El acuerdo arancelario alcanzado entre las delegaciones de la Unión Europea y de Estados Unidos el pasado 21 de agosto, con la participación de Ursula von der Leyen y Donald Trump, es una rendición a los intereses económicos y objetivos militares del imperialismo norteamericano que atenta contra los intereses de la ciudadanía de los países de la UE, significa una traición a su soberanía democrática, y agrava la espiral armamentística que amenaza la paz.
En dicho acuerdo, las mercancías que se exporten desde los países de la Unión Europea a los Estados Unidos deberán pagar un tributo o arancel del 15% a Estados Unidos, mientras que las exportaciones de Estados Unidos a la UE su arancel queda en el 0%. Además, se establecen unos compromisos y obligaciones que benefician enormemente a Estados Unidos y perjudican a la ciudadanía de la UE que sufrirá importantes recortes sociales:
Los países de la Unión Europea deberán comprar gas natural licuado, petróleo y energía nuclear a EEUU por un valor de 750.000 millones de dólares hasta 2028, cuando existen otras opciones energéticas más baratas.
También, las empresas europeas deberán invertir 600.000 millones de dólares en sectores estratégicos de EE.UU. hasta 2028.
La UE se compromete a incrementar sustancialmente la compra de equipos militares y municiones a EE.UU. Según declaraciones previas de representantes de EEUU el importe de dicha compra militar es de 500.000 millones de dólares.
Donald Trump ha hecho el gran negocio del siglo, que le servirá para reducir los graves desequilibrios económicos de la enorme deuda internacional de EEUU, obtener ingresos para reducir su déficit fiscal o las consecuencias de las reducciones fiscales a los más ricos del imperio.
Para la clase trabajadora y la mayoría social de la UE el perjuicio será muy grande. tanto por el efecto de los aranceles que reducirán las exportaciones a EEUU, como por las enormes transferencias de recursos públicos y privados a Estados Unidos.
El compromiso de la UE de comprar más armas y municiones a Estados Unidos, cuando entre 2020 y 2024 las importaciones de armamento de Estados Unidos representan el 64%, es una auténtica barbaridad, que despertará enormes inquietudes en otros países del mundo, agravando tensiones y conflictos. No podemos olvidar que EE.UU. entrega a Israel unos 3.100 millones de euros en ayuda militar, y concede otros 500 millones de dólares anuales para los sistemas de defensa aérea israelí.


















































