sábado, 3 de octubre de 2015

FCSM Cinco Villas ( Zaragoza): Consecuencias de las maniobras militares

 

Bruno Gaspar y Jesús Casalé

FCSM CincoVillas ·

    Resulta difícil rastrear los accidentes que, con más o menos continuidad, ocurren en las inmediaciones de los campos de maniobras debido a la opacidad con la que se abordan este tipo de informaciones. Numerosos militares han perdido su vida en el ejercicio de sus diferentes misiones en el exterior. No obstante, en lo que sigue, nos ocuparemos de analizar el riesgo que sufre la población civil derivado de las maniobras militares.
    Si se pregunta a los vecinos de los pueblos y ciudades del entorno si quieren la continuidad de las instalaciones militares, prácticamente nadie contestará afirmativamente. Según las encuestas, más del 60% desea su desaparición. No es extraño, puesto que reiteradamente se incumplen las normativas de seguridad, como la prohibición de sobrevolar núcleos habitados y la realización de vuelos y ejercicios nocturnos, a lo que hay que sumar las habituales molestias producidas por ruidos y vibraciones. Hecho que ha sido negado sistemáticamente por los sucesivos ministros de Defensa en el Congreso de los Diputados.
    Nunca se han evaluado otras afecciones ambientales, como la contaminación atmosférica, residuos tóxicos y peligrosos, utilización de uranio empobrecido, etc. El hermetismo militar, y la poca importancia que el tema ha merecido a los diferentes Gobiernos, impide que a fecha de hoy se conozca con certeza el tipo de armamento que se usa en los Polígonos de Tiro y Campos de Maniobras militares, y si éste puede afectar a las personas y al medio ambiente. El síndrome de los Balcanes acrecentó dichas sospechas en las poblaciones cercanas (por ejemplo, la zona aragonesa de las Cinco Villas, la más próxima al Polígono de Tiro “Bardenas Reales”, está muy por encima de la media de incidencia de cáncer, según datos oficiales).
"Polígono de tiro Bardenas Reales"
     Cabe destacar que, con cierta frecuencia, se producen muchos accidentes fuera y dentro del perímetro de seguridad de los campos de maniobras militares. El último incidente reseñado aconteció en julio del presente año. Uno de los principales daños colaterales que resultan consecuencia de las maniobras militares es el alto número de incendios provocados en las zonas militarizadas, algunos de gran envergadura, que suceden no sólo durante los ejercicios sino también de manera fortuita, ya que la munición abandonada sin explosionar puede estallar posteriormente debido a diferentes factores incontrolables.
Accidentes aéreos
En los últimos años, ha habido numerosos casos en los que, ya sea durante la práctica de las maniobras militares o en operaciones de otro tipo, se producen numerosos accidentes aéreos. La mayoría suceden en los alrededores de las zonas militarizadas aunque no es extraño que otros se produzcan en localidades afectando directamente a la población civil. A continuación, reseñamos algunos de los sucesos más llamativos de los últimos años.
  • 13/03/2000. Un capitán del Ejército del Aire muere al chocar en pleno vuelo dos F-18 del Ejército del Aire en el término municipal de Ejea de los Caballeros.
  • 22/03/2000. Siete militares mueren al estrellarse el avión C-212 en el que viajaban en Herrería (Guadalajara).
  • 25/03/2003. Dos sargentos del Ejército del Aire mueren y una teniente y un capitán resultan heridos al hundirse un hidroavión “Canadair CL-215” a 500 metros de la costa en la bahía de Pollensa (Mallorca).
  • 30/04/2003. Muere el piloto de un avión F-5 al estrellarse cerca de la población toledana de Talavera de la Reina.
  • 18/02/2004. Dos capitanes del Ejército del Aire mueren al estrellarse la avioneta C-90 que pilotaban en un descampado de la localidad madrileña de Parla.
  • 04/05/2004. Un capitán del Ejército del Aire fallece al estrellarse el Mirage F-1 que pilotaba, en las cercanías de Arteaga de Arriba (Albacete).
  • 02/09/2005. Muere un capitán del Ejército del Aire al estrellarse el C-101 que pilotaba contra una vivienda de Baeza (Jaén), en la que se encontraban una mujer y su hija de ocho meses, que también fallecieron.
  • 27/01/2006. Un capitán instructor del Ala 23 de la base aérea de Talavera la Real (Badajoz) y un alférez alumno fallecen al estrellarse el avión F-5 en el que realizaban prácticas de vuelo sobre la sierra del sur de Badajoz.
  • 20/01/2009. Dos capitanes y un teniente del Ejército del Aire mueren al estrellarse dos cazas Mirage F-1 cuando realizaban un ejercicio de entrenamiento en la provincia de Albacete.
  • 24/08/2010. Fallece un militar de Arabia Saudí al estrellarse un avión de combate Eurofighter en la base de Morón de la Frontera (Sevilla).
  • 26/04/2012. Dos militares mueren al estrellarse en las cercanías de la cárcel de Alcalá-Meco (Madrid) el avión de instrucción C-101 que pilotaban.
  • 02/11/2012. Un comandante del Ejército del Aire muere y un alférez alumno resulta herido grave al precipitarse el F-5 que pilotaba cuando regresaba a su base de Talavera de la Real (Badajoz).
  • 09/06/2014. Muere un capitán del Ejército del Aire, de 30 años, al estrellarse el caza Eurofighter que pilotaba cuando se disponía a tomar tierra en la base aérea de Morón de la Frontera (Sevilla).
  • 26/01/2015. Once militares -nueve franceses y dos griegos- mueren al colisionar, durante la maniobra de despegue, un caza F-16 de las fuerzas aéreas griegas con otras aeronaves, en la base aérea de Los Llanos (Albacete).
"Accidente militar aéreo"
Peligro nuclear
Accidentes como el último de la central nuclear de Fukushima ponen de manifiesto las desastrosas consecuencias que tienen este tipo de sucesos. A día de hoy, las afectaciones sobre la población de la catástrofe continúan, aunque la información sobre el caso ha ido perdiendo peso en los medios de comunicación. Pero si las secuelas del siniestro ya no tienen apenas eco, menos aún se conoce sobre el arsenal nuclear mundial. Al pensar en bombas nucleares rápidamente nos vienen a la mente Hiroshima y Nagasaki, como episodios enterrados por la historia de los cuales poco ya nos debemos preocupar.
Accidentes con material nuclear silenciados a lo largo de las décadas y más de 4.000 bombas nucleares preparadas para destruir seres humanos con apenas apretar un botón, entre otros aspectos, constatan, según estos investigadores, que esta espada de Damocles es irrefutable.
Durante unas maniobras de la OTAN en el año 1983, en Bélgica, donde se simulaba un ataque nuclear, la URSS, que no estaba al corriente de que se trataba de un simulacro, se lo tomó como el inicio de un ataque nuclear, y estuvo a punto de contraatacar. Este incidente, así como otros similares,  ponen de manifiesto la peligrosidad real y la posibilidad del comienzo de un conflicto nuclear.
¿Existen en España bombas nucleares? El programa nuclear que se inició en la dictadura quedó interrumpido, pero no por ello España tiene la tecnología y capacidad necesaria para, en un breve periodo de tiempo, tener este armamento.
No obstante, en el convenio entre EEUU y España, este primero no está obligado a comunicar al gobierno que entra y sale de sus bases. La base de Rota, al ser base de submarinos dotados de cabezas nucleares así como de propulsión nuclear, tiene muchas posibilidades de albergar armamento de este tipo.
La única manera segura de evitar un accidente nuclear en la zona del estrecho de Gibraltar es que no circulen submarinos nucleares ni cualquier otro buque nuclear o aeronave que transporte este tipo de armamento. Uno de los casos más recientes es el del célebre submarino “Tireless”. Uno de los objetivos, compartido por una gran parte de la población mundial, es la eliminación de las armas nucleares. Pero la abolición de dichas armas debe ir acompañada del desmantelamiento y prohibición de navegación de naves propulsadas con reactores nucleares. Un accidente grave en un submarino nuclear tendría grandes repercusiones medioambientales, humanas y económicas.
Un escenario de guerra nuclear masiva sería desastroso. Parece muy probable que el mundo cambiaría totalmente, tal y como lo hizo con la caída del imperio romano o el mundo feudal. Posiblemente, se tardarían siglos en recuperar las calidades de vida que ahora damos por sentadas. De un modo u otro, las sociedades que emergerían de una guerra nuclear serían radicalmente distintas a las actuales, pero no es posible predecir cómo. Sería, sin duda, el fin del mundo tal y como lo conocemos.
"Submarino nuclear Gibraltar"
En definitiva, como hemos visto, muchos son los riesgos que la población civil asume, sin su consentimiento, principalmente por el hecho de vivir en las inmediaciones de los espacios de entrenamiento y práctica. Teniendo en cuenta que parte de los ejercicios de la segunda fase de las maniobras “Trident Juncture 2015” se van a desarrollar en ambiente urbano (lugar sin especificar), la afección a la población civil será realmente directa. La circunstancia de que se utilice nuestro territorio para ensayar prácticas y armamentos que, posteriormente, se utilizarán de manera real contra la población de aquellos países en los que se decida “intervenir” pone de manifiesto el alto grado de militarización que padece nuestra sociedad.
Al fin y al cabo, las maniobras militares ponen de manifiesto que el interés de unos pocos (industria armamentística, poderes financieros, etc.) prima sobre el interés de la mayoría social. Los desorbitados desajustes de los presupuestos en Defensa indican que existe un negocio en torno a la guerra. No sólo se trata, pues, de mantener la seguridad de los estados sino, principalmente, de implantar determinadas políticas económicas en aquellos países no subordinados a los dictámenes de la OTAN.
Fuentes: