jueves, 29 de septiembre de 2016

Guerra civil en el PSOE





Manuel Marrero Morales
Colectivo Prometeo
FCSM

    El simple hecho de que el Secretario General del PSOE no haya seguido los designios de su Comité Federal y haya hecho una pirueta dialéctica, saltándose el guión de la profetizada abstención, hablando de "un gobierno alternativo", ha puesto nerviosos a tirios y troyanos; de manera especial, al IBEX 35 y sus medios de comunicación, que se lanzaron de forma unánime a la yugular de Pedro Sánchez.
    Al amanecer, el eterno jefe en la sombra, el señor X, desde la cadena SER dijo sentirse engañado y dio la orden de ejecución. En pocas horas, el pelotón de fusilamiento compuesto por diecisiete dimisionarios de la ejecutiva del PSOE se dispusieron a finiquitar por la vía de los hechos las decisiones de primarias y congreso anunciadas por el único Secretario General que ha sido elegido en unas primarias.
    Felipe González, Susana Díaz, García Page, Fernández Vara, Ibarra,... Y un largo etcétera funcionan al unísono como buenos manijeros del sistema. Todos ellos son del "bando de la abstención". No pueden permitir que se conforme un gobierno alternativo, con Unidos Podemos, PNV, catalanes, o que vayamos a unas terceras elecciones. Y sólo están dispuestos a mantener a Mariano Rajoy, propiciando para ello la abstención.
    Así pues, se despejan las dudas sobre unas terceras elecciones. No las va a haber, después de este golpe interno en el PSOE.

   Descabalgado Pedro Sánchez no cabe ninguna veleidad sobre la fidelidad del PSOE al mantenimiento del sistema.  Los que se autodenominan "constitucionalistas" se apresuran a apuntalar el sistema. No hay posibilidad alguna de un gobierno alternativo. Tampoco va a haber terceras elecciones, que hubieran significado la debacle definitiva de este partido que va cosechando derrota tras derrota hasta la derrota final.
   Ni el PSOE ni el PP y su acólito Rivera van a permitirnos la posibilidad de un gobierno que pudiera hacer algo distinto a los designios de la Troyka: seguir aplicando reformas y recortes contra la mayoría de la población. Y también que se conozca la verdad sobre la corrupción que nos inunda. El sistema del bipartidismo tiene que seguir funcionando. Ahora, en las horas bajas del PSOE, dan el relevo en el poder a los del PP. Y eso a pesar de que la mayoría de los militantes del PSOE estén en contra de ese apoyo al PP.
Y como decía el Gran Wyoming haciendo de juglar:  "y aquí se acaba la historia de Pedro Sánchez, el bello, que quiso ser presidente, y le cortaron el cuello..."