el corazón y el aparentemente manso Guadiana se lo tragó para siempre.

El Cuco había trabajado en el campo, en la construcción y en lo que salía. Cuando estalló la crisis de 2008 estaba en Palma de Mallorca, perdió el empleo y regresó a Extremadura. Desde entonces las cosas no hicieron más que agravarse. Como le gustaba decir, no era capaz ya de conseguir trabajo “ni pagando”. El paro es, para muchas personas, la muerte psíquica, la muerte civil. Desguaza familias y vidas. Y cuando se funde con el alcohol genera una amalgama explosiva. A causa de un altercado, Cuco acabaría en prisión, donde pagó dos años y medio. “Me metieron preso porque fui con una escopeta de cartuchos en busca del karateka que me había pegado”, recordaba. Un desastre integral, un bala perdida sentenciarán, seguro, los bienpensantes, biencomidos y bien-enchufados.

Pero, ay, cuando los balas perdidas se despojan de la camisa de fuerza, del estigma que les ata, cuando se organizan y luchan. “Soy una piedra terrera/que el mundo desprecia al verme./ Soy un escombro cualquiera/pero en diciendo a romperme/doy un metal de primera”. El fandango de El Cabrero condensa con sabiduría la transformación que se produce cuando los oprimidos rompen el silencio y dicen su palabra. Cuco será una de las personas que, desde la barriada de Bellavista, empiecen a construir el primer movimiento de la renta básica en Mérida y Extremadura, del que nacería el Campamento Dignidad.

lunes, 20 de mayo de 2019

¿Parados? ¡Que se jodan!





 Manuel Cañada Porras
 miembro del Campamento Dignidad y de la Marea Básica contra el paro y la precariedad

    11 de julio de 2012, Congreso de los Diputados. Rajoy explica desde la tribuna los nuevos recortes sociales. Justo cuando anuncia una merma brutal en las ayudas al desempleo, entre el aplauso de los suyos se alza la voz enérgica de Ana Fabra: “Sí señor, muy bien, muy bien. ¡Que se jodan!”.
El exabrupto revela la catadura moral de la diputada del PP, pero nos equivocaríamos estrepitosamente si pensáramos que se trata de una simple grosería, privativa de una persona o de un partido. En el lapsus de la parlamentaria aflora un hondo desprecio de clase, reprimido habitualmente por la corrección y el cálculo político. En ese desdeñoso ¡que se jodan! se condensa toda una visión sobre el desempleo y los parados que está arraigada en la práctica cotidiana del poder. Veamos, para muestra, un reciente botón del abuso ordinario:
25 de abril de 2019, Mérida. Juan Carlos Nieto, funcionario en el Servicio Público de Empleo (SEPE) se dirige a la directora provincial de Badajoz para manifestarle su preocupación social y laboral ante la sanción que vienen sufriendo algunos desempleados. Todos los meses, entre ocho y diez parados –solo en la delegación de Mérida- son castigados con la suspensión de un mes en la prestación o el subsidio por no comparecer a los controles de presencia. Pero, como manifiesta Juan Carlos Nieto, los sancionados difícilmente pueden acudir a las convocatorias cuando las cartas han sido devueltas al remitente, es decir al SEPE, y por lo tanto desconocen la citación. “Este requerimiento, este control, no se hace de forma aleatoria sino que se efectúa de manera planificada y arbitraria con el objetivo de imputar una falta, y por tanto una sanción en la percepción de la prestación”, afirma el funcionario en su escrito, a quien esta actuación del organismo público para el que trabaja, le genera “no solo muchas dudas jurídicas, sino sobre todo morales”.

martes, 25 de septiembre de 2018

Para que la lucha continúe, todos y todas somos los Campamentos Dignidad Extremadura



Imagen de la entrada en el momento del informativo regional. Fuente: lamarea.com


    El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a las nueve personas de los Campamentos Dignidad de Extremadura que se atrevieron a protestar en el plató de TVE en Mérida (¿la televisión de todos los españoles?) pidiendo mejores condiciones de vida para la población extremeña más desfavorecida.

     Tienen que pagar 8.100 euros (900 por cabeza) más las costas de este juicio injusto. En total 11.562 euros. Llama la atención este castigo cuando los grandes poderes premian a estafadores, ladrones, golfos y sinvergüenzas. Es el momento de la solidaridad. De echar una mano a los que han estado tanto tiempo dando la cara por tanta gente humilde y machacada.
    Nuestro hermano Manolo Cañada, uno de los represaliados, se encarga de recordarnos todos los días, de palabra, pero sobre todo por su acción, que la solidaridad es la ternura de los pueblos. Pues ahora toca derrochar ternura, afecto, cercanía, solidaridad. Es el momento de, tras entrar y ver los distintos vídeos que las gentes de los Campamentos Dignidad están haciendo llegar a todos sitios, hagamos nuestra aportación para que la enorme injusticia cometida con ellos y ellas se transforme en cariño y ayuda. En ponernos en su pellejo y acercarnos a su bello acto de rebeldía.
    Desde el Colectivo Prometeo, además de solidarizarnos en todos los sentidos con nuestra gente de Extremadura, os instamos encarecidamente a que hagáis las aportaciones que sean posibles, y que animéis por vuestra cuenta a amistades y familia, en la cuenta corriente que tienen abierta para poder hacer frente al pago de la condena:
La Caixa
ES44 2100 4294 4322 0012 8747


¡¡SI NOS TOCAN A UNO/A, NOS TOCAN A TODOS/AS!!

     A continuación tenéis varios vídeos. Os recomendamos que los veáis. Ponen los pelos de punta. Dan ánimo y nos ayudan a seguir creyendo que hay otro futuro para nuestro maltrecho pueblo. Un futuro de derechos, de trabajo, de pan, de techo y de dignidad. Un futuro de solidaridad entre los trabajadores y trabajadoras de todo el mundo, sin importar de dónde vienen, qué creen o cómo hablan. Una clase trabajadora unida sin fronteras por sus condiciones de vida digna. Aquí tenéis al pueblo, unido, ayudándose, luchando y enarbolando la bandera de la dignidad. ¡Difundid, por favor!

domingo, 24 de diciembre de 2017

Extremadura: Encierro Campamentos Dignidad

Olivenza: Encierro de los Campamentos Dignidad

    20 compañer@s de los Campamentos Dignidad estamos encerrados en Olivenza, la localidad donde vive Guillermo Fernández Vara, Presidente de la Junta de Extremadura. Ante la negativa del párroco a darnos cobijo en la iglesia, la PAH de Olivenza nos ha cedido su sede donde pernoctaremos las próximas noches[ el encierro empezó anoche día 23].
    Agradecemos a la PAH su solidaridad que contrasta con el comportamiento antisocial del sacerdote de la localidad.
    La Junta de Extremadura ha presentado un proyecto de presupuestos que viola de modo flagrante las leyes contra la exclusión social y de emergencia social de la vivienda.En esas dos leyes se dispone negro sobre blanco, que se deberán destinar en el presupuesto del 2018 unas cantidades concretas  para renta básica de inserción ( 86 millones), mínimos vitales ( 12), ayudas de contingencia ( 3) y ayudas al alquiler (5). Los Presupuestos presentados le quitan 45'5 millones de euros a la población más necesitada de Extremadura.
   Vara maltrata de ese modo a más de 8.000 familias que podrían acogerse.Por eso hemos venido a su pueblo a decirle ¡¡BASTA!!
     BASTA  ya de pisotear derechos sociales. Exigimos el cumplimiento de la ley aprobada por el Parlamento y por ellos mismos. 
     Llamamos a la SOLIDARIDAD a todos los movimientos y colectivos sociales.
    ¡La lucha es el camino! 
Apoya, participa y difunde

[ Añadido del Colectivo Prometeo: Imaginamos hoy el sermón del párroco de Olivenza durante la misa del Gallo tronando contra aquellos que , según recoge su mito, se negaron a albergar a esa pareja a punto de dar a luz.¡Viva la coherencia! ] 

domingo, 22 de octubre de 2017

Manuel Cañada: “Los que más utilizan la palabra España son los ladrones de este país”

Con motivo de su visita para la presentación de su libro "La dignidad: última trinchera", Alejandra Luque, de Cordópolis, le hizo esta preciosa entrevista a nuestro querido compañero y maestro Manolo Cañada. Como veréis, rebosa dignidad, la clarividencia que sólo da estar en el barro todos los días, y la sapiencia de un "ratón" de biblioteca.
Aprovechamos para animaros, una vez más, a leer el libro, que nos os dejará indiferentes.

http://cordopolis.es/2017/10/22/manuel-canada-los-que-mas-utilizan-la-palabra-espana-son-los-ladrones-de-este-pais/
Julio Anguita y Manolo Cañada en el entonces recién ocupado Colegio de Educación Infantil Rey Heredia, en octubre de 2013.



Para tener acceso a la entrevista, podéis pinchar sobre la foto o aquí.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Córdoba: Presentación "La Dignidad, última frontera"

   Ayer tarde/noche  en el patio del Rey Heredia pudimos disfrutar de la lucidez y solvencia intelectual de nuestros queridísimos Manolo Cañada y Julio Anguita. En pocos días os ofreceremos el vídeo íntegro del acto


lunes, 9 de octubre de 2017

Manolo Cañada en Córdoba




Os esperamos el próximo martes, 10 de octubre, a las 19'00, en el C.S. Rey Heredia, para asistir la presentación del libro de nuestro queridísimo compañero y activista infatigable, Manolo Cañada. Os recomendamos que no os lo perdáis. Presentará el acto Julio Anguita, quién también prologa el libro. El título ya es lo suficientemente sugerente: "La dignidad, última trinchera". Escuchar a Julio y a Manolo, toda una enseñanza. El libro, para tener en la mesilla de cabecera.

martes, 19 de septiembre de 2017

Extremadura: Concentración por una Educación Pública, Gratuita y de Calidad

 
 
 
CONCENTRACIÓN POR UNA EDUCACIÓN PÚBLICA GRATUITA Y DE CALIDAD

     Hacemos un llamamiento a todas las madres y padres, asociaciones estudiantiles, AMPAS, sindicatos, etc., a vernos el próximo viernes 22 de septiembre en la concentración en las puertas de la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura, para exigir:

1- Gratuidad total de la enseñanza en educación infantil, primaria y secundaria. Ya es hora de que cumplan los gobernantes con el artículo 27 de Constitución, dónde dice que "la enseñanza básica es obligatoria y gratuita". A las familias no nos vale que quieran cumplir la Constitución para unas cosas y para lo importante que nos afecta en el día a día no se cumpla.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Colegio San José: Una medalla al privilegio



 [ Nuestro querido compañero Manuel Cañada nos regala un lúcido artículo que compendia de manera genial el binomio " clasismo/ educación para una élite"]
Manuel Cañada
FCSM 
 
“No tiene reparo alguno en decir que cada vez que pasa por Villafranca de los Barros siente necesidad de entrar en el Colegio San José para visitar a la Virgen que se venera en la capilla”. La frase es del periodista Antonio Ortiz y el devoto feligrés al que se refiere el reportaje publicado en el diario Hoy el 3 de octubre de 2006 no es otro que Guillermo Fernández Vara, exalumno del colegio jesuita durante siete años y hoy presidente de la Junta. El mismo que, hace unas semanas, anunciaba la concesión de la Medalla de Extremadura a esa corporación religiosa. Así, sin anestesia, sin pudor alguno. Así se hacen las cosas todavía en esta tierra marcada a sangre y fuego con la señal indeleble del caciquismo.
“El dinero tiene, entre otras infinitas virtudes, una calidad detergente. Y múltiples cualidades nutricias”. En una de sus últimas novelas, Rafael Chirbes ponía este fogonazo de lucidez en la boca de Esteban, uno de esos personajes-abreojos con los que el escritor valenciano retrataba la argamasa moral sobre la que los ricos del país, viejos y nuevos, han construido su dominio a lo largo de décadas. El poder comparte con el dinero su capacidad blanqueadora. La adjudicación de la medalla al Colegio San José persigue acicalar el relato legitimador de la crema social y política de Extremadura y, para ello, nos presenta el privilegio tras el formato de la excelencia educativa. Las élites se condecoran a sí mismas.
El galardón, acordado por los dos grandes partidos, constituye un poderoso símbolo sobre el entramado y la fortaleza de las redes del poder en Extremadura. Si hay un colegio en la región que represente a la casta política y económica durante todo el siglo XX ese es, sin duda alguna, el centro donde estudió Fernández Vara. El Colegio San José de Villafranca ha sido el Pilar extremeño, por sus pupitres ha pasado una parte muy significativa de las élites judicial, universitaria, empresarial o política. Junto a nombres conocidos del mundo de la cultura y el espectáculo como Rafael Sánchez Ferlosio, Juan Luis Galiardo, José Manuel Soto o Lucía Dominguín, en sus aulas se han formado algunos de los exponentes más señeros de la aristocracia y el latifundismo patrio como Antonio de Vargas-Zúñiga y Montero de Espinosa, II Marqués de Siete Iglesias y primer director de la Real Academia de Extremadura o Francisco Fernández-Daza y Fernández de Córdoba, fundador de la Asociación Nacional de Caballos de Pura Raza Española.
   Como es sabido, por el Colegio Nuestra Señora del Pilar, en Madrid, han transitado ministros, embajadores, fiscales generales del Estado y altos cargos de la política. Pero, salvando los condicionantes de periferia geográfica, el Colegio San José de Villafranca no le va a la zaga en lo que a densidad oligárquica se refiere: en sus clases se han adiestrado políticos franquistas como Francisco Bonilla Pérez de Guzmán el Bueno, presidente de la Diputación Provincial de Cáceres y procurador en Cortes, o Álvaro Lapuerta, también procurador  y, posteriormente, responsable de las finanzas del PP entre los años 1993 y 2008. Y, tras la transición democrática, una auténtica pléyade de alcaldes y concejales de municipios de Extremadura, así como decenas de altos cargos de las administraciones provincial y regional: a título de ejemplo, mencionaremos los nombres de Vicente Sánchez Cuadrado, senador del Partido Popular y candidato a la Presidencia de la Junta en el año 1991, el de Ángel Robina Blanco-Morales, Director General de Universidad durante seis años en el gobierno regional del   o el de María Teresa Tortonda, actualmente senadora del PP.

domingo, 18 de junio de 2017

En los veneros del Pueblo: Miguel Hernández

Miguel Hernández, el poeta del pueblo
Miguel Hernández, el poeta del pueblo

Manuel Cañada
FCSM Extremadura
Campamentos  Dignidad Extremadura
 [ Nuestro queridísmo Manolo Cañada nos regala un inmenso artículo sobre el poeta Miguel Hernández publicado originalmente en la edición extremeña de Eldiario.es ( enlace de arriba). Además de la calidad literaria del mismo, destacamos su erudición y el potente  discurso ideológico reivindicativo de nuestra Memoria Histórica.Sí, la misma Memoria que el actual Poder político -tan manchado de  tardofranquismo- desprecia.Unas veces ignorándola, otras acallándola y en  ocasiones, con el cinismo y la desvergüenza que tanto utilizan,construyendo un relato ajeno a la realidad de los hechos]
 
    Corrían los días de octubre de 2010. Isidoro Moreno, un veterano compañero de Arroyo de San Serván, militante comunista desde su juventud, había sufrido un derrame cerebral, seguido de pequeñas embolias y su salud se deterioraba a pasos agigantados.
    Fuimos a visitarle a su casa y Vale, su mujer, nos contó la asombrosa historia: Isidoro llevaba meses sin hablar, la mirada perdida, fugitivo el ánimo, umbrío por la pena. De repente, una noche, sentados para cenar alrededor de la mesa camilla, Isidoro comenzó a agitarse y a señalar nerviosamente el televisor. Qué te pasa, qué quieres, Isidoro. De sus labios salieron las primeras palabras, tras meses de silencio tenaz: “Es Miguel Hernández, el poeta”, dijo, y su cara se pobló de una enigmática alegría. Desde un rincón secreto de la memoria, el gran poeta de Orihuela le rescataba del mutismo.
     Isidoro nació y murió campesino. Pertenecía a “la España joven y jornalera, la del trabajo excesivo y el pan menguado”, que cantara Miguel Hernández. Él había sido un niño yuntero más, un grano de avena estrujado, carne de yugo arando rastrojos.
Por eso quizás, a pesar de que no frecuentaba la literatura, su identificación con aquel poeta resultaba tan sencilla: “Miguel era tan campesino que llevaba un aura de tierra en torno a él (…) Era un escritor salido de la naturaleza, como una piedra intacta, con virginidad selvática y arrolladora fuerza vital. Me narraba cuán impresionante era poner los oídos sobre el vientre de las cabras dormidas. Así se escuchaba el ruido de la leche que llegaba a las ubres, el rumor secreto que nadie ha podido escuchar sino aquel poeta de cabras” (Pablo Neruda).
"Miguel era tan campesino que llevaba un aura de tierra en torno a él (…) Era un escritor salido de la  naturaleza"
Pocos poetas suscitan tanto fervor entre la gente común. Ni siquiera Lorca, ni Alberti, ni Neruda. Y tal vez una de las primeras razones del entusiasmo es que sus versos respiran autenticidad y comunión con los explotados del trabajo. Miguel Hernández -se aprecia a simple vista- va en serio, no tiene nada que ver con el “intelectual-pingo almidonado”, con esa modalidad de funcionario cultural que describiera Manolo Sacristán, tan habitual en las pasarelas mediáticas y académicas.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Pilar, el amor en los tiempos de la pobreza energética

Manuel Cañada

Militante de los Campamentos Dignidad de Extremadura
Miembro del FCSM


“Señora, no se ponga usted así, que yo soy un trabajador”, dice el empleado de Endesa, al que han mandado esa mañana a cortar la luz a una familia. “¿Qué tú eres un trabajador? Tú lo que eres es un pelota, un desgraciado, lo más arrastrado que se puede ser. Lo que te deseo es que vivas muchos años con un babatel que te llegue hasta las rodillas y que tus hijos pasen lo mismo que tú estás haciendo pasar a los míos”. Quién así contesta, a bocajarro junto al cuadro de luz, dominada por la angustia, es Pilar Rodríguez, vecina de Villafranca de los Barros.
Pilar tiene 47 años, es una trabajadora en paro, madre separada de la que dependen tres hijos. Este es su domicilio desde que se casó, hace 24 años, y hasta que la crisis les hundió en la penuria extrema nunca habían dejado de pagar la luz y el agua. Hasta ahí, es un relato común a los cinco millones de personas que sufren en España eso que la neo-lengua hipócrita de la beneficencia llama pobreza energética. Pero el caso de Pilar es insólito. Desde hace seis años tiene una auténtica batalla por el derecho a la luz y al agua. Treinta veces le han cortado la luz y treinta veces la ha vuelto a enganchar; nada menos que cuatro guardias civiles tuvieron que custodiar a los empleados de Acciona en uno de los últimos cortes de agua. Y a causa de su lucha tenaz Pilar ha sufrido arresto domiciliario y en este momento tiene pendientes cuatro juicios.
“Yo no había visto una llave inglesa en mi vida. Y me he acabado haciendo una especialista. Mi amiga Mari dice que debería llevar el curriculum a Acciona, que ya sé más que los que están trabajando allí. Yo me repetía que si una persona puede hacer esto, yo también. Me sentaba, abría las dos puertas del cuadro de la luz y lo empezaba a estudiar. Y no paraba hasta encontrarle la lógica. Ya está, tengo que enganchar donde va el borlón”. Pilar muestra con orgullo su “caja de herramientas de la pobreza energética”, los destornilladores, las tijeras de afilar los cables, los fusibles. “¿Tú sabes por qué se hacen estas cosas? Tú ves a tus niños, sabes el dinero que tienes, nada más que estás a expensas de los amigos o de la caridad, te quema la desesperación. Miro los ojitos de mi Pedro, ¿cómo no voy a hacer eso por mis hijos?”.