miércoles, 1 de julio de 2026

La Especulación Inmobiliaria y la Prepotencia del Alcalde Bellido, cierran los cines de verano de Córdoba




Pepe Aguza
Colectivo Prometeo


    Durante décadas, los cordobeses por las noches podían aliviar los rigores del calor veraniego en las terrazas de los cines de verano,
    Ubicados en patios de casas de vecinos, huertas y parcelas del casco histórico, se convirtieron en auténticos pulmones culturales de la ciudad, en hitos de nuestra memoria colectiva, durante los asfixiantes meses veraniegos.
   En ellos convivían la magia de la aventura, la historia, la comedia el entretenimiento con el ocio y asueto al aire libre, gracias a las condiciones bioclimáticas de estos recintos.

    Aunque los primeros cines de verano surgirían en Córdoba antes de la Segunda República, como el Ideal Cinema en la antigua plaza de Toros de Ronda de los Tejares, el Parque Recreativo en el Bulevar del Gran Capitán, el Cine Victoria en el Paseo de la Victoria, o el Cine Alcázar, en la antigua Avenida de Canalejas, hoy Ronda de los Tejares, el gran auge llegaría en la posguerra.
      Hasta principios de los ochenta, en todos los barrios cordobeses que contaban con varios espacios, se proyectaban reposiciones de los estrenos cinematográficos del invierno a módicos precios, mientras los espectadores se refrescaban en el ambigú con cervezas, refrescos o simplemente un poco de agua fresca del botijo de la barra al precio de dos reales (50 ctmos. de peseta) o las tradicionales pipas de girasol y los altramuces, conocidos popularmente en Andalucía como “chochos”.

     Gran parte de la historia de estos locales se recogen en el excelente libro “El cine en Córdoba durante el franquismo” de Rafael Jurado Arroyo, editado por la Diputación Provincial.

Curiosamente, a pesar de la violencia y crudeza de la Guerra Civil, Córdoba tuvo el mayor número de estrenos cinematográficos de toda Andalucía, 463 durante la contienda, muy por encima incluso de Sevilla o Málaga. En el año 1939 contaba con cuatro empresas cinematográficas (Empresa Guerrero, Empresa Cabrera, Empresa Ramos y Empresa del Toro), que se encargaban de distribuir todos los estrenos y reposiciones que en aquellos duros tiempos llegaban a nuestro país.


En plena postguerra se abriría el cine Fuenseca en 1943, el Delicias en 1945, o el Zarco (más tarde Olimpia) en 1947, y en las décadas posteriores llegaron a contarse hasta cincuenta y cinco cines y salas por todos los barrios.
  En el año 1966, había 33 cines en la capital, de los que  podemos nombrar una larga lista,  que fue menguando hasta los 4 que aún abrían el verano pasado,  el Coliseo, Olimpia, Fuenseca o Delicias.
Para nuestra desgracia, los 3 últimos no abrirán este verano al darse la mano la " tormenta perfecta", por un lado lo que  tiene toda la pinta de un intento de especulación inmobiliaria del actual propietario,  el empresario Antonio Amil y por otro  la prepotencia caciquil del alcalde del PP, Bellido. Entre ambos han decidido acabar con este bien social y cultural de la ciudad.


Haciendo un ejercicio de memoria, podíamos recordar algunos de aquellos viejos locales como Cine Avenida, Astoria, Albéniz, Andalucía, Benavente, Cervantes, Ciudad Jardín, Cañero (Osio), Cinema Campo de Fútbol de San Eulogio, Coliseo de San Andrés, Córdoba Cinema, Delicias, Electromecánicas, El Rinconcito, Florida, Fuenseca, Goya, Imperial, Macaji, Magdalena, Margaritas (posteriormente conocido como Infantas) Maxi, Ordóñez, Plaza de Toros, Realejo, San Agustín, Santa Rosa, San Cayetano, Séneca, Zarco (actual Olimpia), etc., lamentablemente hoy desaparecidos, a excepción del Coliseo, el más antiguo de España abierto en la ciudad.


Sin embargo, todos estos fantásticos espacios de encuentros sociales y culturales, fueron perdiendo interés en las últimas décadas, hasta quedar reducidos a una escasa media docena en los últimos años y sufrir un vuelco inesperado por la actitud especulativa del empresario Antonio Amil al comprar tres de ellos a los herederos de Martín Cañuelo por la ridícula cantidad de 300.000 euros, un valor muy por debajo de su precio real, el pasado mes de mayo, con la intencionalidad de convertirlos en aparcamientos privados, celebraciones y otros servicios hosteleros o comerciar con ellos, solo tres semanas mas tarde, el 12 de junio, intentando revenderlos al Ayuntamiento u a otras empresas privadas por 850.000 euros, o sea negocio redondo para sacar un beneficio de más de medio millón de euros en menos de un mes.


Si hiciéramos caso al  autobombo empleado por el PP cordobés cuando hace balance de la gestión municipal, nuestra ciudad ha alcanzado una transformación histórica en los últimos tres años
En su propaganda vivimos mucho mejor que hace siete años, afrontando un futuro con más oportunidades, más empleo y reindustrialización y una reducción de la presión fiscal que favorece la llegada y expansión de numerosas empresas, convirtiéndola en una de las ciudades españolas de menor presión fiscal tanto en el IBI o impuestos de vehículos.

Toda su “triunfal valoración” está llena de mentiras y falsas afirmaciones, como la supuesta modernización de los servicios municipales, la reducción de los tiempos de espera en Servicios Sociales o el padrón municipal, o el Plan Municipal de Vivienda con el aumento de 3.000 licencias para la construcción de viviendas entre promoción privada y pública.

Con ese mirar al ombligo y no considerar digno de protección a lo que no sean procesiones o toros,el PP ignoró mociones aprobadas en el pasado por el Pleno Municipal, como la del 19 de octubre de 2023, en que la Corporación aprobaba por unanimidad una moción, comprometiéndose a velar por la protección tanto de los cines de verano como de los recintos donde se llevan a cabo, garantizando su supervivencia y otras actividades culturales adicionales en sus espacios a lo largo de todo el año.

Durante la valoración, justificó la negativa a la apertura de los cines, a que no podía autorizarse dado que no contaban con licencia de proyección, además de las quejas de los vecinos por ruidos y molestias, algo totalmente falso al considerarse un rico patrimonio histórico, social y cultural único en España.
Por cierto, cuando habla de ruido y molestias,evita hacer alusión a las generadas por procesiones, rosarios, vías crucis y actividades de las cofradías y la Iglesia ... que saturan permanentemente las calles de la ciudad, impidiendo el tráfico y el descanso hasta altas horas de la madrugada.

Justificó que podría estar dispuesto a la adquisición de los tres recintos para actividades lúdicas, de uso vecinal o deportivo, pero nunca para cines.

No obstante, días más tarde, el alcalde Bellido, se descolgaba con una nueva “genialidad” al plantear incongruentemente proyecciones de cine de verano gratuito con emisiones infantiles en diversos colegios de los Distritos de Levante, Sureste, Sur, Periurbano Oeste y albero de centros cívicos algunos días de la semana.

La sociedad cordobesa no puede permitirse ser gobernada por un dirigente tan prepotente, nefasto y negativo en todos los terrenos, tanto culturales como sociales, como su actual alcalde y debería tomar buena nota llegado el momento de las futuras elecciones municipales, antes de volver a confiar el futuro de la ciudad en personas de esta relevancia y su modelo urbano, social y cultural para nuestro municipio.

Ante la imposibilidad de apertura de los cines de verano Fuenseca, Olimpia y Delicias, los ciudadanos de a pie junto a  Consejo de Distritos, asociaciones y colectivos,  vuelven a volcarse con acciones y actividades para reivindicar  su reapertura, exigiendo al Gobierno Municipal los trámites jurídicos y administrativos para la adquisición pública de estos espacios, que pueden utilizarse no solo para proyecciones cinematográficas en verano, sino otras actividades sociales y culturales, lúdicas, deportivas, infantiles...
Garantizando así su utilidad durante todo el año en beneficio del interés general de la ciudadanía, además de exigir a la Delegación de Cultura del Ayuntamiento y la Gerencia Municipal de Urbanismo, que remitan con urgencia a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, toda la documentación necesaria para la declaración de los Cines de Verano de Córdoba como Bien de Interés Cultural e histórico de la ciudad.
El Colectivo Prometeo (impulsor de la Iniciativa Popular "Estación Julio Anguita" que culminaría con éxito tras el mayoritario respaldo del pleno municipal a la moción presentada por Hacemos Córdoba) apoyará todas las iniciativas que luchan por revertir la actual situación.

Defendamos y reivindiquemos la permanencia de estos espacios intergeneracionales que fomentan la empatía y la solidaridad, cohesionando el tejido social y cultural del barrio y de la sociedad cordobesa.






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