domingo, 1 de noviembre de 2026

Adamuz, Urda y las responsabilidades que no pueden descarrilar




Rafa del Castillo
Colectivo Prometeo

Dos tragedias ferroviarias en menos de un año. El dolor exige respeto; las víctimas, verdad y justicia. Y la responsabilidad política no puede terminar señalando a unos trabajadores ni sacrificando a un ministro para que todo siga igual.
Llevo días sin escribir nada sobre la tragedia ferroviaria de Urda. No porque no tenga nada que decir, sino porque tengo la mente nublada. 
Hay acontecimientos ante los que cuesta encontrar las palabras. Lo primero es expresar todo mi cariño y solidaridad con las víctimas, sus familias, amistades y seres queridos. 
No alcanzo a imaginar tanto dolor. Y después del dolor, también tengo rabia. 
No puedo aceptar que un país como el nuestro, con recursos suficientes para garantizar la seguridad de sus infraestructuras, haya sufrido dos tragedias ferroviarias de semejante magnitud en menos de un año. Adamuz y ahora Urda. Algo estamos haciendo profundamente mal. Y algo tiene que cambiar.