jueves, 5 de marzo de 2015

El FCSM Córdoba ante el 8 de Marzo:Políticas Feministas contra el rearme patriarcal





Rosa Blanco Casares 
FCSM- Córdoba

            En estos últimos tiempos asistimos en España  a una involución social que afecta a toda la población, fruto de las políticas impuestas en el terreno económico, educativo, cultural, ideológico y social. Han intentado hacernos sentir culpables de la deuda española y la crisis que ha generado, haciéndonos responsables de su devolución, obligando a las familias a abrocharse el cinturón, a reestructurar y reducir las necesidades propias y en muchos casos a cargar con las ajenas  o a malvivir y a malmorir como consecuencia  de estas políticas. Estas son las  que priman el beneficio económico sobre el bienestar de la población. Son las políticas que desarrollan hombres y mujeres al servicio del Capital y del Patriarcado, es decir,  de esa cosmovisión que pretende seguir manteniendo a las mujeres en una situación social de subordinación y sumisión.
            Frente a estas políticas, la gente responde  en la calle, de forma libre y espontánea o de forma más o menos  organizada, defendiendo una vivienda, un trabajo y un salario digno, una educación pública y científica, libre de prejuicios, una sanidad pública que contemple la salud integral y gratuita de las personas, la atención necesaria a las personas dependientes, el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad o no... y un sinfín de reivindicaciones que demuestran que tampoco  en España  se cumplen los Derechos Humanos.

            Los artífices de la  involución social, a pesar de la contestación de la calle, se rearman continuamente, intentando dividir a las voces que protestan, apelando a la parcialidad de las personas afectadas. Así parece que la falta de trabajo no afecta a toda la población, sino solamente  a los casi cinco millones de parados y paradas; o que el  aborto  no afecta a la sociedad, sino solo  a ciento y pico mil mujeres cada año,  o que  si aumenta el trabajo a tiempo parcial entre las mujeres, no importa porque así atiende mejor a la prole y a sus mayores ..., por poner algunos ejemplos.
            En este 8 de marzo el FCSM quiere resaltar, como antaño, que “la unión hace la fuerza” y que para tener fuerza, hemos de ser solidarios y solidarias con la gente en la que recae la falta de una auténtica justicia social;  y mirar al futuro, encarando el presente con  planteamientos políticos que sitúen a mujeres y hombres en una relación de equidad, ya que ésta es la que va a hacer posible el desarrollo humano, la sostenibilidad económica y la medioambiental. El Feminismo, como teoría y movimiento social que defiende la equidad de derechos para hombres y mujeres, aporta  soluciones que deberíamos tener en cuenta en estos momentos en que se confeccionan programas y se apuesta por alternativas electorales, ligadas a la ciudadanía.

            Estas soluciones pasan por contemplar en  el  horizonte:
ñ    La necesidad de caminar hacia un reparto equitativo del trabajo remunerado y el trabajo reproductivo, que permitiría un mayor disfrute del tiempo libre,  pudiendo, así, compatibilizar lo personal y afectivo con lo profesional y el mundo laboral.
ñ    La importancia de conseguir una jornada laboral  más corta y en todo caso que no supere las 35 horas semanales, como ya defendió IU en otro momento.
ñ    La dignificación de los trabajos relativos a “los cuidados”, con las condiciones laborales adecuadas para que se realicen correctamente, pasando a ser considerados “los cuidados” una responsabilidad social, colectiva,  y pública.
ñ    La reforma del sistema de permisos por nacimiento, iguales, intransferibles y remunerados en su totalidad ( en Islandia ya se ha conseguido 5 meses de permiso intransferibles y bien remunerados para cada progenitor y dos meses transferibles).
ñ    La creación de servicios públicos de cuidado externo al ámbito familiar, que garanticen la universalización de los derechos asistenciales  de la infancia  y en general de la ciudadanía.
ñ    El desarrollo de un plan para la  Educación ciudadana en orden a conseguir la erradicación de la división sexual del trabajo en todos sus frentes, así como todo tipo de violencia contra las mujeres.
El FCSM  apuesta por la creación de  un poder ciudadano fuerte que contemple y exija  los derechos de las mujeres como el resto de derechos  de la ciudadanía.