jueves, 26 de octubre de 2017

Julio Anguita: La troika del 155



Julio Anguita
Colectivo Prometeo/FCSM

No salgo de mi asombro. El Gobierno y sus dos ejecutores subalternos, PSOE y Ciudadanos, se aprestan a aprobar en el Senado la destitución del Govern, basándose -dicen- en la aplicación del artículo 155 de la Constitución. He consultado a constitucionalistas acerca de si existe un Ley Orgánica que haya desarrollado el procedimiento necesario para hacer efectiva la medida que el Senado va a aprobar. La respuesta ha sido negativa. En consecuencia debemos atenernos a la literalidad del texto, habida cuenta de que las leyes, las normas, los preceptos y los reglamentos usan el lenguaje como vehículo esencial para su conocimiento, difusión y aplicación y en su caso para la sanción derivada del incumplimiento. ¿Qué dice el texto del 155?

     En el primer apartado se dice que el Gobierno tras la autorización del Senado podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella (La comunidad autónoma) al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones. ¿Cómo puede obligarse a nadie a hacer algo si se le cesa?
     En el segundo apartado del citado artículo podemos leer que Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas. ¿Dar instrucciones es cesar? ¿Hay algún otro artículo en la Constitución que desarrolle, pormenorice y aclare la breve redacción del 155?
    Las distintas sentencias del Tribunal Constitucional reiteran una y otra vez la necesidad de que el Gobierno tenga un mecanismo constitucional para abordar el problema que han planteado el Parlament y el Govern de Cataluña. Pero la pregunta sigue siendo la misma ¿En qué parte del articulado se dice que el Gobierno podrá cesar en sus funciones a cualquier presidente de comunidad autónoma y a todo su gobierno?


    El que haya un vacío legal no puede servir de excusa para extralimitarse y aplicar acciones que la Constitución no contiene expresamente. ¿Acaso las ilegalidades hechas en Cataluña pueden ser combatidas con otras? ¿Dónde está el llamado Estado de Derecho?
    El artículo 76, apartado d) de la Constitución de la II República establecía que le correspondía al Presidente de la misma: Ordenar las medidas urgentes que exija la defensa de la integridad o la seguridad de la Nación, dando inmediata cuenta a las Cortes. Es decir el Presidente recibía un mandato que le permitía actuar en consecuencia en casos de gravedad, aunque después estuviera obligado a dar explicaciones. Pero cesar a cargos democráticamente electos sin tener el respaldo constitucional para ello es una práctica de filibusterismo político. Por eso se la han inventado, contando con el coro de turiferarios que loarán una chapuza hecha a imagen y semejanza de la convocatoria del referéndum catalán.
    Las acciones ilegales del Govern de Catalunya han sido calificadas de Golpe de Estado. ¿Cómo calificar una propuesta hecha al Senado, con el apoyo de la troika del 155, que no está ni explícita ni implícitamente, contenida en la Constitución?
    El bipartito y el adminículo portaestandarte que los acompaña, no solamente han echado gasolina al fuego sino que, además, han arrojado otra paletada de tierra sobre la fosa en la que yace la Constitución de 1978 acompañada por la Transición que la engendró.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Señor Anguita con postura esta usted lapidando toda la admiración y el respeto que se le tenia. Así como toda la izquierda, ya se acordaran cuando vengan las próximas elecciones generales.

Mederu dijo...

Como siempre, en mi opinión, Julio está en lo cierto.

Jorge dijo...

Pues efectivamente, es tan evidente el mal uso del 155 que se pretende (y que la prensa describe como un 155 limitado y de mínimos cuando se trata de un texto sin concreción y sin precedentes), que sorprende. ¿Tendrán las narices de llevarlo a cabo o formará parte del faroleo constante (de las dos partes) que trata de borrar el rastro de la corrupción? En cualquier caso, será para desgracia de las clases populares.

Anónimo dijo...

Jorge,de que clases populares hablas.
¿No sera de los jubilados que nos pagaría la Generalitat la paga cunando nos la pagara, o de los que nos darían el gran tocomocho en un corralíto al día siguiente de la independencia, como ya pedían el otro día los de la CUP?
Infórmate un poco y veras como los trabajadores de Cataluña están sacando sus ahorros de los bancos de Cataluña.

Jorge dijo...

Sí, los jubilados, por ejemplo. Cualquiera de los casos que sirva para mantener viva la confrontación (que parte de los poderosos), me parece nefasto sobre todo para los desfavorecidos que son siempre los primeros en pagarlo. ¿O crees que un 155 así va a amansar el procès?

Félix Gavilán tal dijo...

Como réplica al primer comentario.
Ser de izquierda es una forma de entender el mundo y en su búsqueda de soluciones. No una vía de conseguir un puesto remunerado. Pero claro, dentro de la izquierda que seguro que conoces, has tenido la mala suerte de tropezar con esas personas, que su afán es conseguir sus objetivos adulando al elector. El que es de izquierda seguirá trabajando por los demás, aunque reciba golpes por todos lados. Es un gen que lleva en su ADN. El que te escribe es de izquierda de pensamiento, pero no de acción.
Hace tiempo que he dejado de creer en las personas. Y claro está, eso me impide ser de izquierda.

Angeles Santamarta dijo...

Si no quiere pensar anonimo
. Es su.problema particular.. donde llueve se moja como los demas!! Hable claro!!

grimble grumble dijo...

Monta tanto Isabel como Fernando

grimble grumble dijo...

Con respecto al ultimo comentario, hacer una breve reflexion: el capitalismo es (el rico roba al pobre) el comunismo es (el pobre roba al rico) el anarquismo es (no robo porque no existe la propiedad)

F. Franco dijo...

Yo no entiendo mucho de esto.
Página 127
Pero admitamos por un momento la consigna de “¡organizad la nación!” sea una consigna viable.
Todavía podría uno comprender a los parlamentarios nacionalistas burgueses, que se esfuerzan en “organizar” la nación con objeto de obtener más votos. Pero ¿desde cuándo los socialdemócratas se dedican a “organizar” naciones, a “construir” naciones, a “crear” naciones?
¿Qué socialdemócratas son esos que, en una época de la más intensa agudización de la lucha de clases, se ponen a organizar uniones nacionales comunes a todas las clases? Hasta ahora, la socialdemocracia austriaca, como todas las demás, tenía una sola misión: organizar al proletariado. Pero, por lo visto, esta misión esta “anticuada”. Ahora Springer y Bauer señalan una misión “nueva”, más sugestiva: la de “crear”, la de “organizar” la nación.
Por lo demás, la lógica obliga: quien acepta la autonomía nacional tiene que aceptar también esta “nueva” misión; pero eso equivale a abandonar las posiciones de clase, a pisar la senda del nacionalismo.
La autonomía cultural-nacional de Springer y Bauer es una sutil variedad del nacionalismo.
Y no es, ni mucho menos, fortuito que el programa nacional de los socialdemócratas austriacos imponga la obligación de velar por la “conservación y el desarrollo de las peculiaridades nacionales de los pueblos”. ¡Fijaos bien lo que significaría “conservar” tales “peculiaridades nacionales” de los tártaros de la Transcaucasia como la autoflagelación en la fiesta del “Shajsei-Vajsei” o “desarrollar” tales “peculiaridades nacionales” de los georgianos como el “derecho de venganza”.
Pero a mi me pareze que esto no se pareze mucho kon lo que dize el señor Anguita, ni los komentarios anteriores.
La sozialdemocrazia del testo estava dirijida por Lenin.
Aprosimadamente por los años 1910 al 1913
Obras compeltas de Stalin segundo Tomo
pajina 127

Juan Gutierrez dijo...

Hay algo que a mi parecer se olvida y eso son las personas que no están de acuerdo con el proces. Han sufrido un maltrate institucional continuado y eso siempre tienen sus consecuencias

Juan Gutierrez dijo...

Hay algo que a mi parecer se olvida y eso son las personas que no están de acuerdo con el proces. Han sufrido un maltrate institucional continuado y eso siempre tienen sus consecuencias

Juan Gutierrez dijo...

Efectivamente a mi entender Felix, no todos los que dicen ser de izquierdas lo son pero ni de pensamiento ni de acción y ese es un problema que lleva a muchas personas después de tiempo de no poder explicarse como esas personas inclusive ocupan altos cargos y deciden en los partidos que se denominan de izquierdas, fundamentalmente el PSOE .A mi entender eso no debe llevarnos a renunciar y profundizar en lo que entendemos ser de izquierdas. Por eso me permito recomendarte un libro de Domenico Losurdo " Contrahistoria del liberalismo " Ed.El viejo topo , 2005. De todas formas entiendo tu postura, aunque no la comparto que todo el fenómeno de la corrupción, el despotismo y la persistencia de una situación que dificultad conciliar la defensa de las ideas de ser de izquierdas con la realidad de las relaciones políticas y sociales . Un abrazo