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| Julio en una reunión de la Mesa Estatal del FCSM |
Manolo Monereo
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| Julio en una reunión de la Mesa Estatal del FCSM |
Manolo Monereo
Como continuación de la primera entrega de este artículo publicado en los habituales "Análisis de Paradigma" en el medio de comunicación hermano, aquí os dejamos la segunda parte del trabajo que realizan Mariví Serrano y Juan Carlos Cadenas.
Fuente: Paradigma Media Andalucía.
En la anterior entrega del análisis que nos ocupa expusimos cómo un más que discutible sistema de cálculo de población ajustada, considera que Andalucía tiene un 5% menos de población que la real a la hora del reparto de fondos y transferencias procedentes del Estado. Analizábamos también el reparto de los dos primeros tramos de los fondos Covid, en el que se han utilizado variables de cálculo muy discutibles y nada equitativas, donde no se ponderaba, por ejemplo, el tiempo de hospitalización ni variables socioeconómicas que son también determinantes en salud, ni el impacto de la segunda y tercera olas Covid. Pese a eso e incluso sin modificar las variables de cálculo manejadas por el gobierno en dichos fondos, la ponderación realizada ha dado como resultado que Andalucía ha recibido 1,9 veces menos fondos que la media estatal, por cada afectado o afectada Covid, ya que el Decreto gubernamental contabiliza solo hasta 30 de abril y 31 de octubre de 2020 respectivamente.
La consecuencia de las variables asignadas para el reparto, así como de la forma de cálculo de las mismas y sus diferentes ponderaciones ha conllevado que, tras la tercera “ola” Andalucía principalmente y la Comunidad Valenciana, tengan un enorme déficit de financiación de los sobrecostes sanitarios derivados de esta pandemia. El reparto de los 9.000 millones de euros, que pagamos todos y todas (para pagar no se considera población ajustada sino la real), da como resultado que Andalucía ha dejado de recibir 363.16 millones de euros con los criterios aplicados por el Estado. Este déficit se incrementa hasta los 616.11 millones de euros si consideramos un reparto de los 9.000 millones sanitarios en función de la población real, y sería mucho mayor si se considerara un reparto con criterio de equidad que hubiera tenido en cuenta variables tales como la población en exclusión o riesgo de exclusión social u otras.
Sea como fuere, las Comunidades Autónomas “ricas” salen favorecidas con el reparto realizado, mientras que las “pobres” presentan déficits en el citado reparto. La Comunidad de Madrid y Cataluña son las más beneficiadas por los 9.000 millones del fondo sanitario.
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| Cartel constructivismo ruso.El Lissitzki |
Comenzaremos por la post verdad
y su función. Se define como la distorsión deliberada de una realidad, que
manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en
las actitudes sociales.
Darío Villanueva, en una
conferencia en 2017 en la UNED, señalaba que post verdad es toda aseveración
que no se basa en hechos objetivos, sino que apela a las emociones y creencias
del público. Hacía referencia también al “potencial que la retórica tiene para
hacer locutivamente real lo imaginario o simplemente lo falso”; un potencial
que muchas veces entronca directamente con la sentencia de que una mentira
repetida mil veces se convierte en verdad. El director de la RAE afirma que la
post verdad representa una evidente negación de la realidad y que “ hoy día se
acepta que lo real no consiste en algo ontológicamente sólido y unívoco, sino,
por el contrario, en una construcción de conciencia, tanto individual como
colectiva”.
Pasando a nuestra realidad actual, comenzaré con el repaso que sobre el fascismo hace Beatriz Gimeno. Afirma que el fascismo no ha llegado con VOX sino que estaba ahí pero no lo visibilizamos y asumimos hasta que llega a las instituciones. El fascismo necesita un caldo de cultivo para extender determinados comportamientos y mentalidades para poder crecer; de ahí que el fascismo político se manifieste cuando ya se implementó previamente el fascismo cultural.
Manolo Monereo
En la versión del mito que prefiero1 un dios Apolo enamorado le promete a la hija del rey de Troya el don de la profecía a cambio de sus favores sexuales. Una vez conseguido el regalo Casandra se negó a cumplir el trato, por lo que el dios le escupió en la boca y le retiró el don anexo de la persuasión.Consecuencia: aunque dijera la verdad nadie la creería.
De lo ocurrido ayer podemos ( y debemos ) extraer varias conclusiones: hemos sufrido una derrota sin paliativos, que se ha llevado por delante las leyendas del “cinturón rojo”, el “no pasarán” y la “abstención de izquierdas”. Mientras -lo que es mucho más preocupante- la serpiente del Fascismo ha puesto tranquilamente sus huevos con la complicidad/ neutralidad del 54% de los madrileños que optaron por aplaudir o mirar para otro lado.
Una de las primeras medidas que debemos tomar es reconocer nuestra debilidad sin entrar en un análisis de sumas y restas que suenen a trampas en el juego del solitario. De nada sirve coger la calculadora para demostrar que los votos PP+Ciudadanos ( +38% si quitamos el 3.57% mantenido por los naranjas) del 2019 dan una cifra ya cercana al 44.73% de ayer, ni resaltar que el espacio Más Madrid+UP llega al 24.18% ,sumando 7 diputados y casi un 4% , si olvidamos que en la apuesta “ todo o nada” se lanzó el órdago de que el PSOE iba a ser el “ hermano mayor de la izquierda” y principal dique de contención del ultraderechismo. Las urnas nos lo han devuelto “ capitis deminutio”2 con 13 diputados menos y una caída en su porcentaje de votos del 10.45%.
Nadie obligó a pedir como deseo una relación clientelar,se impuso como algo “natural” en el discurso político de la campaña de UP (como si fuese un tridente futbolístico Di Estéfano, Puskas y Gento / Bale, Benzema, Cristiano) pese a las muecas de desagrado del candidato Gabilondo. La realidad, tozuda, ha mostrado la quimera sobre la que se sustentaban los deseos.
Todo ello sin minusvalorar el efecto de la demonización sufrida por el candidato Iglesias. Convertido en “Payaso de las bofetadas” 3 sobre el que verter todo el odio y toda la bilis,despojado de su condición humana al despersonalizarlo (“rata”,”coletas”,”chepa”) víctima propiciatoria de una propaganda – tesis de Goebbels – al alcance, por su simpleza, del encefalograma más plano.Lograron dar forma en él al “enemigo común” que une a los participantes en el aquelarre. Decía Raúl Solis en un artículo de campaña que "el odio a Pablo Iglesias y Unidas Podemos no se ha fabricado solo". Tenía razón , pero es hora de que empecemos a preguntarnos también por qué ha sido capaz de prender como la hierba seca.
En alguna ocasión en 2018
recuerdo haber reflexionado sobre
la perversión moral basada en el mercado, la competitividad y sus leyes,
olvidando que el mercado no existe más allá de la entelequia creada para tratar
a los seres humanos como un material utilizable y de desecho. Un material cuya
utilidad sirve para extraer la máxima productividad y acumulación de riqueza
cada vez en un menor número de población de modo que el 1% de la población
mundial acumule tanto capital como la suma del capital del 99% restante.
Estos datos que años atrás ya apuntaba un representante de
la Banca ética ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos, no solo
no se han corregido sino que se agravó la situación de forma vergonzosa.
En el artículo de la semana pasada “Un paseo por la banca”
mostraba la cara más perversa de la especulación financiera y el desprecio de
la banca por sus trabajadores que, como
el resto de los españoles y no solo los de la banca, contribuyeron con su dinero
a rescatar de la quiebra a estas instituciones financieras que ahora se suben
los sueldos escandalosamente y reparten beneficios a los accionistas con una
mano, mientras con la otra ponen en la calle a unos 20.000 trabajadores sin que
se les mueva un pelo.
Es hora de llevar la dignidad humana a la vida social y económica.
En los habituales "Análisis" que nuestros compañeros de Paradigma Media Andalucía publican mensualmente, en abril vuelven a incidir en la falta de equidad que vienen teniendo de forma histórica los repartos desde el Estado hacia nuestra tierra, Andalucía. Un mal endémico que seguimos consintiendo a pesar de la situación de extrema precariedad que sufrimos siendo un territorio rico en todos los aspectos. Como viene siendo habitual en estos "Análisis", merece la pena su lectura detenida e incluso repetida.
Fuente: Paradigma Media Andalucía
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| Juan Manuel Moreno Bonilla, Presidente de la Junta de Andalucía |
Los bienes y servicios que están en el mercado son cosas y tienen precio. Los servicios públicos no han de estar en el mercado, y por tanto no han de tener precio, aunque sí tienen un coste, menor que el de mercado si se gestiona eficientemente, ya que no buscan beneficio empresarial y reparto de dividendos, sino el beneficio social.
El mercado iguala de hecho mercancías muy diversas en cuanto a su naturaleza y cantidad, mediante su precio (un café con leche tomado en un bar es igual a un kilo de naranjas, si pagamos lo mismo por ambos). Pero las Administraciones deben igualar la accesibilidad a los servicios públicos de todos y cada uno de los miembros de la sociedad, mediante el criterio de equidad, y no intentando valorar exclusivamente el coste de los mismos e igualarlo, enorme error que continuamente es cometido por los gestores de lo público, y que conlleva la generación de desigualdades, y por ende de discriminación de parte de la sociedad. Sin embargo usan índices basados en costes y no en accesibilidad a los servicios públicos, y lo hacen de forma que incrementan la brecha preexistente entre territorios, ya que anteponen criterios de necesidades político-partidistas a criterios sociales.
Cuando se constituye el sistema para “valorar” las necesidades de gasto de los servicios públicos esenciales en cada CCAA, se procede a implementar un mecanismo que divide la población en 7 grupos de edad, y a ponderar con diferente valoración las necesidades de gasto de cada uno. La cuestión no es baladí, ya que según se realice la división por edad, y se usen diferentes variables para determinar la citada necesidad de gasto, así como las ponderaciones de las diferentes variables consideradas, obtendremos resultados muy diferentes, cuya validez desde el punto de vista de la equidad puede resultar más que cuestionable. Así, por ejemplo, si no introducimos como variable la cantidad de población en exclusión o riesgo de exclusión social en cada territorio (que de hecho no se incluye), obviamos uno de los principales parámetros que contribuiría a la equidad de las políticas. Así, la valoración sesgada de las necesidades tiene su reflejo en el cálculo de la distribución de recursos por CCAA.
8.300 personas en CaixaBank y 3.800 en BBVA. Estas han sido las noticias con las que esta semana hemos sentido, una vez más, trabajadoras y trabajadores, que el yugo del capitalismo sigue apretando y fuerte. La noticia, no por esperada según las tendencias, ha caído como un martillazo sobre decenas de miles de familias que ven peligrar sus ingresos en una etapa en la que ya hemos vivido la primera fase de una nueva crisis, encadenada a la anterior y que, hasta ahora, había castigado sin piedad a las personas más vulnerables, aquellas que carecían de empleo o cuyos ingresos eran irregulares y fuera de la normativa contractual. Millones de personas que vivían de trabajos sin declarar por culpa de su precariedad vieron el año pasado como la pandemia y el confinamiento les hicieron perderlos. Y sin ayudas reales de las instituciones (el IMV ha sido el fiasco que todo el mundo auguraba -menos el “gobierno más progresista de la historia” y los medios serviles al capital-; las comunidades autónomas han retirado o menguado las rentas de inserción, etc.)
Ahora llega el segundo paso, también anunciado desde la lógica neoliberal: los recortes de plantilla en grandes empresas y en las administraciones públicas. Todo ello amparado por la legislación laboral vigente desde 2012 (y reformas anteriores) que permiten los despidos libres y casi gratuitos.
Juan Rivera
Colectivo Prometeo
Aunque el título suene a “cuentos de Calleja” para desgracia de este país llamado España1 no lo es.
El pasado viernes 23 de abril en el debate de la SER la representante del Franquismo se hartó del disfraz y nos regaló un desnudo mental integral. Al grito de “ ¡Fuera máscaras!” enseñó su verdadero rostro de intolerancia y odio negándose a condenar un acto terrorista ( envío de 4 balas de CETME a Pablo Iglesias, 2 al ministro del Interior Grande Marlaska y 1 a la directora de la Guardia Civil María Gámez, acompañadas de sus correspondientes amenazas de muerte escritas),mientras previamente pregonaba que no creía a su interlocutor y todo era una invención.
La hija de inmigrante cubano,azote de personas nacidas fuera de nuestras fronteras -como su padre – a los que niega el pan y la sal, siguió al pie de la letra el manual del abusador, acosador o verdugo.
A sabiendas encarnó nítidamente la idea expresada por Ernest Hemingway en su discurso del 4 de junio de 1937 ( “Fascism is a Lie", Carnegie Hall de Nueva York) al II Congreso de Escritores Americanos: “El Fascismo es una mentira contada por matones”2
Y pudo dar esa vuelta de tuerca consciente de tener un as en la manga llamado “IM-PU-NI-DAD” . La que le han otorgado en estos años los medios de difusión ideológica artífices de una campaña de blanqueo gratis que hubiera hecho las delicias de cualquier empresa de detergentes. El premio de ser disciplinado y estar siempre dispuesto a ladrarle a quien señale la "vox" del amo.
Conociendo el tratamiento que estos hiperideologizados medios le dieron a lo ocurrido en Vallecas, (obviaron en todo momento que fue el “ Caudillito “ quien rompió el cordón policial que provocó cargas y detenciones en los días posteriores) y lo que les gusta enseñar una piedra,imagina la cantidad de cargadores de bala y caras con diana pintadas que hubiesen mostrado -al grito de “¡Todo es ETA!”- para ilustrar al pueblo español sobre la gravedad de las amenazas recibidas.
Pero si las personas a las que se intenta intimidar están en la orilla Izquierda mejor el silencio.” Estos comunistas – bolivarianos no saben aceptar una broma” piensan.
Manuel Delgado Milán
Jorge Alcázar
Colectivo Prometeo
Desde la izquierda nos hemos equivocado muchas veces. Tanto es así que medio en broma medio en serio podemos trocar aquellas palabras del Che por “Hasta la derrota siempre”.
Nuestros errores, tanto de naturaleza política como estratégica o táctica nos han llevado en muchas ocasiones a la desesperación o la incertidumbre, pues bien como dirigentes o militantes, o ya sea como simples simpatizantes, hemos sentido esa frustración que produce no casar bien el ejercicio programático y discursivo con la labor en las instituciones y a ras de calle.
Son muchos los momentos a lo largo de nuestra experiencia y acervo en los que hemos tenido el vértigo propio del que se asoma al abismo que supone hacer política para transformar, y no entender la política como un mero ejercicio de contemplación de la realidad desde el sillón del privilegiado, sabiéndose en la seguridad que la misma da al que así la vive, y de la cual se sirve.
Antonio Gómez Movellán. Presidente de Europa Laica
En España los bloques socio religiosos, en materia política, no han estado, en las últimas décadas, excesivamente polarizados ya que la mayoría de la población se declaraba, hasta bien entrados los años 90, católicos en un 80%. Es cierto que durante todo el siglo XIX y principios el siglo XX la religión y la política estaba muy relacionado, pero era más un aspecto relacionado con la aspiración social de la libertad de conciencia, el laicismo y la república como forma de gobierno en un país con un atraso finisecular e intolerante en materia de convicciones, donde la única religión posible era el catolicismo.
En la democracia, tras 40 años de nacionalcatolicismo, los partidos mayoritarios e incluso los minoritarios, se adaptaron a la sociología religiosa y obviaron entrar en conflicto con la Iglesia católica en asuntos tales como el divorcio, el aborto, la escuela católica etc. y mantuvieron, y aún mantienen, a la religión católica como la religión semioficial del Estado (financiando el clero y las escuelas católicas y manteniendo muchos privilegios); incluso el Partido Comunista estuvo décadas sin cuestionar el vergonzoso concordato con la Santa Sede de 1979 y solamente en el año 1994, Izquierda Unida fue el primer partido político que planteó un programa laicista en unas elecciones.
Juan Rivera
Colectivo Prometeo
La primera frase que me vino a la cabeza para titular estas líneas al ver la “enternecedora” imagen en la que en Vallecas un ultraderechista y un policía se abrazan - mientras parecen prometerse “amor eterno” con un “selfie” de testigo–fue la de “¡Quédate con quien te trate como trata un antidisturbios español a un franquista!”. Sal gorda para digerir la indignación.
Luego rondó, parafraseando a Italo Calvino1 “democracia demediada”. Al final tras volver a visionar las escenas de cargas y los gestos de los “patriotas de banderita, brillantina y naftalina“ que se movían como pez en el agua entre uniformados que enfundaban la porra aún caliente para llevar al “cayetano amigo” entre algodones, se terminó imponiendo “ democracia orgánica”.
Ya sabes, ese peculiar término acuñado por el Franquismo (*) para definir su sistema político.En él la palabra “democracia” la anulaba el adjetivo “ orgánica” y tras rechazar voluntad popular, sufragio libre, parlamentarismo, partidos políticos…concentraba lo “atado y bien atado”2 en “alcaldes a dedo, sindicatos verticales, iglesia paniaguada,ejército ahormado, jueces falderos y fuerzas de seguridad adoctrinadas en intolerancia”. Pura esencia patria donde la voluntad política siempre terminaba expresando lo que le salía de los órganos al “jefe supremo:Paca la Culona”3.
Cuarenta y seis años después de su muerte da la impresión de que intentan llevarnos otra vez a la casilla de salida, con el cansancio, asco y hastío que produce la sensación de lo ya visto.
Las repetidas escenas de confraternización ” gente de orden/ fuerzas de orden” que la pandemia nos está regalando han hecho aflorar del pozo de mis recuerdos imágenes de inquietantes parecidos de fines de los 70, principios de los 80 ( agresión de Fuerza Nueva a la manifestación pro autonomía de 2 de diciembre de 19794 en Córdoba con múltiples heridos, protesta universitaria en Las Tendillas tras el asesinato de Yolanda González5) que pensaba desterradas para siempre.
Esta reflexión se centra en el evidente peligro de involución que España corre si se normaliza con el voto el eje PP+ Vox y no en la disputa surgida en sectores de la Izquierda sobre la forma más adecuada de frenar al Fascismo.
Si no hacerle el caldo gordo e ignorarlos como ha ocurrido en Vicálvaro (eso sí, con una pancarta impagable: “Abascal no hemos podido venir a recibirte porque estamos trabajando. Y tú, ¿“pa” cuando? “) o demostrar la repulsa a pie de obra como los vecinos de Vallecas hicieron aún a riesgo de servir de altavoz a las propuestas racistas, xenofobas, clasistas, misóginas, homófobas...pero totalmente complacientes con el Capitalismo Salvaje que preñan el discurso de la ultraderecha ( aunque coincida con mi querido Pedro Antúnez que lo que más daño le puede hacer al “ caudillito” neofranquista es repetirle el mantra “ Ponte a trabajar”, posibilidad de la que huye como el gato escaldado del agua fría.Ha logrado llegar a los 44 años sin doblar el espinazo, sin curro reconocido fuera de la política y encima dando lecciones.¡Qué arte “pisha”!).
Andalucía
Laica responde a las declaraciones de Teresa Rodríguez sobre la Semana Santa
Ante las
recientes declaraciones de la diputada andaluza Teresa Rodríguez (*), Andalucía
Laica le recuerda que, de acuerdo con la aconfesionalidad del Estado recogida
en la constitución de 1978, el que un Ayuntamiento participe en cultos
religiosos no es respetar la fe, sino incumplir con ese principio
constitucional y con la neutralidad requerida a los y las representantes
institucionales, que lo son de toda la población. Además de que traiciona el
acuerdo pactado por los partidos de gobierno del Ayuntamiento de Cádiz,
que dice explícitamente: “no se promoverán desde el Ayuntamiento ritos ni
celebraciones religiosas de ningún tipo y no se financiarán directa ni indirectamente
actividades confesionales”.
Es preocupante el que Teresa Rodríguez, en sus declaraciones, parece renegar de la historia laicista del liberalismo y de la izquierda social de los siglos XIX y XX, y hundirse en la tentación populista de la mayoría de los políticos andaluces de mezclar la religión con la identidad nacional y el poder público, tal y como hizo, por ejemplo, el nacionalcatolicismo, que utilizó la Semana Santa para recatolizar el país y ofrecer una visión fascista imperial.
Pepe Aguza
Colectivo Prometeo.
Está claro que el ser humano no escarmienta y sigue ignorando la realidad de esta pandemia, que tantos miles de contagiados y muertos está causando no sólo en nuestro país si no a nivel mundial. Somos tan irracionales e inconscientes que hacemos caso omiso a recomendaciones y normas para evitar su contagio, a pesar de que la consecuencia más inmediata sea la Muerte.
Si bien la primera oleada, cogió a todo el mundo de imprevisto ante el desconocimiento de la enfermedad, algunos países como China, Corea del Sur, Nueva Zelanda o Finlandia, reaccionaron rápida y enérgicamente ante la crisis que se avecinaba y consiguieron contener su expansión. Sin embargo la mayoría de Estados no quisieron reconocer los peligros que suponía el virus y su facilidad de transmisión, así como sus diferentes mutaciones y siguieron actuando alegremente, negando los riesgos que entrañaba y produciendo cientos de miles de contagios y muertes.
Nuestro país, dado al jolgorio, fiestas, celebraciones, al turismo, sol y playas como principales fuentes de economía (en lo que le han convertido), tampoco quiso mantener una actitud rígida de acción, aparte de las múltiples contradicciones del Gobierno y la actitud de confrontación de la oposición que tampoco ha favorecido el bloqueo de las sucesivas oleadas, provocadas por falta de unanimidad de actuación en las distintas Comunidades, fronteras abiertas y celebraciones de actos, puentes festivos y Navidades, con el supuesto pretexto de “salvar la Economía, en vez de la Vida”.
Cuando se produce un grave accidente, un atentado o cualquier tragedia, los medios de comunicación dan una importancia enorme y aunque bien es cierto que con la pandemia, están diariamente en candelero, la opinión pública ya no toma en consideración ni les preocupa las miles de muertes que el virus está causando.
A principio de la crisis, todo eran espectáculos teatrales y aplausos desde los balcones a los “abnegados sanitarios que arriesgaban sus vidas”, sin embargo pronto todo se olvidó y la vida seguía como si la enfermedad fuera de otros. La lucha por la Sanidad, la Educación o los Servicios Públicos quedaba sólo para campañas electorales.