miércoles, 15 de junio de 2016

¿Es Coalición Canaria la defensora de Canarias?


Manuel Marrero Morales
Colectivo Prometeo/FCSM

     Llevamos varias legislaturas escuchando la misma cantinela por parte del insularismo isleño: "Somos los únicos que representamos a Canarias, tenemos voz propia en Madrid, nuestra obediencia es a Canarias,.."
    Y así, elección tras elección, hasta la derrota final. Desde el año 1993 en que CC obtuvo 4 diputados, que repitió en el 96 y en el 2000, ha ido perdiendo apoyo electoral, pasando a 3 diputados en 2004, bajando a 2 en 2008 y 2011, y a sólo una en 2015.
     Mientras tanto, durante todos estos años CC ha venido gobernando Canarias, sin ser el partido más votado, eligiendo unas veces al PP y otras al PSOE como acompañantes, y apoyando a uno u otro en los gobiernos del Estado.
    Por tanto, los responsables de las viejas formas de hacer política en Canarias son los trillizos: CC-PP-PSOE. El paro, la pobreza y la exclusión social, el deterioro sanitario y educativo, las políticas de destrucción del sector primario, el creciente deterioro medioambiental, la corrupción, todo ello tiene unos responsables políticos, que nos llevan gobernando desde hace décadas. Y que ahora están de acuerdo en dar la puntilla con la Ley del Suelo del Sr. Clavijo, para convertir a las islas en un solar y que se califica a sí misma con las declaraciones que hacía el principal imputado del Caso Arona (CC): "si la nueva Ley del Suelo estuviera aprobada yo no estaría en el banquillo"...
    Ante la sociedad canaria se ha presentado Coalición Canaria como el partido "conseguidor" en Madrid. Y han vendido su exigua representación por un plato de lentejas. Una y otra vez, de forma reiterada, las promesas de los gobiernos del PSOE o del PP nunca se cumplieron, pero CC tenía que seguir justificando ese papel. Los intereses defendidos raramente coinciden con los de las personas que conformamos la mayoría social, suelen ser grandes infraestructuras para beneficiar al gran empresariado, la introducción del gas, los beneficios para las eléctricas, las modificaciones del REF para que paguen menos y evadan más los que más tienen,...

    Los tres partidos (y de manera especial CC) han ido perdiendo apoyo electoral progresivamente. Es evidente el desgaste que han producido tantos años de gobierno y de promesas incumplidas, de corruptelas, de favorecimiento a los "clanes de la avaricia" en Canarias, de paseos populacheros por las procesiones y por las romerías, pero gobernando contra la mayoría social. Esta situación parece que está tocando a su fin.
    El retroceso notabilísimo en las pasadas elecciones autonómicas y municipales, la debacle producida el pasado 20 de diciembre y el vaticinio del CIS que predice que no mantenga la única diputada para las elecciones del 26-J, convierten a la amalgama insu-nacionalista en un partido a extinguir, como el atún rojo, al que dicen defender.
    El electorado es muy sabio y no se deja comprar con bocadillos de mortadela, excursiones en guagua, conversión de derechos en favores o políticos disfrazados de "magos ocasionales" demostrando cercanía en las romerías.
     El pueblo canario sabe que los trillizos que nos gobiernan son responsables de que los servicios de sanidad sufran recortes y la atención a la ciudadanía esté supeditada a los intereses privados del empresariado dueño de la medicina privada y que evade capitales a paraísos fiscales.
    El sufrido pueblo canario, que hace esfuerzos para poder llegar a fin de mes, observa con estupor cómo el "ministro canario del PP", adalid de las prospecciones pretrolíferas en las islas, aparece en los "papeles de Panamá".
    Las cientos de miles de personas que viven en Canarias bajo el umbral de la pobreza no dan crédito a que el máximo responsable del PSOE en Canarias esté señalado en algún medio de comunicación como favorecedor de empresas de su familia.
    En estos años, por los medios de comunicación de las islas nos hemos ido enterando de continuas noticias sobre la corrupción.
     La corrupción es un estado de ánimo, que se ha instalado dentro de la Administración de forma normal y cotidiana. Decenas de cargos públicos y empresariado señalados por prevaricación, cohecho, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos, alteración de precios, cobro de comisiones ilegales, administración fraudulenta, actividades y negociaciones prohibidas a funcionarios públicos, acciones contra la ordenación del territorio, falsedad documental, blanqueo de capitales,...y algún aforamiento ventajista y privilegiado. Todo un abanico de términos legales con los que la sociedad ha llegado a familiarizarse y algunos sectores, los corruptos pasivos, que incluso los justifican y apoyan, porque "la política es para enriquecerse y es tonto quien no lo haga..."
     Las Teresitas, Eolo, Faycán, Arona, Varadero, Forum, Parque Marítimo, García Cabrera, Mamotreto, Corredor, La Hondura, Casa Siliuto, Unión, Carreteras, Simpromi, TDT, Willy, Emalsa, La Favorita, Europa, Paraíso, Reyes, Tinajo, Stratus, Patronato, Perdomo, Arroyo, Palmera, Góndola, Los Silos, Abréu, El Tanque, El Trota, Arico, Granadilla, Las Arenas, La Guancha, El Trompo, Mesa, Correa, Tacoronte, Contratos, Móvil, Haroldo, Relinche, Enchufe, Punto Limpio, Sálvame, Párking, Telaraña, Ludoteca, Tarajales, La Nao y El Pozo, Tanatorio, Las Calcosas,...son todos ellos nombres de "casos" ligados a algún tipo de irregularidades y sujetos a investigaciones. Muchos de ellos se encuentran aún pendientes de juicio y correspondiente condena o absolución. Y pertenecen a todos los partidos que nos han gobernado en las islas.
    La corrupción tiene dos protagonistas: el empresariado que compra voluntades a cambio de favores y los cargos públicos y funcionarios que se enriquecen a costa del erario público y hacen políticas favorables para las grandes fortunas, que son quienes mandan. Y en medio, sufriendo el latrocinio y la gestión ineficaz, la mayoría social que ve recortados sus derechos en sanidad, educación, dependencia, servicios sociales,...como consecuencia del implacable saqueo de las arcas públicas.
    A esa mayoría social, utilizando el miedo unos y las mentiras y falsas promesas, otros, se están dirigiendo en esta campaña los representantes canarios de los trillizos para que todo siga igual. Parece que ya no son creíbles sus propuestas y que la población canaria no aguanta más cuentos, mentiras y falsas promesas.
     Y están muy nerviosos, porque todos bajan en apoyo electoral, mientras la única fuerza que crece es Unidas Podemos, que llega a la política con gente que va a representar los intereses y aspiraciones de la mayoría social de las islas. Esa sí que va a ser la verdadera voz de Canarias, la de la mayoría social de los habitantes de estas maltratadas islas. Nos merecemos ilusión y dignidad. Nos merecemos un gobierno de cambio, que apueste por las personas.