viernes, 20 de diciembre de 2013

Julio Anguita: “La izquierda necesita nuevas formas de organización”

eldiario.es

     Bajo el título 'A la izquierda de lo posible', Julio Anguita reflexiona junto al politólogo Juan Carlos Monedero sobre el presente y el futuro de la izquierda en nuestro país.
  •     "Hoy ningún 'ismo' mueve a la gente: ni socialismo, ni anarquismo, ni comunismo", señala el ex coordinador general de IU, que preserva los ideales de esos movimientos pero aboga por "plantear a la gente un nuevo lenguaje y nuevas alianzas".
  • "Hace falta otra forma de militancia. Hacen falta millones de Sócrates para hablar, para explicar, para conectar con la gente", advierte Anguita.
Julio Anguita y Juan Carlos Monedero antes de su conversación "A la izquierda de lo posible".
Julio Anguita y Juan Carlos Monedero antes de su conversación "A la izquierda de lo posible".

"¿Por qué con la que está cayendo cuesta tanto la transformación?" Reflexionar sobre ello y analizar esa realidad desde la perspectiva de la izquierda, a través del estudio y su experiencia, es lo que une en una conversación celebrada en Córdoba al ex coordinador general de IU Julio Anguita y al politólogo y profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid, Juan Carlos Monedero. Y las respuestas, desde sus puntos de vista, son tan claras y crudas como la situación social.
     "La izquierda necesita nuevas formas de organización. Son necesarias nuevas maneras que ayuden a que la gente se estimule y luche. Tenemos que plantear a la gente un nuevo lenguaje y nuevas alianzas". Es el diagnóstico que Anguita realiza sobre la izquierda en este país, en una situación de crisis y de "emergencia social" que, en su opinión, la izquierda debe analizar y saber traducir para actuar.
"Hay que plantear la lucha sobre cosas concretas en un debate con la gente, sereno", señala el ex coordinador general de IU en torno a la manera de hacer política desde la izquierda y llegar a la ciudadanía, como nuevos sujetos políticos de una acción efectiva. Y abunda en su razonamiento: "¿Qué le dice hoy a la gente las palabras anarquismo, comunismo, socialismo? Hoy ningún 'ismo' mueve a la gente: ni socialismo, ni anarquismo, ni comunismo", explica en referencia a la necesidad de movilizar a la mayoría ciudadana ante la situación social actual con nuevas formas y un nuevo lenguaje de la izquierda que cale en la sociedad.
"Las utopías, los impulsos primitivos que movieron a anarquistas, socialistas y comunistas siguen siendo válidos. Pero las organizaciones que desde ellos se gestaron con el tiempo han quedado anquilosadas", reflexiona sobre el papel de los partidos y los sindicatos.
Por eso, para Anguita, la actual crisis reclama de la izquierda otras maneras de actuar. "Hace falta otra forma de militancia. Hacen falta millones de Sócrates para hablar, para explicar, para conectar con la gente". Y advierte: "Estamos en la fase de reconsiderar cómo nos organizamos y luchamos ante un opresor difuso", en referencia a los poderes que mueven el actual sistema socioeconómico.

"Al sistema se le derrota con nuevas prácticas"

Un sistema al que, en su opinión, "se le derrota desde nuevas prácticas, con otras maneras de conectar, de hacer conectar a la gente, abriéndose a nuevas formas de organizarse". Organización y también rebeldía. "Hay que ser rebeldes. Pero rebeldes con causa. Es una posición intelectual. Y estamos ante un debate de intelectos, de argumentos. Es un combate intelectual", el que a su juicio debe afrontar la izquierda. "Es cansado, pero es la lucha que tenemos por delante". Y advierte: "La gente no puede delegar la solución. La tiene que construir".
La gente debe actuar pero, "¿por qué con la que está cayendo cuesta tanto la transformación?". Es la pregunta que retoma el politólogo Juan Carlos Monedero en su conversación con Anguita. Y ofrece una respuesta: "O lo entendemos, o entendemos el por qué, o no vamos a ninguna parte", reclama de la izquierda en esta charla. "Si lo entendemos, si acertamos en el diagnóstico, podremos tocar la tecla para que la gente reaccione".
Y habla de la "precarización" y la "mercantilización" de la vida como formas que "llevan al miedo", a la inacción de la sociedad en su conjunto. "Estamos llenos de miedo, profundamente asustados", explica acerca de esa falta de acción generalizada en la sociedad ante la actual situación de crisis y sus consecuencias.
Vencer ese miedo es, en su opinión, la batalla de la izquierda. Porque "no hay cambios reales si no hay un pueblo detrás. De nada sirve el poder si detrás no hay un pueblo dispuesto a jugársela contigo", analiza Monedero. "Es absolutamente necesario el repensar, cuestionarse el sistema, el capitalismo, esta democracia". Y a partir de ahí, "construir la alternativa sabiendo lo que no queremos. Tenemos que desaprender para no caer en el error de rellenar los huecos del mismo sistema", indica el politólogo.
    Y en ese sentido, abunda en la perspectiva real desde la que a su juicio hay que partir dada la situación: "El pesimismo esperanzado", lo denomina él. "Pesimismo porque el sentido común es conservador, porque hay miedo y parálisis. Pero esperanzado porque hay algo que no te pueden quitar: la decencia y la dignidad", concluye.

3 comentarios:

F. Franco dijo...

¿Como se va ahacerse nadie caso del comunismo despues de derrumbarse el sistema socialista?
¿Sabe alguien opuesto al regimen capitalista adonde va?
Si lo sabe lo tiene muy bien guardado para el.

Después de la caída de la Unión Soviética, la izquierda tanto la real, como la que solo es izquierda de nombre, ha sido derrotada y desarmada políticamente por el capital y si pretendéis ir a la lucha sin ningún arma en las manos solo iréis a recibir ostias por todos los lados.
Hoy en día el capital ha logrado desprestigiar al comunismo de tal manera que cuando se ven un poco acorralados, le basta con decir que el socialismo ha fracasado y que el único sistema valido es el existente. Y si no te gusta te puedes ir a Cuba o a Corea del Norte a pasar hambre. Sea cierto o no.
El que quiera seguir en la lucha contra el capital, haría bien en reamarse políticamente con el escudo, el casco y la espada.
¿ A alguien se le ha ocurrido hacer un análisis de lo ocurrido con la caída de la Unión Soviética?
Yo por lo menos no me he enterado. Y si en algún sitio lo han hecho, no deben de haberlo hecho muy bien porque no se ha notado.
Lo primero que se debe preguntar es:
¿El comunismo de los países socialistas ha fracasado?
¿Tal vez lo han hecho fracasar?
¿O tal vez el fracaso ha sido relativo?
Para mí el que en los países socialistas no hubieran progresado más y que las condiciones de vida de esos países no fueran mejores que en los países capitalistas, sí que ha sido un fracaso.
Pero si lo de los países socialistas ha sido un fracaso. La miseria de los países de Latinoamérica. ¿Qué ha sido?
Y la miseria de la India, Indonesia o Filipinas. ¿Qué ha sido?
¿Y el atraso de los pises árabes?
Y los miles de niños que mueren de hambre todos los días en Africa. ¿También es culpa del socialismo?
¿Por lo tanto, asta qué punto puede pude considerarse un fracaso?
En segundo lugar: ¿Como pudo ser que el capital le diera tan fácilmente la vuelta al sistema socialista?
¿No sería que desde mucho antes estarían haciendo una labor de zapa desde mucho tiempo atrás impidiendo que la economía soviética se desarrollara correctamente?
De cualquier forma. ¿Cómo evitarlo?
¿No se alejaría el sistema político demasiado del pueblo?
Es triste ver como se desmorona algo que costo tanto esfuerzo el construirlo.

F. Franco dijo...

Pero los gorriones siempre se han comido el trigo y se lo seguirán comiendo y por eso nunca sea dejado de sembrar trigo.
Si nos han hundido el puente, otra vez lo volvemos a levantar. Pero para eso la clase obrera tiene que saber que va aganar con levantar el puente y hoy no lo tiene nada claro.
Y en tercer lugar, si el edificio soviético se ha derrumbado por algo habrá sido. No se puede volver a construir sin hacer un análisis de porque se ha hundido. Puede que sean los cimientos los que han fallado, o los muros, o el tejado, pero eso no quiere decir que todo sea inservible. O puede que todo sea correcto y no se hiciera el mantenimiento necesario y lo terminaran derrumbando las goteras.
Para empezar el sistema soviético se hizo en el 1917, con hombres que en una buna parte habían sido siervos como en la edad media, y que no sabían leer ni escribir en su mayor parte. Y a pesar de que le puedan criticar todo lo que quieran funciono, llevando a la Unión Soviética a un crecimiento, sobre todo en la industria como nunca se ha conocido en un país grande, y sin ayuda de nadie.
Pero no cabe la menor duda de que este sistema no podía ser válido a partir de los años sesenta, cuando la Unión Soviética había alcanzado un gran nivel en la educación del pueblo soviético. Era necesario hacer reformas acorde con la población de su tiempo para mejorarlo.
Estoy convencido de que el sistema de la economía soviética, no solo es válido, si no que bien llevado puede ser mucho mejor que ningún otro. Pero para ello es necesario un profundo análisis de los errores del pasado, señalarlos para que no se repitan y encontrar la manera de sustituirlos por una nueva política.
Unos ejemplos.
La planificación de la economía es necesaria para el funcionamiento de cualquier país; otra cosa muy discutible es asta qué punto se planifica. ¿Es necesario que el estado se encargue de cuando tiene que suministrarle unas tijeras a un peluquero?
Cualquier empresa cuando da un servicio o produce una mercancía; necesita pagar las materias, el trabajo de los trabajadores que lo han realizado y el capital necesario para las infraestructuras necesarias para realizar la producción.
Pero si la empresa es privada además tiene que tener un beneficio que no suele ser poco.
¿Para qué es necesaria la empresa privada?
Este análisis tenía que haberlo hecho hace más de veinte años, cuando cayó la Unión Soviética, toda la izquierda en general y en todos los países del mundo, porque a todos afecta.
Mientras este análisis no se haga y se rectifique lo que sea necesario, y la clase obrera no tenga clara una alternativa y que la vea viable, estará desarmada ideológicamente, y el capital estará a sus anchas.
Es difícil que toda la izquierda pueda unirse en un país, y menos en todo el mundo, pero cada partido u organización de izquierdas debe empezar por hacerlo, aunque sea por su cuenta y mientras más de izquierdas o comunista sea más empeño debería poner.
Se debe de tener en cuenta que si el análisis lo hace una sola organización siempre tropezara en los mismos errores, por eso sería bueno que se hiciera de forma plural, aunque luego si no hay acuerdo en las conclusiones cada uno eligiera la suya.

Anónimo dijo...

Pues eso, una forma de organizarse distinta, si no somos conscientes de quien es el enemigo y como combatirlo, es una batalla perdida, es la eterna utopia que queda bien para tomar unas cañas, pero..... o la izquierda empieza a cambiar sus discurso o esto no hay quien lo cambie. Hay que dejarse ya de Rusias y de demás tonterías, a la izquierda la legitimizan los partidos que se crearon con el fin de una forma de organización obrera que tenia muy claro quien era su enemigo...........,