lunes, 13 de agosto de 2012

Carta a una cajera de Mercadona

 

31 comentarios:

Paco dijo...

Supongo que todos tenemos nuestras razones, pero no me parece justo criticar a una cajera de supermercado que proteja los productos de la tienda en la que trabaja. Todos lo haríamos. Otra cosa es que esa chica aporte alimentos para un banco de alimentos a nivel particular o que ayude a quien lo necesita. Creo que este señor está apuntando en la dirección equivocada. Todos velamos por los intereses de nuestras empresas, que son quienes nos pagan . Algunos incluso estamos orgullosos de trabajar en la empresa que trabajamos, mire usted.

Anónimo dijo...

un escrito plagado de sentido común y sensatez. Felicidades.

Gertrudis dijo...

Vamos a ver:
Soy desempleada, como tantísimos españoles hoy en día, pero no estoy de acuerdo con tu carta por un motivo:

Desconozco, como tú, el por qué esta chica actuó así. Pero te aseguro que yo habría hecho exactamente lo mismo que ella.

No sé lo que pone su contrato de trabajo. Lo que sí sé es que cuando trabajas en un sitio, sea donde sea, tienes que protegerlo...

No me hables de la fortuna que tienen los dueños de mercadona. Me gustaría tenerla pero no la tengo. Lo que sí tengo, es el sentido común necesario para mantener un puesto de trabajo (que como te digo, ahora no tengo) y eso implica defender el local donde trabajas.

Es tu responsabilidad como trabajador. Incluso si estás de acuerdo en robar a los ricos para dárselo a los pobres, a lo Robín Hood...

Porque esta chica quiere mantener su puesto de trabajo. Y perdiéndolo por hacer lo que tú le pides, no sólo no ayuda a nadie, sino que necesita que otros la ayuden.

¿Me podrías explicar por qué está mal defender tu puesto de trabajo?

Martyn Richard Jones Lovering dijo...

En mi humilde opinión esto es poco didáctico, algo arrogante y no tan coherente tampoco.

Un problema fundamental es que un saqueo montado por líderes de un sindicato y una formación política no está visto igual – ni por el público, ni ante la ley - que una expropiación directamente de la gente que no tiene de comer, que puede ser legítimo – moralmente y legalmente - en ciertos contextos.

Vamos, un político debe ser político o debe dimitir de sus cargos políticos de la sociedad burguesa si quiere intentar transformar la sociedad por otros medios, p.ej. atreves de grupos de presión extraparlamentarios, y no por las legítimas vías políticas.

Por lo menos los anarquistas tienen eso claro, y no se presentan a elecciones de la democracia burguesa.

Yo pienso que hay más de una vía para cambiar la sociedad, pero estos no deben mezclarse, para no desvirtuar ninguna de las iniciativas o vías de transformación.

Y por favor, disculpen mis abusos de la lengua española.

Saludos.

Anónimo dijo...

Se están equivocando mucho señores,

El dueño de Mercadona no es el demoño dojo.

Hay que saber diferenciar entre el especulador y el empresario que crea empleo.

Y en cualquier caso respetar la ley.

No creo que los del Sat vieran bien que vinieran 100 somalies a robarles...

Hasta aquí no les sigo

Anónimo dijo...

Si estamos de acuerdo en que a la sociedad actual le faltan unas buenas dosis ética, así no la recuperamos.

Se trata de compartir TU pan, aunque luego te suenen las tripas.

Compartir lo ajeno no es generosidad.

PARMENIDES dijo...

Qué duro es algunas veces tener que explicar lo obvio. Esta muchacha se equivocó en su reacción, se enfrentó a los suyos para cumplir con un falso deber.
La cultura obrera ha sido despreciada de manera inconsciente por trasnochada, y estos son algunos de los resultados. Hay destacar en este caso y en otros, una auténtica prostitución y perversión del lenguaje en los medios oficiales que no hace sino confundir a la gente, es imprescindible recobrar un discurso de izquierdas que abra los ojos a muchas personas obnubiladas por su pertenencia a esa falsa clase media que se inventaron los intelectuales orgánicos de la alta burguesía.

Anónimo dijo...

"En primer lugar quiero decirte que es comprensible tu reacción instintiva de oposición a quienes intentaban llevarse la comida en el centro donde trabajas, por eso es necesario recurrir a la razón para no limitarnos al instinto."
Eso mismo es aplicable a su reacción instintiva, señor Serrano, para sermonear a la dependienta.¿Sabe si ella conocía el verdadero fin de la apropiación de los alimentos? Usted lo presupone.Ella tiene un trabajo: que todo el mundo pague. Su reacción no solo es instintiva sino lógica. Su confusión, ¿le permitíría razonar todo lo que usted, con toda razón y justicia social, le explica a posteriori? ¿Supone que se puso de parte de la clase dominante a sabiendas de que traicionaba a los suyos? Creo que de haberle solicitado una entrevista hubiera podido conocer su estado de ánimo en ese momento y saber si su conciencia política y sindical le permitía tomar una decisión tan racional como la que usted le sermonea.
Creo, y esto es solo una percepción, que la izquierda necesita más pedagogía "antes de".
Si aislamos su análisis del caso personal, suscribo sus palabras como argumento que legitima la acción solidaria del SAT.
Finalmente diré que las náuseas que me provoca Intereconomía o la Cope me impiden saber qué argumentos han empleado para defenderla, pero ya se sabe qué estrategias utiliza el think tanks. Al parecer es contra ellos contra quien usted, señor Serrano, dirige sus argumentos, pero me temo que, al no afinar, le ha dado más munición.
Aún está a tiempo de entrevistar a la dependienta.
Un saludo

Anónimo dijo...

Suscribo el comentario de Martyn Richard J.L..
¡Cuánta arrogancia! la de Pascual S.! Su artículo me produce vómito

Anónimo dijo...

En el momento en que un trabajador asalariado se pone a trabajar, su trabajo ya no es SU trabajo, su acción ya no es SU acción, sino la del capital que le paga. Es, pues, trabajo del capital. El trabajador es sólo una de más de las muchas herramientas del capital, y eso lo sabe instintivamente todo trabajador desde que entra por la puerta de su centro de trabajo. Y, por supuesto que lo saben los sindicalistas que actuaron llevándose alimentos básicos del supermercado al no someterse a las exigencias de la cajera: no era la cajera quien se las daba, sino el capital que se le paga a ella en forma de salario y que la utiliza a ella para hacer valer su voluntad como capital. Los sindicalistas se enfrentaban al capital, no a la cajera. Solo que, por desgracia, el capital suele actuar bajo la forma de trabajadores concretos en este maravilloso mundo capitalista.

El drama de nuestro mundo quedó manifiesto en toda su crudeza en aquella acción del supermercado: ninguno de nosotros, como trabajadores, actúa para sí y para los suyos una vez que entra por la puerta de su centro de trabajo. Es capital, y actúa para el capital, lo entendamos o no. Y para que esto sea así es indiferente si el trabajador se siente orgulloso e integrado en su empresa o, por el contrario, la odia por encima de todo.

La cajera del súper era, en ese momento, la herramienta de resistencia del capital, lo comprenda ella o no.

Lo que es una pena es que a estas alturas una parte importante de los trabajadores que han visto esa escena sigan sin comprender esto mismo. Nuestros abuelos lo entendían, y nuestros padres lo hicieron hasta cierto punto. ¡Qué lejos hemos quedado muchos de los nietos, lamentándonos por las lágrimas de UNA trabajadora (a la que su empresa paga una parte muy pequeña del valor real de su trabajo)y mostrando indiferencia por los inmensos sufrimientos de miles y miles de otros trabajadores que pasan hambre y penuria, que nos importan más bien poco porque, simplemente, no han sido enfocados por las cámaras de televisión!

Leyendo muchos comentarios comprendo muy bien que en este país se estén llevando a cabo una inmensidad de tropelías contra los trabajadores sin que apenas haya un movimiento de resistencia real que merezca ese nombre.

Zaitsev dijo...

La carta del periodista Pascual Serrano a una cajera de Mercadona, no tiene desperdicio.
A lo largo de la misma, se desarrollan ideas y reflexiones que son la verdad, solo la verdad, pero, ... en mi opinión, no toda la verdad.
Quizás se le podrian decir un par de cositas más.

La primera cosa que se le podria decir, es que:
“ ,... si en aquella ocasión te posicionaste en el lado equivocado no fué por tu culpa. Tu, evidentemente, no tienes los conocimientos politico-sociales que hay que tener para tomar posición acertadamente, en un caso tan insólito como aquel. Como tampoco la tienen los cientos de miles de trabajadores que votan al P. P.
En tu caso, como en el de tantos otros trabajadores, la culpa, fundamentalmente, es de los partidos y organizaciones de izquierdas que, tenian que haber llevado adelante la labor de transmitir esos conocimientos a las clases trabajadoras y que, paradógicamente, en la dictadura de Franco, lo hacian mejor que ahora, en la democracia. Quizás porque, en la democracia han estado demasiado ocupados contando los votos que, de cuatro en cuatro años, les permitian ocupar algunos cargos en la administración.
Si , los principales culpables son ellos y no tu. Porque esos conocimientos que un trabajador necesita tener para saber cual es su situación en una sociedad capitalista, no los transmiten los partidos de derechas. Las derechas se encargan de mantener cerrados los ojos de los trabajadores. Eso, lo hacen las izquierdas o no lo hace nadie. Y en este pais, durante los últimos 34 años, no lo ha hecho nadie.

La otra cosa, que a mi juicio, seria interesante decirle, seria:
“...Por cierto, si algún dia quedas sin trabajo y tienes que aceptar la comida que obtengan otros como los que te empujaron, ... pues bueno, aceptala. Eso siempre será de agradecer.
Pero, yo que tú, intentaria contactar con cuantos más mejor de esos muchos que, como tu, habrán quedado en una situación terrible de desprotección social. Intentaria reunirme con ellos para debatir sobre la situación y si así se decidiera al final del debate, iriamos juntos, los propios interesados y cuantos quisieran solidarizarse con nosotros, a sacar de los supermercados nuestra propia comida, en vez de esperar a que otros, la tuvieran que sacar para nosotros.
De esa manera, podrias salir del paso comiendo un poco, y lo que es no menos importante, contribuirias a crear entre la clase obrera, la cultura de que los trabajadores, nos hemos de comprometer personalmente, en la conquista de nuestras reivindicaciones de cualquier tipo, sin esperar a que nadie lo haga por nosotros.
Lo hemos de hacer porque así porque, al margen del nivel de cultura sociopolítica que cada uno tengamos, somos mayores de edad y nos hemos de comportar como tales.
De este otro modo, con el tiempo, podriamos ir creando movimientos sociales más sólidos y fuertes.

Anónimo dijo...

Joder, cuánto fascio junto... DRY dándolo todo... iros a comentar los post de falange auténtica y nudo patriótico, panda de engañabobos. La clase obrera recuperará su unidad por mucho que os esforcéis en involucionar este país.

Que viva la lucha de la clase obrera!

Manuel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Vistas las opiniones que se han vertido aquí, veo que todavía nos queda mucho camino por andar. Veo que, la clase en sí, sigue siéndolo, y que con tanto lavado de cerebro postmoderno y liberal, es peor que eso, es clase ni en sí ni en nada, es masa amorfa que no sabe distinguir hasta qué punto le interesa al poder que sigan defendiendo al rico aunque sea a través de una cajera alienada y creyéndose encima éticos y solidarios. PEna de país. Como no nos espabilemos el fascismo está a las puertas.

Anónimo dijo...

BRAVO POR LA CARTA , ESTOY EMOCIONADA , ESTE PARIODISTA ES MUY BUENO. QUEREMOS VERTE MAS VEXCES ESCRIBIENDO A SI. FELICIDADES

Anónimo dijo...

El articulista parece olvidar una situación que no hay que desdeñar: aunque el puesto de trabajo de la cajera consiste en cobrar los productos del supermercado y no en defender ni proteger nada, no hay que olvidar que si no lo hace, o por lo menos no lo intenta, su encargado directo tomará represalias con mucha seguridad, llegando a despedirla.

Es el cinismo de muchos jefes, y patronos, que consiste en pagarte una parte mínima del producto de tu trabajo, mientras ellos se llevan el resto, a la par que pretenden que el trabajador sienta la empresa como suya propia y deba defenderla como si participara en los beneficios. Si no, es un trabajador que no interesa y se prescinde de él.

Por tanto, la actitud de la cajera es entendible en cuanto que no defiende al supermercado, sino que ante todo defiende su puesto de trabajo, porque conoce bien la posibilidad de que sea vista como mala trabajadora si no lo hace.

En fin,...

Manuel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Manuel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Manu Sánchez dijo...

Suscribo cada coma, punto y comilla de la carta de Pascual. Y compruebo, leyendo algunos de los comentarios, que hay muchísimo camino por recorrer aún...

Así que una chica, a la que los millonarios dueños de Mercadona pagan un sueldo de mierda a cambio de un trabajo duro, salta en defensa de la propiedad de sus amos... y los hombretones del SAT la empujan mientras se llevan comida para lo que no tienen nada. Vaya por dios, válgame el cielo, permitidme un instante, voy detrás del biombo a rasgarme las vestiduras y poner el grito en el cielo, hermanos.

A los que os indignáis antes con el empujón a la cajera que con el hambre de los destinatarios de esos alimentos. A los que afirmáis sin rubor "yo actuaría igual que ella": os están quitando la merienda en las narices y, encima, aplaudís. Y lo peor no es la ceguera que evidenciáis. Lo peor es que sois la rémora y el obstáculo para que los que estamos hartos de tanta hipocresía avancemos en cambiar las cosas.

Anónimo dijo...

Por extensión de su teoría a otros sectores; cómo debemos reaccionar si soy dueño o trabajo en una fábrica de ladrillos y vienen a llevarse mis productos sin pagar nada amparándose en un bien moral superior? Los debo dejar ir? debo defender el fruto de mi esfuerzo, que al final, como asalariado que soy, mi asegura el jornal del mes? Y si trabajo en un HOtel , y alguien no me paga porque decide no hacerlo , argumentando que ese dinero lo va a destinar a los niños pobres de Sudán?

Anónimo dijo...

Lo que no es comprensible es que este hecho cause semejante revuelo y lo de Bankia (y otros) se haya asumido fácilmente, como una pastillita con agua.

¿Os parece normal?

Anónimo dijo...

Después de leer algunos comentarios al respecto del análisis del periodista Pascual Serrano sobre la actitud llevada a cabo por "la cajera", infiero que si no lo tenemos claro en este aspecto, solo nos queda la esclavitud más absoluta y lo más importante es que estaremos hay "sin rechistar", porque nos lo merecemos o mejor dicho se lo merecen. Un saludo y cuidaros que el infierno está cada vez más cerca.

Anónimo dijo...

Pero vamos a ver, no os enteráis.

Avisó a los medios, y estaba ahí hasta la guardia civil! Sí no hace nada la policía (que se quedó a un lado,y se ve en el vídeo), por qué se mete ella? Y además provocando verbalmente a los sindicalistas...

La respuesta es fácil, esa es de todo menos una simple cajera, porque yo por mucho qué ame mi mierda de trabajo, no me metía en medio,y más estando la seguridad y la guardia civil delante. Querían provocar violencia, simple y llanamente.
Además, está claro que su puesto laboral no saldría perjudicado en ningún momento, ni por el valor del robo, ni por no haber intervenido habiendo fuerzas del estado.

Por cierto, el hombre que la empuja, intenta evitarla durante metros...

Paco dijo...

Hola.
Creo que los políticos han dejado de ser la solución y ahora son el problema. Siempre ha habido y habrá empresarios que exploten al trabajador. Pero creo que ahora mismo el problema no está en el empresario que explota sino en el político que roba.
Debemos de dar un paso al frente y exigir responsabilidades penales a todos los "Urdangarines" que nos han robado el futuro a nosotros a nuestros hijos y a varias generaciones futuras. Se acabó el mirar pensando que no va con nosotros. Siempre va con nosotros aunque ahora no nos de de lleno. Ya nos dará, seguro. ¿Que les parece la justicia? ¿Es normal que el poder judicial se halle en manos de los políticos?
Sinceramente, los políticos son el problema.

Anónimo dijo...

No discuto la acción llevada a cabo por el SAT, me parece muy apropiada para conseguir llamar la atención sobre lo que está pasando, pero no estoy de acuerdo con la carta a la cajera dirigida por el Sr. Serrano, comparto muchas de las cosas que en ella se dicen pero no el tono ni el talante utilizado, no me parece ni justo ni necesario cargar tanto las tintas contra esta trabajadora.
Comprendo perfectamente lo que se quiere representar por parte del periodista en la figura de esta trabajadora, pero es injusto utilizarla de la manera que se hace en esta carta no se puede dañar así la imagen de una persona y menos invocando razones de justicia social. Según mi forma de ver se ha equivocado Sr, Serrano

Martyn Richard Jones Lovering dijo...

Por cierto, el hombre que la empuja, intenta evitarla durante metros...

Eso me suena mucha a "mi marido me pega lo justo".

Anónimo dijo...

No, eso suena, a que la tía está desde que está en la caja poniéndose delante y provocando a los sindicalistas (míralo en el vídeo, que aún así se ve sólo una parte) y intentan andar desde la caja con la tía delante, estorbando.

No estoy de acuerdo ni mucho menos con el empujón, pero debéis reconocer que la tía no se quitaba de en medio, como si lo buscara. Además como bien se decía por ahí, ellos estaban preparados para no usar la violencia en ningún momento, y para mí, un simple empujón para apartarla del camino (en un acto de sobresaturación de la paciencia), no es agresión, y mucho menos, humillación.

Para mí es simple y llanamente, un TEATRO. Por qué? Para hacer lo que están haciendo, una publicidad negativa, para dar una escusa a todos los putos fascistas, incluidos al "señor" Roig, que no es capaz de dar si un mísero céntimo, prefiere tirarlo a regalarlo, y sus trabajadores lo saben y lo notan en sus nóminas y en sus convenios (no, es que si lo regalo, entonces mañana no lo comprarán, porque esperarán el regalo).

Por cierto, que sea la última vez que se dirigen hacía mí como un bastardo maltratador (disimuladamente, pero has afirmado de esa manera). Porque, el argumento que has dicho, Martyn Richard Jones Lovering, es la misma que usan los de derecha para justificar cosas como la prohibición de los burka (que por culpa de ello, debido al machismo en la casa de la mujer, no pueden ni salir a la calle), y cosas de ese este estilo.

Ah perdón, pero si es una mujer, un simple empujón es maltrato, claro, pero no es maltrato que una cajera de mercadona, gane 800 euros al més, en una jornada de 40 horas semanales, que tienen la mutua a su servicio (anulan las bajas que dan gusto, médicos que acosan a los trabajadores), que pagan las nocturnidades como diurnas, etc. ESO ES MALTRATO.

Séguid corderos, que ya os degollarán.

Para más información:
http://convenios.juridicas.com/convenios/mercadona-2006-2009.html#c5
http://foro.enfemenino.com/forum/carriere1/__f3588_carriere1-Convenio-trabajadores-mercadona.html

Martyn Richard Jones Lovering dijo...

La izquierda no puede ir de soberbia, de arrogantes ni de autoritarios.

Si pensamos que le gente no entiende, y a veces tampoco entiendo, hay que esforzarnos aun mas en hacer ejercicios de pedagogía, sin insultar, despreciar o ningunear.

Descalificar a todos los que tienen dudas, que opinan de otra manera o simplemente que no sabe, es un desastre frente a la crisis.

Si la cosa sigue así, los intolerantes de izquierdas no van a encontrar apoyos de la gente sensata, abierta y tolerante. Así, vamos al sabotaje del iniciativa de Julio.

botijsa dijo...

A Gertrudis. Creo que estás en un error al creer que un empleado que explícitamente no esté contratado para ello, tenga que custiodar los productos, no es su obligación y ese es el caso del puesto de trabajo que ocupa esta "cajera" que define a lo que se tiene que dedicar: a cobrar por los artículos que pasan por "su" caja. Pues bien, Gertrudis, aclarado esto, voy a referir un caso similar, que perpetrado por sindicalistas, pero sí por unos atracadores, ocurrió en una gasolinera de Málaga, hace unos años. Como digo, en este atraco, "a mano armada" se le requirió al empleado de turno, que se le entregara todo el dinero recaudado, en un alarde parecido al de nuestra cajera, este empleado se negó a entregarlo a los atracadores y pagó con su vida ese arrebato de querer custodiar algo que no le pertenecía. Lo asesinaron. Al final, él se quedó sin su vida, pero eso sí, el dinero se quedó para quien le pertenecía.

José Ignacio dijo...

Creo que es increíble que en algunos puntos de este artículo (grandes o pequeños) se haga intentar quedar, a una persona que lucha por mantener su puesto de trabajo, como la mala de la película. No solo empujaron a esta TRABAJADORA sino que agredieron con fuerza a otros muchos, y si se quiere llevar a cabo una buena acción que partan la mitad de su pan y la repartan los que SAQUEARON un establecimiento. Con ésta acción se intenta defender que TODO EL MUNDO HAGA LO QUE LE VENGA EN GANA,y si entra alguno en casa de estos activistas para comer me gustaría ver su reacción. Esto es el TOCA LOS COJONES PERO NO LOS MÍOS.

Anónimo dijo...

Óscar Muñoz.

Acciones de este tipo deberían de hacerse en todo el país. No es de recibo que con la miseria que están pasando muchas familias, se les sigan recortando ayudas y aumentando impuestos, simplemente para dárselo a los que mas tienen. Ejemplo claro: Iberdrola, Endesa, Gas Natural, etc. ganan cantidades astronómicas y el gobierno en el poder sube la tarifa eléctrica y el precio del gas y aún todavía, parece que tenemos que estar agradecidos, porque no hemos pagado la deuda del díficit tarifario que es un engaño tremendo. Aparte de esto hay algo que no se comenta mucho y es que Mercadona, El Corte Inglés, Carrefour, Eroski y alguna más son cadenas que, efectivamente, dan puestos de trabajo, pero hacen perder muchos más por mor del monopolio encubierto que tienen con sus redes de distribución que están haciendo que los agricultores cobren miserias por los productos y ellos los vendan a precio de oro. Apoyo las acciones no violentas, todo por un reparto más justo de la riqueza y por una puesta en valor de la actividad agrícola.