José Manuel Jurado
Colectivo Prometeo
Exdiputado de Por Andalucía y miembro del Consejo político de Ideas en Guerra
Sabela Vázquez
Educadora social
Cuando parecía que el inicio del curso político continuaría marcado por el odio y la deshumanización hacia las personas migrantes, cosechados con ahínco a lo largo del verano, una sacudida de realidad gira por completo un marco de discusión política en el que cualquier propuesta basada en la defensa de los Derechos Humanos aquejaba de una falta de oxígeno cada vez más preocupante.
El 23 de septiembre, el debate público deja de señalar con el dedo acusador hacia abajo para, por primera vez en mucho tiempo, volver mayoritariamente la mirada hacia arriba. Una nueva conversación atravesada por las condiciones materiales de las clases populares inunda repentinamente todo el territorio y transforma el estado de ánimo.
El desahucio de Maricarmen ha producido una serie de consecuencias políticas de sobra conocidas: movilizaciones populares, un campamento en la Puerta del Sol que remite inevitablemente al 15M y toda una serie de acampadas y acciones diversas a lo largo y ancho del país.
Como consecuencia, el Gobierno planteó dos decretos de mínimos negociados con el Sindicato de Inquilinas que una mayoría rentista en el Congreso terminó por tumbar.
