José A. Naz Valverde
Colectivo Prometeo
Presidente de Andalucía Laica.
“No se puede amar a la vez a Dios y a las riquezas”
Mateo 6.24
Desde finales de marzo podemos ver carteles (35.000) en las
paradas de autobuses y vallas, escuchar cuñas publicitarias en radio o verlas
en televisión, o leer uno del millón de periódicos en papel dentro de la
campaña de la Iglesia Católica que, bajo
el eslogan “X tantos”, pide a los y las contribuyentes que marquen la
casilla de la declaración del IRPF que les adjudica el 0,7% de la cuota a sus
arcas particulares.
Dentro de esa campaña emplean una “publicidad específica a
gestores y asesores fiscales que hacen la declaración de la renta a los
contribuyentes” (según explica la propia Conferencia Episcopal).
Aunque invierta 5 millones de euros en dicha campaña, le sale
rentable porque, aunque el 70% de los declarantes no le hizo caso, el año
pasado recaudó por ese concepto más de 300 m€.
Europa Laica denunció ante el ministerio la campaña como
fraudulenta, por mentir consciente y descaradamente. Sin embargo, hay algo de
verdad en sus argumentaciones, que es una “forma sencilla” de
colaborar con la Iglesia Católica. Solo poner una X o dos, sin que pongas
ni un euro tuyo, atribuyéndote la libertad de decidir con ese simple gesto que
un porcentaje del dinero de todos vaya a las cuentas de la Iglesia. Mucho más
difícil es “no poner ninguna X” cuando rellenas la declaración online
porque, si lo haces así, al terminar de rellenar te salta una alarma diciendo
que no la has puesto, convirtiéndose en obligatorio. Por no se sabe qué razones
la Agencia Tributaria hizo oídos sordos a la advertencia de Europa Laica
y a la solicitud de eliminar dicha alarma y/o restituir la tercera casilla que
decía explícitamente “ninguna de las dos”.
Todas las demás argumentaciones de la campaña son falsas y
fraudulentas:
-
“No te
costará nada”: tú no pagas más, pero a ti y a
todas las personas, católicas o no, les costará cientos de millones de Euros
retirados de los presupuestos públicos, que podrían mejorar los servicios para
tod@s.
- “Las pocas cosas que podemos decidir sobre nuestros impuestos”: en realidad sólo decidimos que sea la Iglesia Católica quien decida sobre una cantidad de dinero público.







