Remedios Copa
Colectivo Prometeo
En un día como hoy optaré por mirar al mar. Trataré de olvidar frente a él toda la tristeza y desazón que me produce la maldad y el odio que trata de impregnarlo todo tierra adentro.
Procuraré no vomitar sobre él lo que la inmundicia, despropósitos y siembra de odio que nos rodea, me revuelve el estómago, acongoja el alma y me llena de desesperanza; una desesperanza feroz frente al panorama que el sistema, cada vez más desalmado, va amenazando nuestros derechos, la seguridad, la paz y la posibilidad de una vida digna.
Cuando quienes producen “Maricarmenes” para llenar cada vez más los bolsillos de quienes ya los tienen repletos a reventar y, a la vez, persiguen, descalifican y pisotean hasta aniquilar a cualquier dirigente u opción política que se atreva a defender los derechos Constitucionales, el Bien Común y la Justicia Social de la sociedad en su conjunto, esa sociedad que los eligió y legitimó en las urnas para que gobernaran equitativamente considerando la sociedad en su conjunto, si no somos capaces de neutralizar esa deriva y contraponer de inmediato otro modelo de sociedad, estamos perdidos.
Necesitamos que salga de las urnas un Gobierno fuerte que respete y acate íntegramente el contenido de nuestra Constitución, que cumpliendo su mandato ponga coto a las interferencias de cualquiera de los Tres Poderes en el ámbito ajeno al suyo competencial, que cumpla con lealtad el cometido para el que es elegido y por el que la ciudadanía le paga y otorga el poder para que cumpla la obligación que el cargo conlleva.
Hoy más que nunca, necesitamos que quienes se presentan a las elecciones tengan como objetivo trabajar por la Paz y el Bienestar de todos los españoles, estén dentro del Gobierno o formen parte de la oposición.
Muchas personas estamos asqueadas de soportar insultos, descalificaciones y faltas de respeto en el Parlamento, amenazas al Presidente del Gobierno legítimamente elegido y también Ministros y a responsables de Instituciones del Estado, (salvo que los nombramientos los haya hecho la oposición, en cuyo caso los respetan). La moda del insulto amenaza y descredito de toda persona que no comulgue con la derecha ya trasciende el Parlamento y se adueñó de la calle, donde no faltan tampoco las amenazas, acoso y agresiones a personas que puedan ser afines a la izquierda.
Estamos ante un auténtico problema que traerá terribles consecuencias para todos y convertirá el país en un infierno con la ciudadanía enfrentada entre sí, mientras el neocapitalismo y los poderes de la derecha a los que impulsa en la sombra, se llenarán los bolsillos y sus cuentas en paraísos fiscales.
Cuando miro hacia el horizonte, allá donde el cielo y el mar forman una tenue línea, pienso que nos hallamos en los pródromos de la situación que obligó a muchos de nuestros antepasados a tomar un barco y traspasar esa línea, hacia lo desconocido y un futuro incierto, pero que la única certeza que dejaban atrás, más allá de la miseria y el miedo perpetuo, era que su vida corría serio peligro en el país que les vio nacer y en el que la Justicia y la Libertad habían sido conculcadas por el golpe de Estado franquista.
La muerte de Maricarmen tras 7 años de lucha frente a un deshaucio injusto, sin un solo impago y basado únicamente en el afán especulativo sin límites por parte de URBAGESA para especular con la revalorización del inmueble, es la muestra clara de lo que va a ocurrir con el triunfo de un gobierno PP/Vox.
Es una vergüenza para quienes han tratado desacreditar a Maricarmen en estos últimos días de su vida y para aquellos medios/seudomedios que dieron pábulo a tales infundios obviando los hechos y datos reales de la situación.
Lo mismo se puede decir de las mentiras sobre intereses y financiación, entre otros, que ahora difunden sobre el Sindicato de Inquilinas.
Maricamen no es la única persona cuya salud física y emocional se ha visto deteriorada por un deshaucio. Hay múltiples casos de suicidio, depresión profunda, estados de ansiedad y otros trastornos psíquicos que con el paso del tiempo también generan diversas patologías físicas. Si buscásemos en los registros sanitarios de las personas que han sido deshauciadas de sus hogares también hallaríamos infartos e ictus que, unas veces provocaron la muerte y en otras dejaron profundas secuelas invalidantes.
Para muestra real del fundamento de los temores que acogotan hoy a los más desfavorecidos y demuestran por qué PP, Vox y Junts se opusieron a los Decretos del Gobierno de Coalición para proteger a estas personas en situación de desamparo y limitar los abusos en el precio de los alquileres y el tipo de uso de las viviendas por parte de fondos buitre y grandes tenedores, veamos algunos datos.
Vivienda pública vendida a Fondos Buitre: en la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre vendió 2.935 viviendas públicas en 2013 y, en el Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella vendió 1.860 viviendas públicas en 2014.
La familia de Aguirre lleva años enriqueciéndose con el negocio de la vivienda en España. El hijo de Ana Botella obtiene suculentos beneficios en un Fondo Buitre relacionado con las viviendas vendidas por su madre. La esposa de Núñez Feijóo, Eva Cárdenas, tiene la empresa inmobiliaria Niebla Azul, (que creció exponencialmente en poco tiempo), y sus negocios inmobiliarios de compra y alquiler de viviendas florecen desde que está con Feijóo, como reseñan algunos medios.
Estos días pasados medios de comunicación extranjeros criticaron duramente la situación de los deshaucios en España y señalan que la mayoría de los políticos de la derecha está inmersa en el negocio de la vivienda y que algunos son grandes tenedores.
¿Alguien puede pensar que los políticos de derecha/ultraderecha votarán contra sus propios intereses? Y está claro que tampoco van a votar a favor de cuestiones de Bienestar Social: Ese dinero del presupuesto público será derivado para intereses de su propia especulación: construcción inmobiliaria, industria bélica y defensa del supuesto “enemigo ruso”, o cualquier otro de turno.
Conviene recordar cómo actuó el Gobierno de Mariano Rajoy con las pensiones: Nada de subida conforme al IPC, revalorización anual del 0,25% y planteando incluso reducir la cuantía de la pensión que se venía cobrando. El interés de los Bancos y los Fondos de Pensiones para acabar con las pensiones públicas sigue en pié.
La movilización social creada por el Movimiento en Defensa de las Pensiones Públicas, (MODEPEN), frenó aquella barbarie y sigue en la lucha para que no haya un retroceso. El movimiento social promovido por el Sindicato de Inquilinas está haciendo lo propio en defensa del freno a los desahucios, y el derecho a una vivienda digna tal como consagra nuestra Constitución. Es incuestionable que la ciudadanía tiene que arrimar el hombro en defensa de lo que la concierne.
Espero que reflejando en el papel estas reflexiones a tenor de lo que nos concierne, no perjudique ni ensucie este mar azul que tengo ante mis ojos. Y, ojalá nadie tenga que surcarlo nunca más para huir del terror y la miseria.

No hay comentarios:
Publicar un comentario