martes, 25 de octubre de 2016

La educación en Andalucía: ¿Pública y Laica?

José Antonio Naz
Miembro del Colectivo Prometeo y del FCSM


Eso es lo que dice el Estatuto de Andalucía, que como sabemos tiene en el ámbito educativo competencia plena, afirmando con claridad en el artículo 21 - 2 que “la enseñanza pública, conforme al carácter aconfesional del Estado, será laica”.
Se supone que se refiere a la educación en los centros “públicos”, porque la libertad religiosa permite educación privada con distintos idearios. Aunque por otro lado, la Ley de Eduacacion de Andalucía de 10  Diciembre 2007 en las Disposiciones Generales, Articulo 3, punto 3 determina que "El Sistema Educativo Público de Andalucía está compuesto por (además de los centros de titularidad pública, de la Junta, corporaciones municipales o programas y servicios de la Administración): c) Los centros docentes privados concertados...".  De donde cabe deducir que nuestra ley magna en Andalucía obliga a que todos los centros educativos que se subvencionan con dinero público ofrezcan una enseñanza "pública y laica".

Esta definición ha sido la coartada para que la Junta de Andalucía mantenga y aumente conciertos, desde primaria hasta ciclos de formácion profesional, mientrascierra unidades de titularidad del Estado y aporte recursos con los mismos criterios a todos los centros concertados o estatales. Aunque no se aplica por igual en los centros concertados el derecho de todo ciudadano o ciudadana a poder desempeñar puestos pagados con dinero público, lo que exigiría la selección del profesorado por concurso público, permitiendo que dicha selección se realice por intereses de los titulares y en función de idearios particulares. Dichos idearios, en gran parte religiosos, discriminan y excluyen una parte del posible alumnado y condiciona y adapta los programas educativos. En la práctica  la mayoría de los conciertos se realizan en clara contradicción con con el compromiso de enseñanza "pública". Paradójicamente, desde que se redactaron estas leyes se puede decir que la enseñanza en Andalucía es menos pública que antes.

Y lo de "laica"  no se percibe mucho. De entrada se considera natural que la mayor parte de esos centros de titularidad privada, pagados con fondos públicos, tengan carácter y enseñanza religiosa.
Pero es que en los centros de titularidad del Estado, que serían los "públicos, públicos", no sólo se mantiene la asignatura de religión, por prescripción de la LOMCE, sino que se deja libertad a los centros para que puedan ampliar el horario mínimo  exigido por dicha ley. Otra paradoja, Andalucía está entre las Autonomías con  mayor número de horas de catequesis en los programas educativos. Y es casi la única  en que es habitual la realización de actividades del alumnado de carácter religioso en los centros educativos  (desde ofrendas de flores a vírgenes, patronas o patrones, hasta la realización de procesiones, pasando por las más diversas celebraciones de fiestas religiosas), menoscabando el "derecho a la educación" del alumnado, sea o no religioso; o donde se permite con naturalidad la imposición de símbolos religiosos en los espacios públicos educativos (belenes, crucifijos, vírgenes...)Todo ello a pesar y en contra del Estatuto y del propio programa del partido, el PSOE,  que gobierna y ha gobernado esta región desde su autonomía.

Parece surrealista, quizás sea esa idea tan española de que "las leyes se hacen para no cumplirlas" o simplemente se trata del "realismo del Sur", la "tierra de la vírgen María" (según el obispo de Guadix).
Si además se busca la calidad de este sistema educativo público y laico recortando recursos y reduciendo servicios, aumentando las ratios, eliminando optativas, aumentando las horas del profesorado y reduciendo miles de puestos...no es de extrañar el lugar prominente que Andalucía ocupa en el ranking de abandono escolar, de jóvenes sin titulaciones y de suspensos en el informe PISA.
Cambiar esta situación exige reaccionar y movilizarse desde la comunidad educativa, como la convocatoria de huelga y manifestaciones de la CEAPA y algunos sindicatos de alumnado y profesorado el 26 de Octubre, pero sobre todo la mentalización social del valor de la educación y la formación intelectual y científica.
Tengo serias dudas de que se consiga dedicando más tiempo a rezar en los centros educativos.